La Kutxa Entrega, protagonista en el día de Santiago

Zuriñe Larrarte frente al arco de La Hermandad.
Zuriñe Larrarte frente al arco de La Hermandad. / F. DE LA HERA

La joven ha disfrutado al máximo los días previos en los que ha contado con el apoyo de su familia

EDU PRIETO HONDARRIBIA.

El 25 de julio es sinónimo de Kutxa Entrega en Hondarribia. Es el momento de renovar una de las tradiciones más importantes, la que cuenta que las capturas de toda la temporada dependen del número de vueltas que sea capaz de dar la portadora de la Kutxa.

Será a las seis de la tarde cuando la comitiva, compuesta por autoridades, arrantzales, 'txotxuas', la encargada de llevar la Kutxa y la banda de música, recorran el camino que separa la Hermandad de Pescadores de la Parroquia de la Asunción y del Manzano. Tras proceder a la lectura de la memoria económica y los datos de la captura del año anterior, se iniciará el camino de vuelta al punto de partida. Una vez allí, frente al arco, será el turno de Zuriñe Larrarte. Será el momento de hacer girar la Kutxa. Dentro, libros de cuentas, actas y reliquias de la cofradía. La protagonista afirma no tener pensado un número exacto todavía. «Tendrá un significado especial pero decidiré según me encuentre en el momento»

Nervios lógicos

El honor de hace girar el arcón ha recaído este año en Zuriñe Larrarte. La hondarribitarra de 21 años reconoce encontrarse «bastante nerviosa aunque me he podido distraer mientras he estado trabajando. En casa mis padres están un poco cardíacos».

Zuriñe vivirá el día con la intención de disfrutar al máximo. Las pruebas realizadas con la Kutxa en los últimos días, algunas de ellas a lo largo del recorrido, le aportan tranquilidad. «Los primeros días reconozco que fue un poco desastre pero le he ido cogiendo el truco. He ensayado en la zona de la iglesia. Al principio me daba un poco de miedo pero luego la acabé subiendo y bajando dos veces sin ningún problema».

Larrarte ha disfrutado de todos los ensayos y de los días previos pero guardará dos recuerdos por encima del resto. «Mi abuelo no se está separando de mí en ningún momento, me está acompañando en todos los ensayos y está muy contento». También fue especial el encuentro con su padre tras su nombramiento. «Él estaba en la mar ese día y cuando llegó a casa me dijo que estaba muy feliz. Me dio un abrazo y me dijo que estaba muy orgulloso», cuenta Zuriñe.

Las previsiones meteorológicas no son muy halagüeñas para esta tarde aunque la lluvia no preocupa demasiado a la protagonista. «Llevo toda la semana mirando el tiempo. Si no llueve mejor, pero si lo hace disfrutaré igual».

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