Para finales de febrero debería estar acabada la rotonda de Amute

Entre las barreras de redireccionamiento y lo que ya se ha trabajado en la zona, se va vislumbrando la forma de la rotonda. / F. DE LA HERA
Entre las barreras de redireccionamiento y lo que ya se ha trabajado en la zona, se va vislumbrando la forma de la rotonda. / F. DE LA HERA

La Diputación confía en poder cumplir el plazo previsto desde el inicio. La obra ha entrado en el tramo final y faltan por realizar asfaltado, señalización y pintado

I.A. HONDARRIBIA.

La Diputación Foral de Gipuzkoa confía en poder cumplir el plazo anunciado y en acabar para finales de febrero con la obra de la rotonda de Amute. Los trabajos empezaron a mediados de septiembre, con un presupuesto de 715.701,86 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, por lo que el retraso sería mínimo.

En Amute, lugar obligado de paso de todos los hondarribitarras que salen de la ciudad, se está construyendo esta rotonda de 50 metros de diámetro exterior con tres ramales ajustándose el de sentido Hondarribia a los dos carriles existentes. Los ramales hacia Irun y la GI-636 saldrán con un solo carril para adecuarse a la sección existente, mientras que las entradas, unos metros antes del anillo se abrirán a dos para así aumentar la capacidad de la intersección.

Desde la Diputación señalan que «las obras van como estaban previstas, sin contratiempos. Sabíamos que la mayor dificultad iba a residir en el gran número de servicios que hay en la zona (cables de telefonía, luz, tuberías de saneamiento...), así como en el tráfico y también en el flujo de peatones».

Para evitar molestias tanto a vehículos como a peatones, «se ha diversificado la obra en zonas pequeñas y, a medida que avanzaban los trabajos, se han ido adecuando los viales. De esta manera no ha habido problemas de tráfico y siempre se ha garantizado el paso de los peatones».

Hasta la fecha, los trabajos realizados han sido: movimientos de tierras -con creación de una nueva plataforma junto a la carretera-, adecuar las líneas de Iberdrola -con cambio de ubicación de un poste-, adecuar el drenaje, bajar las isletas de la carretera vieja, construir aceras y reubicar farolas.

Ahora lo que queda por hacer es el asfaltado, tanto de la carretera como del tramo de bidegorri, señalización y pintado. Desde la Diputación apuntan que «en esta fase de la obra sí que habrá cortes de tráfico y desvíos, pero sobre todo se trabajará de noche para afectar lo menos posible a los vehículos. Aunque el tiempo puede afectar, esperamos que para finales de febrero esté acabada la obra».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos