Destaca la reapertura de la biblioteca

La nueva biblioteca de Zuloaga Etxea está en funcionamiento desde finales del mes de octubre./FOTOGRAFÍAS F. DE LA HERA
La nueva biblioteca de Zuloaga Etxea está en funcionamiento desde finales del mes de octubre. / FOTOGRAFÍAS F. DE LA HERA

Las obras de reurbanización afectaron al acceso al casco histórico y a la calle Santiago. Los cuatro partidos de la oposición se juntaron para pedir cuentas al equipo de gobierno sobre Arma Plaza Fundazioa

I.A.HONDARRIBIA.

Otro año que se va y, como siempre, que ha dejado de todo. Lo mejor, quedarse con las cosas buenas y olvidar las malas, pero en este espacio tiene que haber lugar para todas.

Lo más destacable de 2017 en Hondarribia es la reapertura de la biblioteca municipal. De los 500 metros cuadrados se ha pasado a 1.200 y la instalación es un lujo. La obra de remodelación, añadiendo a Zuloaga Etxea el edificio contiguo, se demoró demasiado y la reapertura se hizo esperar. Durante los trabajos, el servicio se dio en los módulos junto al frontón Jostaldi, hasta antes del verano.

En Zuloaga Etxea se pueden encontrar dos de las publicaciones sobre Hondarribia que han visto la luz este año: 'Diccionario para sobrevivir en el fuerte de Guadalupe' de Juan Antonio Sáez o 'Hondarribia, ciudad de matices' con dibujos de Javier Sagarzazu y textos de Ylenia Benito.

También han publicado, en su caso discos, los grupos Marmoka, Velozet y Patxuko Nice y se está haciendo notar Gorpuzkingz. Por su parte, la película Mari de Gregorio Azkona se proyectó en el auditorio, donde actuaron por un lado Carlos Núñez y, en una obra de teatro, el televisivo Mariano Peña. Con todo, y aparte del festival de blues, el concierto más multitudinario fue el que ofrecieron la Banda de Música y el grupo The Beat-Less en la calle Santiago en verano.

Actuaciones urbanísticas

Ha habido en 2017 importantes actuaciones urbanísticas. Por ejemplo, la reurbanización de la calle Javier Ugarte, que concluyó en junio, o la actual de la calle Santiago. Además, en septiembre se puso en marcha la obra de la rotonda de Amute, con un plazo estimado de cinco meses. Parecido tiempo estará cerrada la carretera de acceso al faro, donde se están arreglando los desperfectos que por desgracias se han convertido en habituales.

En el ámbito político, en febrero Lore Erriondo de EH Bildu dejó su concejalía por motivos profesionales y cogió su relevo Carlos Gebara. Él y los portavoces de los otros tres partidos de la oposición se juntaron de manera inusual para pedir cuentas al equipo de gobierno sobre el funcionamiento de Arma Plaza Fundazioa. Dependiente de esta entidad es la restauración del pesquero 'Mariñel', en el que desgraciadamente falleció Enrique Lekuona. PP y Abotsanitz llevaron este caso a la fiscalía y este movimiento enturbió las relaciones con el equipo de gobierno, como se pudo apreciar en el pleno de presupuestos. En una sesión que duró nueve horas, con los votos a favor de PNV, en contra de Abotsanitz y PP y abstenciones de EH Bildu y PSE-EE, salió adelante un presupuesto de 21,6 millones de euros.

Otro tema que afectó al Ayuntamiento fue el problema de los trabajadores de Musika eta Dantza Eskola, que estuvieron en huelga hasta que se les dieron garantías de cobrar lo que se les adeudaba y de la continuidad del centro.

Alardearekin Bat

El 30 de julio se celebró por primera vez el Alardearekin Bat, cogiendo la idea del Alardealdia de Irun. Los simpatizantes del Alarde disfrutaron de una jornada con paseo hasta Guadalupe, comida en el frontón de Soroeta y fiesta final en La Marina.

Otra cita multitudinaria fue el paso de la Korrika por la ciudad y también de la mano del euskera llegó la confección de un panel con fotos de más de 700 hondarribitarras por parte de Blagan Euskara Elkartea, para celebrar el día internacional del euskera.

Más gente, 1.767 personas, fue la que participó en la 'IV Beñat Elzo Mendi Lasterketa', que recaudó 15.534 euros para Ademgi. La solidaridad ha vuelto a ser algo de lo que Hondarribia puede sentirse orgullosa. Otros ejemplos son los 30.736 euros recaudados por la sociedad Klink en nueve comidas solidarias para otras tantas entidades o la labor que sigue desarrollando la asociación Hondarribia-Katsikas, que organizó una gran rifa en abril. Se pusieron a la venta 17.345 boletos, tantos como habitantes hay en la ciudad y se sortearon cerca de 400 regalos, donados por comercios, empresas, deportistas, artistas... Toda la ciudad se implicó en la rifa.

Alameda y Gran Sol

La gastronomía sigue siendo una pata importante de Hondarribia y dos establecimientos recordarán con cariño 2017. El restaurante Alameda empezó con las celebraciones de su 75 aniversario, siguió con la Insignia de oro de la ciudad y acabó con la ratificación de la estrella Michelín. Y van veinte años consecutivos. Por su parte, el bar Gran Sol logró el triunfo en el Campeonato de Euskal Herria de pintxos, tercera vez que lo consigue.

En foro de los patrimonios se acordó de Senegal y se pudo conocer mejor su cultura y sobre todo gastronomía. En cuanto al mimo con el patrimonio y la historia, el ciclo 'Conoce tu ciudad' siguió dejando capítulos interesantes y hasta una exhibición de laxoa al pie de las murallas y se organizó una exposición de fotografías antiguas del casco histórico ardara medieval en Arma Plaza, lugar que albergó también la muestra sobre Kandido Saseta.

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