Aranzadi dedica su calendario de 2018 a los paisajes de Jaizkibel

El sapo partero, silencioso y que vive en las pozas de Jaizkibel, protagonista en la página de abril./
El sapo partero, silencioso y que vive en las pozas de Jaizkibel, protagonista en la página de abril.

La información que acompaña a las fotografías tiene un toque poético. Los ejemplares están disponibles desde esta semana en lugares como el BAZ o la biblioteca

EDU PRIETO HONDARRIBIA.

Los paisajes de Jaizkibel, sus plantas y sus animales son protagonistas del calendario que Aranzadi, en colaboración con los técnicos de Medio Ambiente del Ayuntamiento, ha realizado para el 2018. Un trabajo muy cuidado en cuanto al diseño y elaboración de los textos que desde esta semana se puede encontrar en lugares como el BAZ o la biblioteca. Se ha preparado una tirada de 5.000 ejemplares.

La presentación del almanaque realizada hace algunos días contó con la presencia del concejal de Cultura, Juan Luis Silanes, que «quiso agradecer la ayuda de todas las personas que han enviado fotos. Muchas se han quedado fuera porque únicamente aparecen trece y la elección no ha sido fácil. Es un trabajo muy bonito que estoy seguro va a tener mucho éxito y se va a agotar rápido».

Por parte de Aranzadi, acudieron a la cita Iñaki Sanz y Anais Mitxelena, del departamento de Herpetología y Botánica. Fue el primero el encargado de desgranar el proceso que se ha seguido para la elaboración del calendario. Sanz explicaba que «para nosotros la divulgación es muy importante. Nos parece que un calendario no debería llevar demasiada información pero hemos optado por un poco de texto para transmitir algo». Los escritos que aparecen en cada página no contienen más de dos párrafos, son fáciles y agradables de leer, y además de la descripción de la imagen, incluyen información sobre las labores que se han llevado a cabo en Jaizkibel en los últimos tiempos.

En cuanto a las imágenes, tienen relación con los meses en los que se encuentran. En el caso de febrero por ejemplo, aparece el camachuelo porque sus finas ramas le sirven de ayuda para pasar el invierno. «En el caso de marzo, encontramos narcisos porque sólo en ese mes se pueden apreciar campos verdes como los que aparecen en la foto», contaba el técnico de Aranzadi.

Anfibios, reptiles, insectos... Los protagonistas de las fotografías tienen una personalidad original, algo diferente que les caracteriza. Su estética ha tenido mucha importancia a la hora de la elección, dando mucha importancia al color y al contraste de una página a otra.

La labor de Aranzadi

Anais Mitxelena ha estado trabajando desde el comienzo en los proyectos que se han llevado a cabo para conservar la fauna y la flora de Jaizkibel. Apunta que «con la entrada en la Red Natura 2000, investigadores y aficionados empezaron a analizar el espacio y se empezaron a obtener datos sobre el valor natural del monte».

Desde el 2011, la Sociedad de Ciencias Aranzadi trabaja conjuntamente con el Ayuntamiento de Hondarribia en la recuperación, divulgación y conservación de diferentes zonas. Los primeros trabajos pusieron el foco en la zona del Cabo de Higuer con el control de una planta invasora y las recuperación de la flora existente.

Desde entonces, se han llevado a cabo tareas en Martitxerreka, en Aizporaundi -repoblando especies autóctonas-, en Artzu, Iturrainerreka o en Txantxipi Erreka. Se han cartografiado humedales y se ha establecido un censo de las plantas existentes en algunas zonas. Todo con el objetivo de poner en valor la riqueza de Jaizkibel.

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