Diario Vasco
Xabi Alonso, en una de sus primeras carreras de 100 kilómetros.
Xabi Alonso, en una de sus primeras carreras de 100 kilómetros.

Xabi Alonso está con ganas de que llegue el Mundial de 100 kilómetros

  • El irundarra, que es vigente subcampeón de España de la distancia, quiere hacer la prueba en 7 horas y 20 minutos

  • 140 corredores participarán el próximo domingo en Murcia

Recién pasadas la Donibane Lohitzune-Hondarribia (veintiún kilómetros) y la Behobia-San Sebastián (veinte), los que han corrido esas carreras o alguna vez un maratón pueden imaginarse lo que debe ser una prueba de 100 kilómetros.

El Campeonato del Mundo de la distancia más larga que tiene homologada la Federación Internacional se disputará el próximo domingo en la localidad murciana de Los Alcázeres y allí competirá el irundarra Xabi Alonso, que reconoce que tiene «muchas ganas de que llegue ese día. Hace dos semanas hice un test serio de 60 kilómetros y lo acabé tan a gusto que quería que el Mundial fuera ya».

El representante del Super Amara-Bidasoa Atletiko Taldea fue convocado por la selección española por su trayectoria y especialmente por el segundo puesto que logró en el Campeonato de España de la distancia celebrado el mes de junio en Santander. Entonces necesitó siete horas y 38 minutos y «aunque viendo la participación sí que esperaba poder estar en esos puestos, fue un poco sorpresa verme segundo, en el podio. Una alegría para un atleta popular como yo y cuando en agosto me llamaron para el Mundial, un orgullo y una motivación extra».

Al irundarra le gustaría cambiar esos 7:38 por 7:20 en Murcia. «El objetivo es el tiempo, no el puesto, porque ahí dependes del resto. Yo quiero hacer 7:20 y creo que lo tengo, pero depende de cómo salga el día».

Lo que sí nota Alonso es la mejoría que ha experimentado en los últimos meses. «Yo no he sido muy metódico, he sido más de entrenar a mi manera, ir acumulando kilómetros y kilómetros. Para preparar la Espartatlón, me hacía casi una maratón al día. Pero en marzo de este año contacté con Régulo Martínez y ahora es mi entrenador. En los últimos meses me lo he tomado más en serio, con trabajo específico, y me encuentro muy fuerte. Curiosamente, ahora hago menos kilómetros».

Que no haga mucho calor

El irundarra sabe que «el trabajo ya está hecho. Para la última semana lo que pido es no tener un catarro o un frío». El día de la carrera se espera «unos diez grados por la mañana, que está bien para correr, y hasta 17, con más-menos tres grados, al mediodía. No parece que vaya a hacer calor excesivo y espero que sea así, porque yo voy mejor con lluvia que con calor».

La carrera empezará a las siete de la mañana y los 140 participantes deberán dar diez vueltas a un circuito de diez kilómetros. Japón y Rusia son dos de los países más fuertes en esta disciplina y también Francia, donde «habrá unos veinte corredores que tienen por debajo de siete horas y al Mundial solo van cinco. Allí hay más tradición, aunque muchos se lo toman de una manera más lúdica, no tan competitiva». También estará entre los primeros puestos Asier Cuevas. Él y Ibon Esparza son los otros dos guipuzcoanos de la selección y «se han portado súper bien conmigo, ayudando en todo».

Si en el maratón se habla del muro que aparece en algún momento entre los kilómetros 30 y 35, en la prueba de 100 kilómetros Alonso teme al kilómetro 85. «Ahí viene lo más difícil. Entre el 50 y el 80 ya vienes sufriendo pero en ese momento es cuando el cansancio se hace más notorio y cuesta más llegar».

Los próximos retos

En cualquier caso, 100 kilómetros pueden parecer hasta pocos para este irundarra que ha corrido dos veces la Espartalón (246 kilómetros), tres la Ehunmilak (168 por monte) y una la Milano-San Remo (285), donde fue decimotercero con un tiempo de 42 horas y 41 minutos.

Aunque ahora está centrado en el mundial de 100 kilómetros, tiene claro que seguirá preparando carreras más largas. De hecho, a finales de diciembre afrontará un nuevo reto de 24 horas donde quiere completar 220 kilómetros y ya piensa también en una carrera de 500 kilómetros non-stop en Francia, donde pasaría cerca de tres días corriendo. Y eso que «más de una vez he dicho que iba a ser la última. Estás ahí, a las tres de la mañana sufriendo, y se te pasa por la cabeza, pero cuando acabas la satisfacción es enorme».

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