Diario Vasco

«La globalización no es cosa de hoy en día, ya existía en el siglo XVI»

Dos docenas de personas disfrutaron de la visita guiada de Garrido en su versión en castellano.
Dos docenas de personas disfrutaron de la visita guiada de Garrido en su versión en castellano. / DE LA HERA
  • Se pudo conocer mejor 'La ciudad amurallada y la diversidad de origen de sus habitantes a partir del siglo XVI

Con una climatología soberbia y con decenas de turistas revoloteando por la parte vieja, el historiador Iñaki Garrido ofreció ayer dos paseos comentados titulados 'La ciudad amurallada y la diversidad de origen de sus habitantes a partir del siglo XVI'. Se trataba de una propuesta de Arma Plaza Fundazioa y la Diputación Foral, dentro de las Jornadas Europeas del Patrimonio. Una docena de personas, la mayoría hondarribitarras, acudieron a la visita en euskera, mientras que en la de castellano se dobló el número y la procedencia era más variada.

Iñaki Garrido es un historiador, genealogista (experto en la genealogía vasca y colaborador en diversas academias de genealogía de Gipuzkoa), investigador (ganador de dos becas de investigación Serapio Múgica de Irun, en 2011 y 2015) y uno de los autores del libro 'In Dei nomine. La Hondarribia del siglo XVI a través de sus testamentos'. El irundarra paseó con este libro pero tenía los datos en la cabeza, entre otras cosas porque hace unos meses había ofrecido la charla y paseo 'Nihil novum. Extranjeros entre hondarribiarras. Modelo de enraizamiento en el siglo XVIII: la familia Ramery'.

Fue compartiendo esos datos con los paseantes según llegaban a lugares simbólicos del casco histórico, como el pozo del francés, la casa Venesa, el palacio Ramery o el palacio Casadevante, por ejemplo.

El irundarra recordó que «antiguamente, extranjero era todo aquel que no vivía en la ciudad. Alguien de Donostia era considerado extranjero, lo que tenía su importancia por ejemplo para poder acceder a cargos públicos».

Apellidos conocidos como Lapitz, Ramery, Tife... son de origen extranjero. «Tanto en la toponimia como en los apellidos han quedado nombres extranjeros, de origen sobre todo francés, inglés o italiano. Hay que darse cuenta que la globalización de la que tanto se habla ahora no es cosa de hoy en día, sino que ya existía hace cinco siglos».

También «es notable la presencia del gascón en nombres como Pampinot, Gorgot, Murrua...».

Sobre Ramery, señaló que «eran comerciantes, que llegaron en el siglo XVIII y se establecieron aquí, llegando a tener mucha influencia y alcanzando cargos políticos y presencia en los ámbitos eclesiástico y militar. Por otro lado, Casadevante es un apellido que estuvo a punto de perderse. Por mediación de una boda en Zaragoza sobrevivió pero con la nueva forma que conocemos de Fernández de Casadevante».

También recordó cuando «en 1684, la ciudad quedó destrozada y pidieron ayuda económica a Carlos II, que en su lugar ofreció el título de conde. Durante años hicieron muchas gestiones y finalmente vendieron el título a Joaquín de Bayona y Chacón, obteniendo el dinero que hacía falta para las reparaciones».