Diario Vasco

Judas Arrieta ha pintado en Idaho un mural de 300 metros cuadrados

La fachada trasera del Modern Hotel & Bar de Boise tiene personalidad propia desde hace unas semanas.
La fachada trasera del Modern Hotel & Bar de Boise tiene personalidad propia desde hace unas semanas.
  • Es la tercera vez que el hondarribitarra ha trabajado en Boise

El Modern Hotel & Bar de Boise tiene, desde este verano, el sello personal de Judas Arrieta. Este singular hotel, heredero de otro del mismo nombre que durante años acogió a muchos vascos, se ha caracterizado por su gusto por las expresiones artísticas en diversas formas y ahora ha convertido en única una de sus fachadas.

Arrieta cuenta cómo se gestó este proyecto. «El año pasado estuve en el Jaialdia de Boise, invitado por la galería Ming Studios. Fue una estancia de dos meses, durante los cuales monté una exposición titulada 'Boiseland', en la que exploraba las diferencias de identidades entre vascos y estadounidenses. Hice varios cuadros grandes y dibujos».

Durante aquel viaje, el hondarribitarra conoció a los directores del Modern Hotel, que son descendientes de vascos. «Les interesó lo que hago y este año en mayo estuve en el Modern Art Festival, en el que hice un cuadro en directo. Era como una feria, en la que prepararon las 39 habitaciones del hotel, cada una para un artista».

A raíz de aquel primer contacto se fue fraguando el trabajo titulado 'Wonder stories' ('Historias maravillosas'). «Últimamente he hecho varios grandes murales, en Donostia, Mallorca, Santander... Me propusieron pintar la fachada, de sesenta metros de ancho y cinco de alto y me pareció una idea genial».

De vuelta en Hondarribia, empezó con la preproducción. «Hice unos cuantos bocetos, les mandé la idea y entre las dos partes fuimos dándole forma», explica.

Largas sesiones y nocturnas

En verano viajó por tercera vez a Boise, para una estancia de un mes y un total de trece días de trabajo después de los preparativos. «Hacía sesiones de ocho de la mañana a seis de la tarde y también trabajé durante once noches, para las proyecciones», dice.

El mural 'Wonder stories', de 300 metros cuadrados, es «un retrato de la realidad de Idaho, sumándole otros temas. Alguien de Boise se puede ver reflejado pero uno de fuera también. Se plantea una lectura tipo cómic, aunque no esté dividido en viñetas, y se puede ver la historia del hotel, de su familia, la conquista del Oeste por parte de los pioneros, los paisajes y animales de aquella zona, la presencia de los pastores vascos...».

Arrieta asegura que «es uno de los proyectos que más tiempo me ha llevado, pero lo he hecho muy a gusto, he disfrutado mucho. En algún otro gran mural tuve que andar con prisas y esta vez he tenido tiempo y además he estado en un ambiente muy agradable, se ha creado muy buena conexión con la gente de allí. En Boise ya he hecho una exposición, una feria, el mural y no me extrañaría que volviera para algún otro proyecto».