Una tarjeta amarilla cada tres minutos

El Baztan recibió 13 tarjetas amarillas y una roja al entrenados Igotz Garde. / FOTOS TELLETXEA
El Baztan recibió 13 tarjetas amarillas y una roja al entrenados Igotz Garde. / FOTOS TELLETXEA

El Baztan se adelantó en el marcador a los 15 minutos y los visitantes marcaron el empate en el 96. El encuentro entre el Baztan y el Beti Kozkor acabó con un entrenador y tres jugadores expulsados

TELLETXEA ELIZONDO.

El Baztan pudo golear con el 1-0, en quince minutos, los que pasaron entre los minutos 71 y el 84, cuando dispuso de tres ocasiones de oro que por precipitación y por las intervenciones del meta visitante no culminó, y cuando pasaban seis minutos de prolongación, un tiro raso de falta lejana de los de Lekumberri, dejó el marcador en un reparto de puntos que, con los resultados ajenos, les vienen bien a los dos contendientes.

El Beti Kozkor cedió el control del balón y jugó cerrado atrás, pero saliendo veloz al contraataque en la primera parte, que fue muy igualada. En la reanudación, el equipo local se lanzó al ataque y Urrutia avisó en el minuto 49, con un cañonazo lejano que sacó a córner el portero visitante. La presión baztandarra continuó y Luis Iturriria pescó un balón en la frontal del área y llevó el balón a la red de tiro colocado y raso marcando el 1-0 en el minuto 67. En tres internadas por las bandas, Mitxeltorena y Urrutia, minuto 71, tuvieron el gol, pero fallaron, en el 79 otra vez Urrutia cedió atrás e Iñaki Azpiroz hizo un vicegol y Astiz, en el 84, estando solo, estrelló el balón contra el cuerpo del portero.

Demasiado perdonar para acabar sufriendo, porque el Beti Kozkor, sufridor y luchador como siempre, amenazó con un balón que se paseó frente a la puerta local sin encontrar rematador y con el público pidiendo la hora, cerca de 300 aficionados, minuto 96, consiguió la igualada. Al sacar de centro, el árbitro pitó el final, en medio de una escandalera histórica en el Giltxaurdi contra el colegiado, que en el transcurso del partido, y tras el empate, batió todas las marcas conocidas en Elizondo sacando tarjetas y expulsando jugadores. El árbitro tuvo que entrar en vestuarios protegido por la Guardia Civil y se negó a redactar el acta a pesar de que el público ya se había marchado y se dobló la protección con más efectivos de la benemérita y con la llegada de la Policía Foral. Escándalo monumental en Elizondo que se veía venir por el tarjeteo continuo durante el partido para ambos equipos y para el Baztan tras llegar la igualada.

Baztan: Berho, Unanua, Xabier Gil, Aguerrea, Azpiroz I, Azpiroz II, Astiz (Patxi), Iturriria, Maylín (Dendarieta), Urrutia y Mitxeltorena.

20 amarillas y una roja directa

El colegiado sacó una tarjeta cada 3 minutos en el Baztan - Beti Kozkor, con 20 amarillas y una roja directa, batió todas las marcas históricas en Elizondo. La cifra es con notable diferencia la mayor que se ha registrado en un partido de fútbol en Elizondo en los últimos 50 años, y excesiva claramente, para un encuentro que fue fuerte y muy disputado pero jugado con deportividad por ambos equipos.

El árbitro castigó al Baztan con trece tarjetas amarillas y una roja directa, al entrenador Igotz Garde, y siete amarillas al Beti Kozkor, una de ellas al entrenador. Por doble amonestación, en el Baztan vieron tarjeta roja por acumulación y fueron expulsados los jugadores Javier Urrutia y Mikel Azpiroz, y en el equipo de Lekunberri fue expulsado su delantero, Romeo Blaise, por doble amonestación.

El colegiado se mostró en extremo severo, tanto que de acuerdo con el acta que escribió, enseñó una tarjeta cada tres minutos (un total de 20 en 62 minutos), desde el 27, cuando mostró la primera al local Xabier Gil, hasta el minuto 89, cuando amonestó a otros cinco jugadores del Baztan y expulsó a dos de ellos por acumulación. Precisamente, según indicó en el acta, el gol del empate del Beti Kozkor se produjo en ese minuto, con lo que se contradice él mismo ya que pitó el final nada más sacarse de centro cuando, de ser en el 89, debería quedar un minuto de juego. En realidad, el gol de la igualada llegó en el minuto 96, y transcurrieron tres más hasta que se decidió a entrar en vestuarios protegido por la Guardia Civil y entre insultos de los aficionados locales y de un directivo, que el árbitro incluyó en acta por haberle faltado al respeto.

Con todo, su actuación fue correcta hasta el final, cuando el público consideró excesiva la prolongación (6 minutos) y estuvo al borde de provocar un conflicto social de elevadas proporciones, ya que los agentes tuvieron que solicitar refuerzos de su cuerpo y también de la Policía Foral ante la indignación del público. Antes de comenzar el partido, el árbitro hizo cambiarse de jersey al portero local Iñigo Berho, ya que el amarillo que acostumbra a vestir, coincidía con el suyo y al parecer no había previsto llevar ningún otro.

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