Hoy comienza el derribo de la presa Igerizarreta de Ituren

En rojo, los elementos singulares que se van a conservar./GN
En rojo, los elementos singulares que se van a conservar. / GN

Se mantendrán los elementos más singulares de la construcción, que tiene 300 años

ALICIA DEL CASTILLOMALERREKA.

Hoy comienzan los trabajos de derribo de la presa Igerizarreta de Ituren, en el río Ezkurra, dentro del proyecto europeo Life-Irekibai, con el objetivo de «eliminar algunas barreras que impiden su funcionamiento natural y favorecer el movimiento piscícola incrementando la capacidad del hábitat fluvial». Medio Ambiente ha decidido «mantener los elementos más singulares de la infraestructura».

Tras una reunión y visita de campo de personal del Departamento de Cultura, Deporte y Juventud, y del Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local y de la empresa pública GAN-NIK, se acordó permeabilizar la presa «conservando y restaurando el pilar central o machón y el arranque de los estribos». La obra incluye el derribo de la escala de peces ubicada en la margen derecha, la eliminación del arranque de hormigón del canal de toma y de la arqueta que impide la salida de las aguas pluviales.

Igerizarreta

La presa de Igerizarreta, construida en piedra de sillería, tiene 27 metros de longitud y casi cinco de altura. Sus piedras ancladas con grandes clavos a una roca en el cauce del río, le dan a la estructura una cimentación peculiar, distinta a las actuales. Construida hace más de tres siglos, desde ella se tomaba el agua para mover el antiguo molino de Ituren, un edificio catalogado en el inventario de patrimonio arquitectónico del Gobierno de Navarra. Posteriormente, ha tenido usos hidroeléctricos y durante la segunda mitad del siglo pasado se instaló en su entorno una piscifactoría propiedad del Gobierno de Navarra.

Los vecinos de Aurtiz aprobaban en batzarre solicitar al Ayuntamiento de Ituren que califique la presa de Igerizarreta como «Bien de Interés Patrimonial por su valor paisajístico y patrimonial. Estamos de acuerdo en que hay que arreglar la presa, pero no estamos de acuerdo en su desaparición». El historiador Javier Sagardia Armisén, originario y residente circunstancial en Ituren, se lamenta de que «a pesar de sus piedras de sillería con sus enlaces espectaculares vaya a ser demolida». Tras décadas de abandono la piscifactoría de Ituren fue vendida por el Gobierno de Navarra a un particular. Su actual dueño se lamenta del anuncio de derribo, ya que había presentado un proyecto que, según le indicaron la pasada semana, no ha sido aprobado.

Restauración del Bidasoa

El Gobierno de Navarra y la Diputación Foral de Gipuzkoa desarrollan conjuntamente el proyecto Irekibai para recuperar la conexión de los ríos Leitzaran y Bidasoa y garantizar el estado de conservación de los hábitats y especies de interés comunitario de los espacios Natura 2000. Navarra va a invertir 1,5 millones de euros en estas cuencas en el periodo 2016-2020, un 60% financiado por la Unión Europea. El presupuesto total asciende a 3 millones de euros. El Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local inició en 2016 los trabajos de restauración con medidas consensuadas con los agentes locales implicados. Así, se han derribado ya presas como la de la central de Bera o la presa de Endarlatsa.

Continúa este año el estudio de algunas especies invasoras. En concreto, se está trabajando en la detección y eliminación del visón americano en las cuencas cantábricas, ya que su presencia agrava la crítica situación del visón europeo, una especie en peligro de extinción.

El proyecto contempla el seguimiento de la población del salmón y en el análisis del funcionamiento de los pasos para peces en obstáculos en uso en el Bidasoa. También se ha dado inicio al seguimiento de los hábitats y población de algunas especies autóctonas como el desmán ibérico, el sábalo o la lamprea.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos