Los alcaldes consideran «insuficientes» las medidas del Gobierno por las obras de Belate

Tráfico por la carretera N-121-A con el túnel cerrado por un accidente. /  A.D.C.
Tráfico por la carretera N-121-A con el túnel cerrado por un accidente. / A.D.C.

Exigen en el Parlamento «la retirada del tráfico pesado del puerto por vías paralelas»

A.D.C. BAZTAN-BORTZIRIAK.

Alcaldes de los ayuntamientos cercanos a la carretera N-121-A y que resultarán afectados por las obras en los túneles de Belate y Almandoz, su cierre durante siete meses y el desvío de todo el tráfico por el puerto de Belate, volvían a expresar su «discrepancia» con «la manera en la que se está llevando a cabo la adecuación» de los túneles, así como las medidas «insuficientes» adoptadas por el Gobierno foral para el tránsito de vehículos mientras estas se desarrollen.

En una sesión de trabajo en el Parlamento foral, solicitada por EH Bildu, Mikel Uriarte, vecino de Olabe y bombero de profesión, cuestionaba «las medidas estructurales» adoptadas porque, en su opinión, «no reducen el elevado potencial de riesgo de estos túneles». Y consideraba que «hubiese sido más eficaz, y con un menor coste, apostar por medidas funcionales, operativas, sin tener que llegar a un cierre del túnel».

Aumento del tráfico

En su intervención, Uriarte advertía del «aumento insostenible» del tráfico pesado en la N-121-A por «un trasvase de la A-15», lo que es «insostenible» para esta carretera. «Todo el tráfico que tendría que ir por la autovía nos lo estamos comiendo por una carretera nacional, en algunos puntos casi comarcal», subrayaba.

Remarcaba que mientras que la N-121-A ha contabilizado en los últimos cuatro meses cinco muertos, cinco heridos graves y un herido leve en distintos accidentes, más varias afecciones como cinco horas de corte total o 40 horas de pasos alternativos; en la A-15 se han registrado tres golpes por alcance con dos heridos leves. Mientras que la autovía tiende «a niveles de cero fallecimientos de víctimas mortales», en los últimos 11 meses en la N-121-A ha habido diez víctimas mortales, contando las de Lantz, «no por culpa de los camiones», sino por «culpa de la bidireccionalidad».

Para Mikel Uriarte, «el puerto no es el sitio donde se tiene que dar este trasiego» de vehículos mientras se desarrollan las obras y alertaba de que «va a ser muy difícil la circulación». Afirmaba, además, que no se sabe qué va a pasar en el puerto con la circulación de camiones, «por mucho que ahora haya reducción de vehículos con el tema de las matrículas», teniendo en cuenta el «rosario de averías» que suele haber en el ascenso de los túneles.

Defendía que lo que los ayuntamientos exigen «no es una cosa tan sin cabeza» y ha recordado que «la retirada del tráfico pesado debido a la siniestralidad existente por vías paralelas se hizo en Cataluña en 2015, con tal éxito que Fomento incluso ahora mismo está promoviendo este tipo de alternativas de medidas en otros 24 tramos de la red de carreteras del Estado». «Es una solución que ha tenido éxito en otras comunidades, nos gustaría que la tomaseis en cuenta y que esto vaya a buen puerto», demandaba a los representantes de los grupos parlamentarios.

En el turno de los grupos parlamentarios, Maiorga Ramírez, de EH Bildu, defendía que en este tema debe primar la seguridad y consideraba que esta vía «no está adoptada para asumir el tráfico de carácter internacional». Criticaba que «una y otra vez» la Diputación de Gipuzkoa «adopte medidas que tienen repercusión en Navarra», como la política de peajes y reivindicaba que «ha llegado el momento de abordar en su integridad la problemática» de la N-121-A.

Por parte de UPN, Carlos García Adanero recordaba que su partido presentó dos mociones sobre esta cuestión. En su opinión, «la limitación de vehículos debería ser de otra forma» y también defendía que «lo que hay que fomentar es el tráfico por la A-15» con medidas como la gratuidad de los peajes.

En representación de Geroa Bai, Rafa Eraso defendía que el Departamento de Desarrollo Económico «está primando la seguridad» con medidas que «satisfagan de alguna medida todas las demandas». Destacaba que las medidas adoptadas van a ser evaluadas en julio y que será en la comisión de seguimiento en la que las partes tendrán ocasión de analizar si han sido suficientes o hay que modificarlas.

Desde el grupo parlamentario de Podemos, Carlos Couso consideraba que en este tema «se está anteponiendo a la seguridad los criterios economicistas» y señalaba que esta sesión de trabajo «nos ha enseñado que estamos caminando en sentido contrario». A su juicio, la solución es «sacar los camiones» de esta carretera, ya que «tienen otra a donde ir».

Para el socialista Guzmán Garmendia «las cosas no se están llevando bien y las medidas que se están adoptando no son las correctas». No obstante, también se mostraba en contra de la limitación del tránsito de camiones por la carretera mientras duren las obras.

En nombre del PPN, Javier García defendía que para evitar el tránsito por la N-121-A mientras dure el cierre de los túneles hay que incentivar el tráfico por la A-15. Se mostraba contrario a la restricción del tráfico pesado planteado por el Ejecutivo.

José Miguel Nuin, de Izquierda-Ezkerra, también argumentaba que «la seguridad debe ser la máxima prioridad a la hora de cumplir con la directiva europea» y ha pedido al Ejecutivo que «tome todas las medidas necesarias para que la seguridad se garantice». «Si para ello deben tomarse decisiones de desvío obligatorio, que se tomen».

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