Diario Vasco

Los excolegiales intentan salvar el magnolio centenario de Lecároz

Letamendia, Goñi y Garmendia, de la asociación.
Letamendia, Goñi y Garmendia, de la asociación. / A.D.C.
  • Se ha quitado más de un metro de altura de tierra que cubría parte de su tronco

El centenario magnolio que se conserva junto a la Iglesia del antiguo Colegio de Lecároz, este último ya desaparecido, luce algo mejor estos días después de los trabajos la Asociación de excolegiales ha realizado a su alrededor.

Con la retirada de más de un metro de altura de tierra y escombros que cubrían parte del tronco, el magnolio vuelve a respirar y desde la asociación esperan que se pueda recuperar de los daños sufridos estos últimos años.

Los restos se depositaron junto a sus raíces cuando se realizó el derribo del Colegio y se prepararon los terrenos para el actual campus empresarial, en el que sólo está instalada una empresa farmaceútica.

El primero que se interesó por el futuro de este centenario árbol fue Román Felones, ex consejero de Cultura del Gobierno de Navarra, que en un artículo de opinión publicado en la prensa navarra en el año 2009, recordaba que «entre las ruinas del colegio, emerge pletórico y lleno de vida, un magnolio excepcional... El magnolio se merece el indulto. Es un referente y un símbolo. Esperemos que los nuevos edificios lo puedan acoger con el mismo cariño con el que él acogió a los colegiales bajo sus ramas durante casi un siglo».

El próximo 4 de octubre se presentará el libro 'Lecároz en 100 palabras', de Fermín Goñi. «Gracias a su labor de documentación, sabemos que el magnolio, o lo que entonces era apenas un plantón, se adquirió un 10 de noviembre de 1891, como consta en la factura de compra que Goñi consiguió localizar. Factura que aparece a nombre del baztandarra Joaquín Plaza...», explican desde la asociación de antiguos alumnos del centro educativo que fuer un referente, no sólo en Navarra.

El árbol «es el único ser vivo que se mantiene en pie en Lecároz después de 125 años. Y está en peligro. Por eso desde la asociación esperamos que con estos trabajos pueda vivir muchos años más».

El presidente Miguel Ángel Letamendia, el escritor Fermín Goñi y José Ignacio Garmendia, los tres excolegiales, siguieron de cerca los trabajos que se llevaron a cabo con una excavadora y los culminaron con la retirada de la hiedra que cubría parte del árbol.