Diario Vasco

Exposición de documentos originales sobre la Guerra Civil en el Archivo de Navarra

Fichas de combatientes.
Fichas de combatientes. / GN
  • Se puede ver un documento de la escuela de Narbarte o un resumen de combatientes muertos de Baztan

El Archivo de Navarra inauguraba ayer una exposición temporal en la que se muestran, por primera vez, documentos originales de la Guerra Civil en Navarra conservados en el centro.

Lleva por título 'El rastro documental de una guerra. Documentos de la Guerra Civil en el Archivo de Navarra', y distingue los distintas fases, desde la preguerra, de la que se exhiben, por ejemplo, oficios mecanografiados, como el de la Prisión Provincial de Pamplona, dando cuenta de la comida extraordinaria servida a los reclusos con motivo del tercer aniversario de la proclamación de la República, o los resultados del escrutinio de las elecciones de compromisarios para la elección de Presidente de la República.

La muestra continúa con la etapa de la conflictividad social y política, en la que se integran documentos tan interesantes como el Libro de actas del pleno de la Diputación Foral y Provincial de Navarra, con las hojas arrancadas en el asalto al Palacio de Pamplona en nombre del Frente Popular, o varios documentos presentados como justificación ideológica, como las cuentas de una colecta de la Escuela nacional de Niños de Narbarte en favor de los huérfanos de la revolución obrera de octubre de 1934 en Asturias.

Un tercer capítulo se dedica a las ideologías en lucha, y muestra reglamentos (del Círculo Carlista de Arellano, de la Agrupación Socialista de Ujué, Estatutos del Radio Comunista de Valtierra), cédulas de afiliación a la UGT, a la Izquierda Republicana o el Reglamento de Emakume Abertzale Batza de Huarte-Araquil.

Para ilustrar la fase del estallido de la guerra se presentan las portadas del 'Diario de Navarra' y 'Pensamiento Navarro' del 19 de julio de 1936, donde se informa de la sublevación militar del 18 de julio. Hay además documentos que remiten a la organización de las fuerzas sublevadas navarras, como el Acta de constitución de la Junta Central Carlista de Guerra de Navarra o el Bando de la Diputación Foral y Provincial de Navarra exhortando a los navarros a secundar la sublevación.

En el capítulo de los combatientes, se presentan fichas de soldados, muchas de las cuales tienen fotografías, y documentos entre los que se encuentra un 'Resumen general de combatientes muertos o desaparecidos, mutilados y heridos de Baztan'.

La cuestión de los frentes de la guerra se ilustra con copias de diarios de operaciones militares y cartografía de las posiciones de defensa del ejército republicano, elaborada por espías militares.

Un trozo de metralla de los bombardeos de la aviación republicana sobre Pamplona, fotografías del viejo puente sobre el río Bidasoa en Endarlatsa, destruido en agosto del 36, o unas instrucciones del Gobierno Civil a la población en materia de defensa antiaérea, dan cuenta de los sucesos de la guerra.

La exposición narra también la represión en la retaguardia, con encarcelamientos y persecuciones por motivos políticos con documentos tan expresivos como una relación de los maestros detenidos en la Prisión del Fuerte San Cristóbal, o el croquis del Fuerte contenido como folio 60 en el juicio sumarísimo contra los funcionarios de prisiones y miembros del destacamento militar de la prisión, por la evasión de reclusos el 22 de mayo de 1938.

En este apartado destacan los expedientes de inscripción fuera de plazo de las defunciones de 186 muertos en la fuga del Fuerte de San Cristóbal, o expedientes de interrogatorio de los procesos de depuración del funcionariado. La exposición se cierra con un escaparate destinado a materiales que hablan de la exaltación oficial de la victoria, como las fotografías del acto de inauguración del Monumento a los Caídos, medallas y otros.