Diario Vasco

Impulsan en Irun un proyecto pionero de atención a ancianos vulnerables

  • La organización Hurkoa y el Ayuntamiento han firmado este martes un acuerdo que permitirá poner en marcha un programa piloto de «detección y atención de personas mayores en situación de fragilidad»

La organización sin ánimo de lucro Hurkoa, creada por Cáritas, ha impulsado, en colaboración con el Ayuntamiento de Irun un proyecto pionero "para atender a personas mayores en situación de fragilidad".

Según informa en una nota este organismo, el presidente de Hurkoa, José Luis de la Cuesta, y el alcalde de Irun, José Antonio Santano, han firmado este martes un acuerdo que permitirá poner en marcha un programa piloto de "detección y atención de personas mayores en situación de fragilidad".

El programa piloto se dirige a personas mayores de 68 años, que viven en su domicilio, sin apoyo familiar efectivo, y en una situación vulnerable que requieran de una intervención para favorecer su bienestar, promover su autonomía personal, atender sus necesidades y prevenir situaciones de riesgo, desprotección, maltrato y exclusión.

De esta manera, se podrá "identificar a personas frágiles a las que no llegan los recursos y servicios sociales con el objetivo de contribuir a su bienestar y prevenir situaciones de deterioro".

Las conclusiones de la experiencia piloto que se pondrá en marcha en Irun de manera inmediata se conocerán dentro de un año y se incorporarán al Plan Integral de Atención a la Fragilidad que persigue conocer las situaciones de desprotección lo más tempranamente posible para "prevenir y evitar abusos o trato inadecuado" hacia estas personas.

En opinión del presidente de Hurkoa "la importancia de este proyecto es poder intervenir y atender a personas mayores que se encuentran en un área de penumbra, cercana a situaciones de dependencia, pero que aún no son dependientes y que empiezan a tener dificultades para el desarrollo normal de su vida de forma autónoma".

Para el alcalde de Irun, se trata de " una herramienta que, además de una intervención, introduce el concepto del acompañamiento a través de un trabajador social directamente desde el domicilio".

"En definitiva esto refuerza la red de apoyos que tienen a su alcance las personas con una mayor vulnerabilidad. Es acercar los recursos disponibles, pero también ayudarles en tareas tipo administrativas como realizar trámites o asistirles en desplazamientos al médico", ha recalcado Santano.