La reforma de la comisaría ha costado 300.000 euros

Se ha demolido el muro exterior y colocado una valla metálica, además de realizarse una serie de mejoras interiores

ALBERTO ECHALUCE ONDARROA.

La reforma de la comisaría de Ondarroa ha contado con un coste de 300.000 euros consistentes en la demolición del muro exterior y otra serie de mejoras en el interior. Las obras se han llevado a cabo en un plazo de 5 meses. El muro ha sido sustituido por una valla metálica en dos de las fachadas del inmueble.

El lehendakari, Iñigo Urkullu en una visita realizada, ha afirmado que la demolición del muro que se levantó para proteger la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa después de un atentado de ETA simboliza «el cierre de una etapa y el inicio de otra».

Urkullu visitó la comisaría acompañado de la consejera de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, la renovada comisaría de la Ertzaintza, al terminar las obras para eliminar el muro perimetral de las dos fachadas principales del edificio.

El lehendakari ha destacado que el derribo del muro representa el inicio de una nueva etapa en la que la Ertzaintza seguirá trabajando con los mismos valores, «en un contexto de convivencia», tras el final de la actividad terrorista.

Las obras de la comisaría de la Ertzintza acometidas este año tratan de hacer más amable «tanto el exterior como el interior de las dependencias policiales, mejorando la accesibilidad y la atención a la ciudadanía», según el departamento vasco de Seguridad.

Las obras han permitido «abrir la comisaría a la trama urbana generando una imagen más abierta al exterior» y, por otra parte, acercar el espacio de recepción a los ciudadanos, de manera que con esta reforma «se han eliminado las barreras físicas que existían entre la infraestructura de la Ertzaintza y la ciudadanía».

Ese muro exterior se construyó tras el atentado que cometió ETA contra esta comisaría el 21 de septiembre de 2008, cuando los terroristas explosionaron un coche-bomba colocado en el acceso del edificio con más de cien kilos de explosivo y que causó una decena de heridos, entre agentes de la Ertzaina y otras personas que pasaban por el lugar, como una niña de 15 años.

Tras aquel atentado, sindicatos de la Ertzaintza reclamaron al Gobierno Vasco que tomara «medidas de forma inmediata para garantizar, en lo razonablemente posible, la seguridad de los ertzainas».

El Ejecutivo construyó entonces el muro de protección y, años después, tras el final de la actividad terrorista de la banda, se programó la reforma de las instalaciones y el derribo de esa pared, dentro de un proyecto más amplio de adaptación de ese inmueble a las necesidades del cuerpo.

La renovación de la comisaría se engloba dentro del Plan de Infraestructuras para ir adecuando sus instalaciones a las nuevas necesidades y exigencias normativas.

Fotos

Vídeos