Preocupación entre los agentes económicos por las afecciones de la carretera Mutriku-Deba

A.E. EIBAR.

Diferentes agentes económicos ondarreses están preocupados por las repercusiones que tiene la realización de la reforma de la carretera Mutriku-Deba, al estar cerrada para el paso de los camiones de transporte.

Durante el día de ayer estaba previsto la celebración de una reunión en la Diputación de Gipuzkoa, para abordar los problemas que causa a armadores, comercializadores y transportistas a los que se ofrece la alternativa de ir por el Calvario, pero que es insuficiente para los transportistas al no poder transtiar los camiones. La reunión prevista quedó aplazada a celebrar un nuevo encuentro. Este encuentro con la Diputación de Gipuzkoa había sido solicitado por la OPPAO de Ondarroa y la Federación de Mayoristas de Pescado.

Principalmente, los transportistas tienen que dirigirse hacia Trabakua para después acceder a la autopista en Durango, con lo que es una distancia mayor que tienen que contraer. Las obras se postergarán a lo largo de cinco o seis meses, un tiempo muy importante que exige contraer un mayor kilometraje por la imposibilidad de acceder a Gipuzkoa.

Los agentes económicos muestran su malestar porque el movimiento de camiones va a tener afecciones para el tráfico. Durante los 14 meses que duren los trabajos, se regulará el tráfico mediante el paso alternativo, pero durante un intervalo de unos cinco meses la carretera estará completamente cerrada y se tendrá que utilizar la alternativa del Calvario.

La Diputación Foral de Gipuzkoa llevará a cabo de mejora de la carretera GI-638 entre Deba y Mutriku, que contempla la creación de un paseo peatonal que conectará los dos pueblos costeros. La ejecución de las obras, con un presupuesto de 11 millones de euros, dará comienzo en otoño de 2018, con una duración prevista de 14 meses. Las obras de la carretera entre Deba y Mutriku arrancarán en 2018 con 11 millones de euros de presupuesto

Esta carretera constituye «prácticamente la única conexión» de Ondarroa y Mutriku con el resto del Territorio, por lo que la reforma del trazado permitirá «mejorar de forma sustancial el acceso de los mutrikuarras tanto a la rotonda de Gipuzkoa como al Hospital de Mendaro, ahondando en el equilibrio territorial».

En ese contexto, el proyecto tiene por objeto mejorar los puntos problemáticos de ancho de plataforma en la GI-638 y consolidar las zonas geotécnicamente comprometidas. Así, se ampliará el ancho de la calzada hasta los tres metros y se suavizarán las curvas y los puntos más problemáticos del recorrido. Las actuaciones más significativas se realizarán en la curva de Ipitxarri y en Punta de Alkolea.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos