Las fiestas se despiden con el hermanamiento entre Deba y Cambo

El encierro fue muy bonito, rápido y limpio.
El encierro fue muy bonito, rápido y limpio. / FOTOS ANDER SALEGI

121 jubilados asistieron al piscolabis en el centro social Arbil

ANDER SALEGI DEBA.

Las fiestas de San Roke se acabaron, hay quien ya piensa en las del año que viene y quienes tan solo desean descansar. Atrás quedan cinco días repletos de actos, en los que el buen ambiente ha reinado en las calles debarras. Ayer, el último día, se celebró el hermanamiento que comparte la villa debarra con la localidad vascofrancesa de Cambo.

El día de Cambo comenzó congregando, una vez más, a centenares de gaupaseros que al son de las melodías ofrecidas por los gaiteros de Estella y la banda de música desfilaron por las calles debarras bailando y cantando. A las ocho en punto, se lanzó el txaplero anunciador del segundo y último encierro de novillos correspondiente a la ganadería salmantina de La Ventana del Puerto. En comparación con el anterior cabe destacar la menor afluencia de espectadores a lo largo del recorrido, pero al igual que el primer día no se produjo ningún incidente y el encierro fue rápido y limpio. Después, los hermanos Arrizabalaga sacaron al ruedo cuatro embolados con los que algunos se entretuvieron, pero el número de valientes descendió y desde las gradas se escuchaban cánticos como «muchas barreras pocos valientes».

La feria de artesanía

La feria de artesanía un año más se volvió a instalar en dos lugares diferentes, por un lado en la Plaza Vieja y por otro en el Paseo Cubierto. Los diferentes puestos (esculturas de piedra, cestas de mimbre, cerámica etc.) permanecieron abiertos hasta el mediodía para que la gente pudiera comprar algún detalle. Una de las citas que no podía faltar fue el almuerzo en el hogar del jubilado, que estuvo acompañado por los gaiteros de Estella. En ese lugar se dieron cita 121 jubilados que en buena compañía degustaron un plato compuesto por langostinos, embutido y tortilla de patata. Con la tripa llena, la corporación municipal procedió al sorteo de nueve entradas dobles para la novillada de la tarde. En ese mismo lugar fue recibida la representación de Cambo, que no vinieron con las manos vacías ya que obsequiaron al pueblo debarra con una escultura de un gallo de hierro. Al mediodía los embolados en la plaza congregaron a muchos niños y en las calles los gaiteros y la txaranga The Joselontxos animaron la hora del poteo.

Por la tarde, los más pequeños disfrutaron de un espectáculo dirigido a ellos. Mientras que en la plaza de toros se celebró la segunda y última novillada de estas fiestas. Participaron los toreros Fernando Plaza de la escuela taurina de Madrid y Manuel Diosleguarde de Salamanca. El presidente de la novillada fue el alcalde de Zestoa, Josetxo Mendizabal.

Una vez concluido el acontecimiento taurino, se llevó a cabo la despedida de la comparsa de gigantes y cabezudos en la plaza vieja. A medianoche, se procedió a la quitada del pañuelo a la efigie de San Roke.

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