La pequeña Andra Mari de San Roke

Figuras. La pequeña virgen con pelo natural, junto a la imagen que se exhibe en la iglesia. / AITOR
Figuras. La pequeña virgen con pelo natural, junto a la imagen que se exhibe en la iglesia. / AITOR

La ermita guarda dos imágenes de la Virgen, una de ellas con pelo naturalPeio Arrieta cree que la figura más antigua, conocida como 'Santa Itsusia, fue realizada por un artesano local

AITOR ZABALA ELGOIBAR.

La ermita de Azkue-San Roke se prepara para celebrar las fiesta en honor a su patrón. Se trata de unas fechas muy queridas por los 'sanroketarras', pero hoy no vamos a hablar de San Roke, el santo protector contra la peste, sino de una pequeña talla del Virgen María que se guarda entre sus centenarias paredes, ahora que el 15 de agosto, día de la Asunción de la Virgen, está a la vuelta de la esquina.

La iglesia de San Roke alberga dos imágenes de la Virgen María. La talla más moderna cuenta con su propio altar y es visible nada más acceder al interior del recinto. La otra, que es de la que trata este artículo, se guarda en la sacristía de la ermita. Es una talla de dimensiones muy reducidas que presenta como particularidad el hecho de ser la única representación de la Virgen María con pelo natural que hay en Elgoibar. La figura, que algunos vecinos del barrio conocen como 'Santa Itsusia', es de factura sencilla. La cabeza y las manos presentan un aparente buen estado, pero bajo sus ropajes guarda restos de lo que pudo ser el cuerpo original de la virgen, un bloque de madera con trazas de pintura muy deteriorado por la acción de los xilófagos, así como una estructura de pequeños listones de madera que cumple la misión de sustentar la imagen. El conjunto se completa con un viejo peine escondido entre las ropas, que los distintos cuidadores de la ermita han utilizado para peinar la figura.

Autoría y antigüedad

El historiador local Peio Arrieta barajó la posibilidad de incluirla en la muestra de arte sacro de Elgoibar que se celebró en la parroquia de San Bartolome coincidiendo con el 300 aniversario de la primera misa oficiada en su interior, pero quedó fuera de la exposición en la selección final. «Desde un punto de vista artístico, no es una imagen bonita o de gran valor. Otra cosa es lo que haya significado y signifique para los vecinos de San Roke. En la actualidad se guarda en la sacristía, pero seguro que en el pasado estuvo expuesta en la iglesia y tuvo un gran siginificado para los fieles del barrio», manifestó Arrieta.

El historiador elgoibartarra no ha encontrado datos sobre la autoría de la imagen, pero considera que el autor no podía ser de muy lejos. «Este tipo de obras, de ejecución tan sencilla, es común en ermitas erigidas en entornos rurales alejados de los grandes núcleos urbanos y de las rutas de comunicación más importantes. Esas vías servían de cauce a la difusión del conocimiento y al intercambio cultural y artístico de la época. Artesanos y artistas transitaban a lo largo de ellas, ofreciendo su saber hacer allí donde era necesario, dejando a su paso obras de gran valor como las que, por ejemplo, se guardan hoy en las ermitas, iglesias y catedrales que se levantan a lo largo del Camino de Santiago. En San Roke, sin embargo, creo que estamos ante la obra realizada por un artesano local, al que los vecinos recurrieron para que les fabricará una imagen de la Virgen María».

Vecinos de Azkue-San Roke sostienen también que la imagen tiene cuatro siglos, pero Arrieta no cree que sea tan antigua. Una primera estimación le lleva a datarla en el Barroco, periodo cultural que se desarrolló en Europa entre el siglo XVI y los comienzos del siglo XVIII, aunque no descartó que sea posterior. «No tengo datos para afirmarlo pero vistas sus características, no creo que la figura tenga 400 años», señaló el historiador elgoibartarra.

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