Música y amigos en el adiós de Txomin Mujika

Reencuentros. Garikoitz Mendizabal y la Banda de Música interpretan la pieza 'Irribarre' bajo la dirección de Gorka Mujika y la atenta mirada de Txomin Mujika. / FOTOS AITOR
Reencuentros. Garikoitz Mendizabal y la Banda de Música interpretan la pieza 'Irribarre' bajo la dirección de Gorka Mujika y la atenta mirada de Txomin Mujika. / FOTOS AITOR

Dejó la dirección de la Banda de Elgoibar y cedió el testigo a Gorka Mujika. El aforo del Herriko Antzokia fue insuficiente para responder a la gran expectación que había levantado el concierto

AITOR ZABALA ELGOIBAR.

La despedida de Txomin Mujika como director de la Banda de Música convirtió al Herriko Antzokia en el escenario de una fiesta plagada de sorpresas y reencuentros. Mujika inicio la mañana recorriendo las calles de Elgoibar con los dulzaineros y, poco después, tomó la batuta para protagonizar su último pasacalle al frente de la banda. Mientras los músicos animaban las calles, los más madrugadores hacían cola en el Herriko Antzokia. El temor a quedarse sin sitio hizo que a las 10.45, ¡casi dos horas antes del inicio del concierto!, hubiera gente esperando la apertura de las puertas. Este exceso de celo tuvo premio pues, como cabía temer, el aforo fue insuficiente y muchos se quedaron sin entrar al Herriko Antzokia.

El concierto siguió el guión establecido en su primera parte, con la interpretación de 'La lira de Pozuelo', 'Quinta Sinfonía&Mambo nº5' y 'Downey oberture', la que, en principio, iba a ser la última obra de Mujika como director. Algunos de los músicos que quisieron sumarse a la despedida de Mujika estaban entremezclados con los miembros de la banda y habían participado en el concierto, pero todavía quedaba una segunda parte cargada de sorpresas. José Vicente Pla y Elsa Roch, clarinete y oboe solistas, respectivamente, de la Banda de Bilbao, fueron los primeros en sorprender al Mujika, al subirse al escenario e interpretar el 'Ave María'. A continuación, llegó el momento de los regalos, con la entrega de presentes por parte del Ayuntamiento de Elgoibar, el director de Radio Arrate y el presidente de la sociedad musical Bear Dana. La Banda de Música le entregó una gran foto de la agrupación con el propio Mujika al frente, y Elo Zubiaurre, la mujer de Txomin Mujika, recibió un ramo de flores «como reconocimiento a la paciencia de convivir con un músico tantos años».

Sucesión de sorpresas

La despedida continúo con otra sorpresa. Tras recoger la batuta de manos de Txomin Mujika, Gorka Mujika se estrenó como director dirigiendo 'Irribarrea', obra de Xabier Zabala en la que destacó la interpretación del txistulari Garikoitz Mendizabal. Tras el txistu llegó el turno de la dulzaina, instrumento totémico para Mujika. Los gaiteros de Pamplona Javier Lacunza y José Luis Fraile, y los de Elciego, Juan Carlos Gómez, Juantxu Gómez y José Luis Gallego, se sumaron al homenaje para interpretar 'Pico de Ángel' junto con la banda.

La pantalla del Herriko Antzokia fue otro de los protagonistas del encuentro, con un recorrido en imágenes por la vida Txomin Mujika, y la proyección de varios vídeos en los que ilustres músicos, como el cantante Serafín Zubiri y los directores Johan de Meij, Miguel Romea, Sanz Espert, Pascual Villaplana y Juanjo Mena, le deseaban la mejor de las suertes en esta nueva etapa de su vida. Pero todavía hubo más sorpresas. Antes de dar por finalizado el concierto, Gorka Mujika abandonó el podio para ceder la batuta a Txomin Mujika, dándole la oportunidad de dirigir 'Polonesa', una pieza para banda y dulzaina que puso el broche final a la celebración.

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