Leizarpe vuelve a explorar el subsuelo

Espectacular. Estalactitas en el tramo de la sima de Kobeta conocida como Galería del Río. /  LEIZARPE
Espectacular. Estalactitas en el tramo de la sima de Kobeta conocida como Galería del Río. / LEIZARPE

Su puesta de largo ha coincidido con la publicación del libro 'Bajo el suelo de Mutriku por el karst de Arno'El club de espeleología retorna a la actividad de la mano de Morkaiko ME

AITOR ZABALA ELGOIBAR.

Las palabras espeleología y Leizarpe van de la mano en Elgoibar. El año 1974, hace ya más de cuatro décadas, un grupo de jóvenes se lanzó a la aventura de explorar cuevas, simas y galerías, aprovechando la abundancia de formaciones subterráneas de este tipo en los terrenos calizos que caracterizan a la orografía de Debabarrena y a los valles de su entorno. En 1982 llegó el cambio de denominación, y con ella el nacimiento del grupo de espeleología Leizarpe. Su creación supuso la marcha de algunos de sus miembros fundadores y la entrada de otros nuevos, animados por el deseo coger el relevo en sus andanzas subterráneas. Esta segunda etapa estuvo caracterizada por años de trabajo intenso en los que se exploraron, cartografiaron y fotografiaron infinidad de cuevas de la comarca de Debabarrena y su entorno.

El paso del tiempo volvió a dar lugar a una situación de impasse en la que el grupo permaneció prácticamente inactivo pero, de un año aquí, Leizarpe ha recuperado su impulso explorador. Esta etapa se sustenta en un grupo de cinco personas que conocen a la perfección el mundo de la espeleología ya que todos ellos han formado parte de Leizarpe en distintas etapas de su historia. El más veterano de todos ellos es Ángel Mari Tobajas, el único de los fundadores del club en el año 1974 que sigue en activo. Su misión en esta nueva andadura es redactar los informes de las exploraciones subterráneas, así como todo lo relacionado con la topografía y las ilustraciones que acompañan a los trabajos publicados por el grupo. Junto a él están Evaristo Rodríguez, responsable de fotografía, Javier Vargas, especialista en exploraciones extremas, y Jaime Martínez, a quien le toca atender todo lo relacionado con los materiales y las instalaciones espeleológicas.

Leizarpe va a iniciar esta nueva etapa de la mano de la sociedad montañera Morkaiko, a la que ya estuvo vinculada en sus inicios. Esta vinculación se ha visto acompañada de la publicación de un trabajo en el que se recogen los estudios realizados por este grupo en el macizo de Arno. 'Bajo el suelo de Mutriku por el karst de Arno' es el título de la obra, un trabajo de 180 páginas que alberga en su interior 56 planos, cinco ilustraciones y 150 fotografías obtenidas durante el estudio de 23 cavidades localizadas en este macizo. El estudio del grupo de espeleología Morkaiko Leizarpe incluye la topografía de tres kilómetros de galerías, a los que se les suman más de medio kilómetro de simas y pozos.

'Bajo el suelo de Mutriku por el karst de Arno' se presenta como una herramienta sustancial para acercarse a los tesoros subterráneos que guarda el macizo de Arno y un elemento imprescindible para espeleólogos que quieran transitar por las galerías, simas y pozos explorados por los espeleólogos elgoibartarras. «Hemos querido poner esta información al alcance de todos aquellos que estén interesados. Para acceder a ella bastará con entrar en el blog de Morkaiko Leizarpe (leizarpe.blogspot.com). Allí podrán descargar tanto el estudio sobre el karst de Arno como nuestros trabajos anteriores: 'Estudio hidrogeológico del karst de Izarraitz' (1993) y 'Bajo el suelo de Elgoibar por cuevas, minas y túneles' (2013)», manifestó Ángel Mari Tobajas.

La joya escondida de Kobeta

Una de las joyas subterráneas que 'Bajo el suelo de Mutriku por el karst de Arno' saca a la luz es la sima de Kobeta. Las primeras referencias a ella datan del año 1965, cuando fue descrita como una cavidad de 100 metros de desnivel y 500 metros de desarrollo. En 1995, el grupo espeleológico Leizarpe realizó su primera incursión en esta sima, dando inicio a tres años exploraciones que se saldaron con el descubrimiento de una sima más grande de los esperado hasta el punto de que, a día de hoy, es la cavidad de mayor longitud y desnivel del karst de Arno. «Estamos hablando de una cavidad de 1.235 metros de recorrido y una profundidad de 102 metros. A esto se le suma que en Kobeta se encuentran el arroyo más caudaloso del macizo, tanto a nivel superficial como subterráneo, las galerías de mayor longitud y amplitud, así como espectaculares formaciones calcáreas (estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas...) en el tramo que hemos bautizado como Galería del Río», explicaron los espeleólogos de Morkaiko-Leizarpe.

Los estudios realizados entre 1995 y 1998 han tenido continuidad en los primeros meses de 2017 con el descubrimiento de lo que parece ser una segunda entrada a la sima. Se trata una angosta cueva de la que únicamente han podido explorar una docena de metros debido a su estrechez. Pese a lo exiguo de los resultados de esta exploración inicial, la hipótesis de que el acceso pueda estar vinculado a la sima de Kobeta abre la puerta a la posibilidad de que estemos ante lo que en espeleología se conoce como una cavidad integral. Esta denominación se refiere a cavidades subterráneas con un acceso de entrada y otro de salida, y, según cree Morkaiko-Leizarpe, de confirmarse, podría dar pie a un uso lúdico y didáctico de la sima de Kobeta que incrementaría el atractivo del Geoparque de la Costa Vasca en el que se integra el karst de Arno, «una integral en una sima de la magnitud de Kobeta resultaría muy atractiva tanto para los aficionados a la espeleología, como para el público en general, a los que se les podría ofrecer una actividad de deporte aventura que permitiría conocer directamente la cavidad más representativa del karst de Arno y de sus circulaciones subterráneas».

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