El río Deba cuenta con tres escalas para peces a su paso por Elgoibar

Obras. El agua del Deba discurrirá también por la escala de Altzola, sirviendo de paso a los peces. / AITOR

A las de Laupago y Aitzearte, ya finalizadas, se le sumará la de Altzola a mediados del próximo mes de octubre

AITOR ZABALAELGOIBAR.

La imagen del cauce del río Deba está sufriendo una notable transformación a la altura del término municipal de Elgoibar. En estos últimos meses, los elgoibartarras han sido testigos de la construcción de unas estructuras de hormigón junto a las presas que pueblan sus orillas. Se trata de escalas, unos elementos arquitectónicos que tienen como objeto minimizar la barrera física que las presas suponen para la fauna piscícola que habita en su cauce.

Dos de esas escalas, en concreto, dos que se encuentran río arriba del casco urbano de Elgoibar, junto a las presas que se conocen con los nombres de Laupago y Aitzearte, ya están concluidas, mientras que la tercera, la situada en el barrio de Altzola, está a punto de ser finalizada. Según han señalado los responsables del proyecto que se está acometiendo junto a la presa de la que se surte de agua la empresa Hidroeléctrica del Deba, estas obras estarán finalizadas para mediados del próximo mes. Con ella, serán tres las escalas que se encontrarán los peces en su camino por el cauce del río Deba a la altura de Elgoibar, pero no por ello verán solucionados todos sus problemas ya que la presa situada a la central hidroeléctrica de Barrena-berri todavía no cuenta con una estructura de este tipo, por lo que sigue actuando como barrera.

Estas actuaciones responden al desarrollo de una política medioambiental sustentada por la legislación europea y la estatal que contempla la eliminación de las barreras físicas de los cauces de los ríos. Esta legislación plantea, en algunos casos, la demolición de las presas y en otros, como los que afectan a las presas y a las centrales hidroeléctricas de Elgoibar, la habilitación de estructuras como las escalas, que minimizan su incidencia en la fauna del río. Al margen de la contaminación, las presas son un factor fundamental a la hora de analizar la calidad de la fauna de los ríos. Estas construcciones impiden la libre circulación de la fauna piscícola por sus cauces, obligándole a enfrentarse a barreras que en muchos casos resultan insalvables. Esta incidencia es particularmente grave en el caso de aquellas especies que efectúan desplazamientos a lo largo del río impulsadas por la búsqueda de zonas de alimentación o de reproducción (truchas, barbos, anguilas...). También dificultan la búsqueda de refugio en zonas con más agua en épocas de poco caudal y la localización de nuevos hábitats cuando el tramo de río que habitan presenta densidades altas de peces. Todo ello puede conllevar la desaparición de algunas especies, al no poder solventar estas trabas, y a la disminución de la diversidad genética por el aislamiento de las poblaciones entre los muros infranqueables que suponen las presas.

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