Diario Vasco
Solemne. Haritz Dantzari taldea bailó durante la misa, a la que también asistieron la alcaldesa y exalcaldes de Elgoibar.
Solemne. Haritz Dantzari taldea bailó durante la misa, a la que también asistieron la alcaldesa y exalcaldes de Elgoibar. / AITOR

Un cumpleaños tricentenario

  • El obispo José Ignacio Munilla desempeñó el papel que el vicario de Eibar Antonio Etxezabal representó el 30 de diciembre de 1716

  • La parroquia acogió la celebración del 300 aniversario de la primera misa entre sus muros

El adiós al año 2016 tuvo a los actos conmemorativos del 300 aniversario de la primera misa en la parroquia de San Bartolomé como uno de sus elementos más significativos. Tres siglos después de que el vicario de Eibar, Antonio Etxezabal, oficiara aquella primera celebración, la parroquia elgoibartarra vivió un capítulo similar la tarde del pasado 30 de diciembre con una misa presidida en esta ocasión por el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla.

Decenas de elgoibartarras se dieron cita entre las viejas paredes de la iglesia para ser testigos del oficio. Entre los asistentes destacó la presencia de la corporación municipal del Ayuntamiento de Elgoibar que, tal y como sucede en fechas señaladas, completó a pie el breve trecho que separa la casa consistorial y la parroquia precedida por la música de la Banda Municipal de Txistularis. La actual alcaldesa, Ane Beitia, estuvo acompañada en la marcha por sus predecesores en el cargo que aún viven, desde Ángel Fernández de Jauregui a Alfredo Etxeberria, pasando por Lucio Beitia, José Ignacio Elkoro-Iribe y José María Oruesagasti (Guillermo Garate y Mariví Agirregomezkorta excusaron su asistencia por compromisos personales).

Una vez en el interior, la historia de la iglesia y el papel que ha jugado en la preservación de la fe cristiana en su larga historia estuvieron presentes en el desarrollo del oficio. José Ignacio Munilla aludió a este papel así como a la importancia de la familia como eje vertebrador de la sociedad y de la fe en Cristo, aprovechando la coincidencia de la misa en la parroquia San Bartolomé con la conmemoración de la fiesta de la Sagrada Familia el mismo 30 de diciembre.

El Coro Parroquial de Elgoibar también tuvo una actuación destacada en el desarrollo del oficio, al igual que la Banda Municipal de Txistularis y Haritz Euskal Dantzari Taldea, que se sumaron a los actos del tricentenario con la interpretación de una vistosa ezpatadantza frente al alta mayor. A la conclusión del oficio, todos los que acudieron a él tuvieron la oportunidad de disfrutar de un sabroso lunch en el pórtico de la iglesia, pese a que lo gélido de la noche tampoco invitaba demasiado a estar a la intemperie.

La misa del 30 de diciembre pone el cierre a un programa de actos en el que a lo largo de este año se ha revivido una historia que hunde sus raíces en los comienzos del siglo XVII, cuando el concejo municipal de la localidad decidió por mayoría levantar una parroquia en el casco urbano para solventar la incomodidad de tener que desplazarse hasta la iglesia de San Bartolomé de Olaso. Aquel primer acuerdo dio lugar a un proceso que culminó el 30 de diciembre de 1716 con la misa oficiada por Antonio Etxezabal. Aquella misa abrió un ciclo que se mantiene vivo 300 años después, tal y como hubo ocasión de ver el pasado viernes.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate