Diario Vasco

Munilla se sumó a la presentación del nuevo diácono de Altzola

Lectura. José Tejada desempeñara la funciones de diácono permanente de Altzola y Mendaro.
Lectura. José Tejada desempeñara la funciones de diácono permanente de Altzola y Mendaro. / AITOR
  • José Tejada intervino en la misa que acogió la reapertura de la parroquia de San Juan Bautista tras las obras en su cubierta

La misa de reapertura de la iglesia de San Juan Bautista de Altzola tras las rehabilitación de su cubierta y de la casa cural contó con la participación del obispo de la Diócesis de San Sebastián, José Ignacio Munilla y la del diácono permanente de la parroquia de Altzola, el bergararra José Tejada. Medio centenar de fieles acudieron a un encuentro que Munilla aprovechó para reivindicar la figura de los diáconos y el protagonismo que están adquiriendo en el seno de la Iglesia. Munilla vinculó este hecho a la falta de vocaciones sacerdotales, pero lo hizo desde una perspectiva positiva, describiendo esta situación «como una oportunidad que nos da Dios».

En su condición de diácono permanente, José Tejada, casado y padre de dos hijos, pasa a ser el nuevo responsable de las parroquias de Mendaro y Altzola en sustitución de Ángel Bazterretxea, presente también en la misa del domingo en Altzola y al que le ha llegado el momento del retiro. Los diáconos permanentes tienen una gradación inferior a la de los sacerdotes en el seno de l iglesia cristiana. El papel que desempeñan está reservado a hombres, tanto solteros como casados (los solteros que accedan al diaconado están obligados al celibato), y entre sus potestades están las de oficiar bautismos y matrimonios, la lectura del evangelio, predicar la homilía, administrar el viático a los moribundos y dirigir ritos funerarios. Sin embargo, no puede confirmar, ni oír confesiones, ni consagrar la Eucaristía.

La celebración contó con la asistencia de la alcaldesa Ane Beitia, varios concejales de EAJ-PNV y la edil del PSE-EE Nerea Alustiza. Al comienzo del acto, un vecino de Altzola pasó a describir las obras realizadas y el coste del proyecto, que ha ascendido a 214.500 euros y ha sido financiado por el Obispado de San Sebastián. Su objetivo era poner coto a las filtraciones de agua al interior de la iglesia mediante la sustitución total de la cubierta, la colocación de un nuevo tejado y la reorganización de los canalones y las bajantes. Para ello, se desmontó la estructura de madera original y en su lugar se colocó otra de características similares a la retirada. Esta actuación se vio complementada por la mejora de la fachada y la cubierta de la casa cural aneja, haciendo especial hincapié en los elementos del aislamiento térmico.

De cara a futuro, se contemplan nuevas actuaciones que redundarán en la mejora sustancial del recinto: reforma y rehabilitación del interior del edificio anejo para usos múltiples (25.000 euros); rehabilitación de la humedad recurrente de la sacristía (10.000 euros); reorganización y cobertura de la entrada a la sacristía (2.000 euros); reorganización de accesos desde la zona de la Alameda del Balneario al edificio anejo (2.500 euros), y restauración de la zona de pechinas situada bajo la cúpula y de las pinturas que alberga (12.000 euros).

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