Diario Vasco

Las obras de la parroquia de Altzola concluirán en el mes de octubre

En ejecución. Una red cubre todo el exterior de la iglesia de San Juan Bautista.
En ejecución. Una red cubre todo el exterior de la iglesia de San Juan Bautista. / AITOR
  • El proyecto del Obispado contempla la renovación del tejado de la iglesia y de la casa cural

La parroquia de San Juan Bautista de Altzola está siendo objeto de una reparacion total de su cubierta, muy deteriorada por el paso del tiempo y las inclemencias climatológicas, así como el tejado y la fachada de la casa cural. Las obras dieron inicio hace más de un mes y, según señaló el sacerdote Angel Bazterretxea, «todavía habrá que esperar hasta el mes de octubre para que estén completamente finalizadas».

Bazterretxea es párroco de la vecina localidad de Mendaro, pero también desempeña las funciones de párroco de Altzola desde que tomó el relevo al anterior responsable de la parroquia altzolatarra. Desde entonces aquí, ha sido testigo y partícipe de distintas actuaciones de mejora de la iglesia. Algunas se llevaron a cabo utilizando la fórmula de auzolan, con la participación de voluntarios, y en otras se contó con la colaboración de las instituciones públicas, En este caso, sin embargo, las obras de sustitución del tejado van a ser financiadas en exclusiva por el Obispado de San Sebastián.

Historia y litigios

La parroquia de San Juan Bautista de Altzola tiene mucha historia y, de hecho, es anterior a la parroquia de San Bartolomé de Kalegoen, que este año celebra el 300 aniversario de la primera misa entre sus muros. Más de un siglo antes, en concreto en 1605, el Nuncio de su Santidad permitió a los vecinos de este barrio disponer de su propia parroquia. Los altzolatarras contaron en esa reclamación con el apoyo de Juan de Altzola, obispo de Guadalajara (México), que es a quien se debe la conversión de la emita de San Juan Bautista que existía ya en la zona en lo que sería la futura parroquia.

Sin embargo, los que no vieron tan bien este cambio fueron los vecinos de Elgoibar. De hecho, el cabildo municipal no solo apeló contra la decisión del nuncio sino que acordó organizar una procesión hasta Altzola para retirar la imagen del Santísimo Sacramento de la nueva parroquia. Una vez en Altzola, la marcha que venía desde el casco urbano de Elgoibar entró en la iglesia dispuesto a hacerse con la reliquia. Sin embargo, los vecinos de Altzola no estaban por la labor de asistir cruzados de brazos a la ocupación de su ansiada parroquia y decidieron cerrar las puertas, dejando atrapados en el interior de la iglesia a los airados elgoibartarras. Estos sucesos dieron lugar a un pleito que terminó con el arresto y el enjuiciamiento de un centenar de vecinos de Elgoibar así como de otros de Altzola que tuvieron que afrontar condenas de destierro y multas.

Años después, el litigio entre el cabildo de Elgoibar y los vecinos de Altzola que reclamaban una parroquia vivió un nuevo juicio. Los altzolatarras se apoyaban en la lejanía de la parroquia de San Bartolomé de Olaso (la iglesia de San Bartolomé de Kalegoen todavía no se había erigido) para hacer valer sus demandas mientras que el cabildo se reafirmaba en que la constitución de esa nueva parroquia tenía como objeto desmembrarse de la parroquia de San Bartolomé de Olaso. Las demandas de los altzolatarras encontraron en en los jueces que sentenciaron a favor de que Altzola pudiera contar con su propia parroquia.