Diario Vasco

Oin Alai anima el inicio del curso

Música. La marcha fue recogiendo a niños y adultos a lo largo del recorrido por el centro.
Música. La marcha fue recogiendo a niños y adultos a lo largo del recorrido por el centro. / AITOR
  • La iniciativa cuenta con la participación de 40 niños y 13 acompañantes, pero se espera que el número de inscritos aumente en los próximo días

  • Los trikitilaris volvieron a acompañar a los escolares en su vuelta a las aulas

Los escolares de Elgoibar volvieron a dar inicio al curso al ritmo de la música. La iniciativa Oin-Alai, encaminada a animar a lo más pequeños a acudir andando a sus centros escolares, vivió ayer un nuevo capítulo con una marcha encabezada por los trikitilaris de la escuela de música Inazio Bereziartua.

Los niños y los adultos que iban a participar en la marcha se fueron dando cita en la plaza Kalegoen a medida que las agujas del reloj de la parroquia de San Bartolomé se acercaban a las 8.30. Allí les esperaban los trikitilaris quienes, un año más, iban a amenizar su marcha hacia las aulas después del final de las vacaciones estivales. No faltaron los pequeños que se quejaban de que tenían sueño, algo lógico después de meses sin prisas por abandonar la cama y pensando únicamente en jugar y divertirse, ni los que hacían patente la alegría del reencuentro con los compañeros con los que compartirán aula a lo largo del curso.

José Marí Igartua conoce bien este ambiente, propio del retorno a la escuela. Igartua participa en Oin Alaia desde que el Ayuntamiento de Elgoibar puso en marcha esta iniciativa y ayer no faltó a la cita. «Llevo seis o siete años participando como voluntario en Oin Alai. Empecé acompañado a mi nieto Igor y, ahora que se ha hecho mayor, acompaño a su hermana, Aiora», manifestó el voluntario elgoibartarra.

Los ecos de la primera pieza interpretada por los trikitilaris anunciaron que había llegado el momento de empezar a caminar. Encabezados por los músicos, la comitiva fue incorporando nuevos integrantes a medida que avanzaba por las calles de Elgoibar. A la altura del King-Kong, llegó el momento de separarse. Mientras los alumnos de la Herri Eskola y los voluntarios de este centro iniciaban la ascensión hacia Urasandi, la comitiva de la Ikastola encaraba la cuesta del Lorito, camino del centro escolar.

Se buscan voluntarios

Oin Alai cuenta con cerca de medio centenar de niños inscritos, a los que se tienen que sumar los 13 voluntarios que se han comprometido a acompañarlos camino de las aulas durante el curso. Idoia Álvarez, técnica de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Elgoibar, está esperanzada y cree que la cifra de niños apuntados se incrementará en los próximo días. «Lo normal es que el número de inscritos aumente. Lo que nos gustaría es que también creciera el número de voluntarios, en especial en lo que se refiere a la Herri Eskola. Animamos a padres, amigos y cuidadores a que se sumen a esta iniciativa, acompañando a los pequeños. No es necesario que se comprometan a hacerlo todos los días, ya que con que colaboren una, dos o tres veces a la semana sería suficiente».