La receta perfecta para tomar sidra

Brindis. Sonrisas de oreja a oreja para dar la bienvenida a una nueva edición de Sagardo Eguna en la plaza de Unzaga./FOTOS: FÉLIX MORQUECHO
Brindis. Sonrisas de oreja a oreja para dar la bienvenida a una nueva edición de Sagardo Eguna en la plaza de Unzaga. / FOTOS: FÉLIX MORQUECHO

Sagardo Eguna despertó un día radiante que animó a gente de todas las edades a participar de la fiesta

FÉLIX MORQUECHOEIBAR.

Posiblemente si todos los días fueran como el de ayer los manzanos no rendirían lo necesario para satisfacer las necesidades de la temporada de sidra, pero queda claro que en días así la bebida entra mejor. La organización de Sagardo Eguna parece tener un pacto para que el sol asome en cada edición de la fiesta, y ayer volvió a acompañarla en su edición número 24.

Las doce del mediodía era la hora señalada para el arranque de la fiesta y para entonces las primeras cuadrillas comenzaban a asomar por la plaza. Los voluntarios ya habían adelantado trabajo cuando la mañana servía de refrigerante. Pero con el arranque de la fiesta la temperatura comenzó a subir y los trece puestos correspondientes a otras tantas bodegas comenzaron a funcionar. Sin prisa, sin agobios, pero a buen ritmo. La jornada permitió ver distintos sistemas que se emplean en el proceso de convertir la fruta en una bebida alcohólica. Los curiosos tuvieron también la ocasión de probar el zumo de la manzana, punto de partida de todo el proceso. También hubo actividades para los niños y niñas que se acercaron a Unzaga, con un juego gigante en el que el tradicional «de oca a oca» se cambiaba por un «sagarretik sagarrara» (de manzana a manzana).

Los cohetes lanzados por los quintos que se reunían ayer por sus 50 años se mezclaban con el ambiente festivo que vivía la plaza de Unzaga. Los pañuelos al cuello daban una pista de lo que ayer se celebraba y la música de trikitixa y txalaparta ayudaron a ambientar la jornada.

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