«Ponerte un sombrero convierte un día normal en algo especial»

Avelina Rojas trabaja durante este mes en el local de Kokojaten de Fermín Calbetón.
/FÉLIX MORQUECHO
Avelina Rojas trabaja durante este mes en el local de Kokojaten de Fermín Calbetón. / FÉLIX MORQUECHO

Avelina Rojas muestra su confección de sombreros artesanales durante este mes en el estudio Kokojaten

Félix Morquecho
FÉLIX MORQUECHOEIBAR.

El estudio de arquitectura Kokojaten se propuso aprovechar el espacio del que dispone en su local de la calle Fermín Calbetón y está consiguiendo presentar exposiciones y actividades bien diferentes. Para ello hay que usar la cabeza, y precisamente a esa parte del cuerpo se dirige el trabajo de Avelina Rojas, una madrileña de Alcalá de Henares afincada en Eibar después de su paso por Londres.

El espacio presenta unos cuarenta sombreros diferentes, todos dirigidos en principio a la mujer, y confeccionados con materiales de todo tipo. «Uso de todo» reconoce. Eso no es nada nuevo para ella ya que aprovechar todo tipo de materiales, es algo que no empezó en ella por los sombreros. «En Madrid tenía un local que ahora llamaríamos 'concept store', que por entonces no se sabía ni lo que era. Estábamos con jóvenes diseñadores, reciclando materiales, recuperando muebles... haciendo todo lo que se pudiera hacer con las manos en un espacio donde se organizaban exposiciones, se podía tomar un café o hacer compras» recuerda.

Exposición
Avelina, sombreros artesanos.
Autora
Avelina Rojas Peña.
Dónde y cuándo
En el estudio de arquitectura Kokojaten de la calle Fermín Calbetón, en horario variable, sábado a mediodía incluído.

La vida le llevó a Londres y en los diez años que se pasó en el capital inglesa «llega un momento en el que te das cuenta de que no puedes dejar pasar lo que te gusta». Avelina había hecho su primer sombrero para la boda de su hermana, y de entre todos los complementos que se pueden hacer, su apuesta fue vestir las cabezas. «Es algo que me encanta. Me gusta trabajar por encargo y también hacer mi propia línea». Preguntada por su estilo reconoce que los momentos cuentan. «La primera colección que hice fue muy teatral, pero un tipo de sombrero muy recargado tiene un recorrido limitado. Por eso me gusta hacer sombreros diferentes pero que sigan una línea. Me dicen que soy bastante clásica, pero es más difícil hacer algo sencillo y que guste, que algo muy llamativo y sorprendente» apunta.

Sota, caballo y rey

La tiranía de la moda sopla a veces a favor y otras veces en contra. «Los sombreros se usan más de lo que se pueda pensar, pero lo que se ve es sota, caballo y rey. Se viste lo que la moda manda y lo demás se queda aparcado» señala. Avelina usa su nombre de pila como marca, y apuesta por que cada persona elija en función de su propio gusto. Aunque a veces se piense en ellos como un complemento para días señalados, la artesana reconoce que «se van poniendo más sombreros en el día a día. Además, ponerte un sombrero convierte un día normal en algo especial». La colección que se puede ver en la exposición presenta modelos a partir de unos 25 euros, y el tope lo marca la imaginación, «porque hay materiales que tienen un precio muy elevado» explica.

Durante este mes de junio Avelina ha trasladado su mesa de trabajo a Kokojaten, pero ya cuenta con un punto de distribución en Eibar, Helmet House en el edificio El Casco. «Quiero contar con algunos puntos de distribución en Euskadi, no demasiados, pero que sean sitios referenciales» planea sobre un trabajo que por su naturaleza tiene una producción limitada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos