La Policía Municipal no percibe una oleada de robos en la ciudad

La Policía Municipal lleva a cabo controles de seguridad en coordinación con la Ertzaintza. /  MORQUECHO
La Policía Municipal lleva a cabo controles de seguridad en coordinación con la Ertzaintza. / MORQUECHO

Comerciantes y hosteleros habían mostrado sus quejas por la sucesión de hechos delictivos

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La Policía Municipal de Eibar no percibe «una oleada de robos» en Eibar, sino que de manera puntual se han producido algunos hechos similares, en diferentes establecimientos de la ciudad que no son motivo para generar la alarma. En las últimas semanas, comerciantes y hosteleros eibarreses han mostrado sus quejas por el incremento de robos en locales y establecimientos comerciales.

En su mayoría, los últimos robos cometidos han afectado a las zonas de Legarre, Amaña, Urki y Urkizu. «Tenemos entendido que se han producido algunos robos en bares de Amaña, pero el resto se habrán podido denunciar ante la Ertzaintza. Curiosamente, en esta ocasión no han afectado al centro urbano, espacio que suele ser más habitual en este tipo de delitos. No percibimos una oleada de robos», señaló el jefe de la Policía Municipal de Eibar, Jon Crucelaegui.

No obstante, la sucesión de estos delitos ha llevado a que la Policía Municipal y la Ertzaintza intensifiquen la vigilancia en las zonas antes mencionadas. «Nos coordinamos de tal manera que si sus patrullas están ocupadas asistimos nosotros para tratar de detener o investigar las denuncias o situaciones que se puedan plantear», apuntó Crucelaegui.

En el caso de Eibar, según confirmaron las mismas fuentes, no existe un reparto de zonas de control como se viene haciendo en otras ciudades, en las que los dos cuerpos se ciñen cada uno a determinadas zonas de trabajo. «Nosotros no actuamos de esta manera. Vamos según la disponibilidad del momento». De esta manera, se realizaron desde la Ertzaintza vigilancias a un grupo en el barrio de Amaña, que presuntamente podrían ser los autores de dichos robos.

En la mayor parte de los casos , el objeto de estos robos estaba constituido por objetos de valor. No obstante, gracias a la intensificación de los controles, se pudo observar que los autores de los robos podían residir en Eibar, de cara a su identificación. Finalmente, se logró detener a cinco menores, algunos de ellos adscritos a un centro tutelado por la Diputación.

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