Nieves Barambio: «En Eibar, lo que echa de menos el protagonista son las estrellas»

Nieves Barambio estuvo en Eibar con el libro recién salido de la imprenta.
Nieves Barambio estuvo en Eibar con el libro recién salido de la imprenta. / FÉLIX MORQUECHO

La escritora madrileña Nieves Barambio incluye Eibar en su cuarta novela, un libro que refleja la ciudad en los años de obreros y patronas

FÉLIX MORQUECHOEIBAR.

No es la primera vez que la madrileña Nieves Barambio se acerca a Eibar para mostrar uno de sus libros, pero esta ocasión fue especial. 'En tierra de estrellas' es una novela publicada a mediados de junio que tiene un capítulo, el número 15, titulado Eibar. Es el cuarto trabajo que publica con la editorial Vivelibro pero no es uno más. Esta novela cuenta una historia muy personal y plasma los recuerdos de infancia de Eibar, lo que su padre le transmitió sobre sus años de juventud y en medio de todo eso también hay una historia de intriga.

-¿Qué clase de libro es 'En tierra de estrellas'?

-Es una novela, lo que ocurre es que como últimamente tenemos mucha costumbre de especificar más, no termino de encasillarlo. Tiene un pelín de novela de intriga, de novela social, no es novela romántica para nada pero tiene su toque con una historia de amor antigua... Yo diría que es narrativa porque es lo que engloba todo.

«Es un libro con mucha alma porque tiene mucha implicación personal»

-¿Hasta dónde puede contar del argumento?

-Es una historia de presente y pasado. Un protagonista de 35 años que se llama Pablo Montero viaja al pueblo de su padre, Buenache de Alarcón, en Cuenca, y le avisan para decirle que el coche de su padre ha aparecido abandonado. A partir de ahí, intentando averiguar qué es lo que ha ocurrido, empieza a reconstruir la historia del padre y se van alternando capítulos entre la historia del padre y la historia actual.

-¿Quién es ese padre?

-Es un hombre que nace en la década de los 40 en un pueblo de Cuenca, que vive la situación que se vive en muchos pueblos en la posguerra y con 17 años decide venirse a Eibar para buscar nuevos horizontes, a buscar una vida mejor. Por eso hay un capítulo que se titula 'Eibar' y se desarrolla en Eibar. Esas páginas recogen la vida de este personaje, Bernardo, en esta localidad. Está muy documentado con gente que vino en aquella época, entre otros mi padre. Él vino a finales de la década de los 50 en busca de trabajo. Refleja cómo eran estos trabajadores que vivían en las casas con las patronas, que empezaban a descubrir otros ambientes, salir de vinos, que venían de vestir de cualquier manera y empezaban a vestirse bien el fin de semana, descubren aquí los zapatos y la gabardina, descubren que existen los sastres que hacen ropa a medida, cosas que en los pueblos eran impensables. He tratado de reflejar el costumbrismo de esa época.

-¿Son detalles de una generación anterior que nos pueden sorprender?

-Sí, aunque supongo que muchos hijos de esta gente lo han oído en casa y se encontrarán con situaciones que les resulten familiares.

-Supongo que no le ha resultado difícil documentarse.

-Ha sido muy sencillo porque estoy rodeada de gente que vivió esa época en primera persona. Mi padre murió hace dos años y medio, pero con esta novela yo ya llevaba trabajando mucho tiempo. Tampoco fue lo que me contó en un momento dado sino que son cosas que he oído desde siempre y que las tienes muy frescas. Por otra parte, desde el pueblo de Buenache de Alarcón vino muchísima gente a Eibar, y allí me encuentro con muchas personas que estuvieron aquí. Recuerdo que hablé con una mujer de 83 u 84 años que tenía una casa, era la patrona y acogía a trabajadores y me contó cómo funcionaba todo aquello. Luego sí me he documentado sobre si existía un sitio en concreto o no, y ha sido muy interesante.

-Es una novela, una historia inventada, ¿ha tratado de ser fiel a la realidad en algunos temas?

-He jugado con la cronología y he adaptado cosas, pero sí he procurado ser fiel a los lugares de los que hablo, más que a los hechos. La historia es totalmente inventada, pero sí que reflejo situaciones reales, como que el domingo en Eibar la gente iba al quiosco de la música, cómo vestían... sí que ahí he buscado realidad aunque la historia sea ficción. Es un libro con mucha alma porque tiene mucha implicación personal.

-Dice que ha sido un proceso largo.

-Empecé a escribir este libro después de mis dos primeras novelas, pero paré porque mi padre estaba mal y lo tuve aparcado. De vez en cuando era capaz de escribir tres frases pero no más. Mientras tanto la editorial me presionaba un poco pero este libro no lo podía escribir deprisa y corriendo. Tenía una novela que había presentado a un concurso y decidí publicarla. Eso hizo que me dedicase a ese libro 'Vuelve a mi vida', y finalmente, hace un año pensé que este libro tenía que terminarlo. Lo cogí, leí lo que había hecho, cambié un montón de cosas, le di una vuelta... incluso yo creo que el que es muy, muy meticuloso. Puede darse cuenta de que está escrito en dos fases aunque la historia tenga su continuidad. Sí que es una novela que me ha llevado mucho tiempo, que he revisado muy concienzudamente. Es una novela muy trabajada.

-¿Dentro de las que ha publicado hasta ahora qué lugar ocupa?

-Yo creo que ocupa un lugar especial. Creo que se nota mi madurez como escritora, sobre todo por el trabajo que lleva, y la experiencia es un grado.

-¿Qué me dice del título?

-Poner el título a un libro es muy difícil. Aunque hay alguna pincelada en Vitoria y Madrid, los dos escenarios principales son Buenache y Eibar, y Buenache es un pueblo en el que llueve muy poco. Por eso es fácil ver las estrellas y la noche es impresionante. Cuando llega a Eibar, lo que echa de menos el protagonista son las estrellas, se da cuenta de que no ve el cielo. Además, entonces llovía mucho más porque aún no se notaba este cambio climático. Aparte de todo esto, la patrona del pueblo es la Virgen de la Estrella, y hay un montón de mujeres en el pueblo que se llaman Estrella. Me pareció un juego interesante.

-¿Qué se va a encontrar el lector?

-El lector se va a encontrar una novela con un punto de intriga porque hay una trama con una historia familiar con mucho enredo. Hay una serie de personajes a los que vamos a ver en el presente y en el pasado, por eso hay intriga, enredo familiar, un punto de humor con mucho lenguaje local, y una historia que yo creo que es ágil, es rápida de leer. Es un libro dinámico, pero creo que está bien cerrado. No es fácil cerrarlo sin dejar cabos sueltos, porque yo nunca había escrito un libro con asesinatos...

-Ya está contando de más.

-Son crímenes pasados, cosas que se empiezan a descubrir cuando Pablo empieza a investigar la historia de su padre.

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