Esther Gisasola (Dueña del agroturismo Sosola): «En los meses de verano hemos alcanzado la ocupación completa»

Esther Gisasola ante el caserío eibarrés que funciona como agroturismo desde 2002./FÉLIX MORQUECHO
Esther Gisasola ante el caserío eibarrés que funciona como agroturismo desde 2002. / FÉLIX MORQUECHO

La casa rural eibarresa ofrece naturaleza, tranquilidad y comodidad en una ubicación privilegiada El 99% de los clientes de Sosola son extranjeros «de todo el mundo»

AINHOA GARCÍA MALLOEIBAR.

La casa rural Sosola abrió sus puertas en el año 2002. Desde entonces, este caserío del siglo XVI se ha convertido en el único agroturismo eibarrés. Situado en plena naturaleza, en lo alto de una colina, Sosola está a 1,5 km de distancia del centro de Eibar, y el hecho de que esté a tan solo cuarenta minutos de las tres capitales vascas potencia su atractivo.

El mes de agosto es uno de los más importantes a cuanto cifras de visitantes se refiere. «En verano hemos estado al cien por cien; y el noventa y nueve por ciento de quienes han venido han sido extranjeros, de todo el mundo, no sólo de Europa», asegura Esther Gisasola, dueña del agroturismo Sosola. Hasta ella misma se sorprende con la cifra. «Fíjate qué curioso, ¿eh?, es increíble», añade.

Completo
La casa rural Sosola ha alcanzado en los meses de verano el total de su ocupación. Esto hace que su dueña pueda seguir adelante con su negocio y le hace ser optimista para hacer frente al resto de los meses del año.
Booking
Sosola trabaja con esta plataforma de búsqueda, donde sus clientes dejan comentarios respecto a la casa rural y su dueña, y puntuan la calidad del agroturismo. Actualmente, los que han visitado a la casa están muy satisfechos que está puntuada con un 9,3, una cifra que pone a Sosola en un «estatus muy alto a nivel mundial».

Esto puede ser porque Sosola sólo trabaja a través de Booking, un buscador de hoteles, hostales y casa rurales internacional. «Tenemos una puntuación elevada, muy buena», destaca. Y así es, la casa tiene un 9,3 de puntuación en la plataforma de búsqueda, por lo que una de las razones de su éxito puede ser la recomendación que sus clientes dejan en esta página web, tanto sobre el establecimiento como por el trato que reciben por parte de Esther. La dueña del agroturismo añade que hace dos días llegaron unos alemanes y que le dijeron que no había encontrado a tanto extranjero durante su estancia en otras zonas de la geografía vasca. «Me quedé alucinada. Booking nos pone en un estatus muy alto a nivel mundial, y eso que no tenemos ninguna estrella», añade Gisasola.

Las opiniones que se recogen en Booking han contribuido al éxito de la casa rural

«Recomendamos lugares y rutas», lo que hace que el trato con el cliente sea especial

En cuanto al tipo de cliente que llega en los meses de verano, sobre todo julio y agosto, Gisasola resalta que «los que llegan aquí vienen por 4 o 6 días, y son gente que dispone de dinero». La mayoría de ellas quedan sorprendidos por la naturaleza que rodea al caserío, añadiendo a esto que lo que más buscan en Euskadi es conocer la comunidad, «tanto las provincias vascas como Iparralde». Aunque de una manera diferente, ya que el trato con el cliente es más directo y especial que en un hotel. «Me preguntan qué ver, y desde aquí no sólo les mandamos a ciudades, sino que les hablamos de rutas, sitios para visitar y conocer, como el Bosque de Oma». Asegura que todo esto más la calidad que ofrece es lo que le ayuda a sacar su negocio a flote. «Estoy deseando coger las vacaciones en diciembre, porque tengo abierto todo el año menos dos meses de invierno», reconoce Esther Gisasola. En cuanto al mes que acaba de comenzar, septiembre, asegura que será «un poco más flojo que los meses propios de verano», aunque añade que hasta diciembre está casi segura de que tendrá casi todo completo.

Clientes en invierno

Durante esos meses que no son de verano, el tipo de cliente que llega hasta Sosola es del que conocemos como 'turismo de negocio'. «Llegan de toda Europa gracias a las empresas que tenemos alrededor, empezando por las de Eibar», señala Gisasola y continúa desgranando que la mayoría de ellos son «alemanes, belgas y holandeses», que atraen después a mucha gente durante los meses de verano. Las empresas de la comarca dan vida, por tanto, al negocio durante el resto del año. «Las empresas de nuestro alrededor les recomiendan hospedarse en Sosola por la atención que reciben los clientes y por la calidad de nuestras instalaciones», añade la dueña de Sosola, que está realmente satisfecha por el atractivo que está proyectando su casa rural.

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