Un mercado provisional de diez años

El mercado del Rialto ha cumplido diez años, tras fracasar los proyectos de Errebal. / FÉLIX MORQUECHO
El mercado del Rialto ha cumplido diez años, tras fracasar los proyectos de Errebal. / FÉLIX MORQUECHO

Una moción del PNV saca adelante el estudio de «las medidas para el impulso de una plaza de abastos»

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La pasada semana el mercado provisional del Rialto cumplió diez años. Esta plaza surgió por el derribo de la Plaza del Mercado de Errebal. En ese tiempo, la desaparición de puestos de venta ha sido progresiva. En unos casos por jubilación de sus titulares y otros porque preferían montar un negocio en la calle, el mercado eibarrés queda reducido a la mínima expresión. Para la instalación del mercado de abastos,en el antiguo cine Rialto, el Ayuntamiento reformó el antiguo cine y lo alquiló por una renta anual de 56.500 euros. El alquiler estaba previsto para dos años, pero ha cumplido ya más de una década al haber fracasado el proyecto del centro comercial que inicialmente estaba previsto ejecutar.

A medida que ha ido avanzado el tiempo, el mercado provisional ha ido languideciendo. En 2007 fueron 15 los puestos que, junto a las baserritarras, se trasladaron desde el Mercado de Abastos de Errebal a la plaza provisional del Rialto. Concretamente fueron cinco pescaderías, una carnicería, un puesto de degustación, una charcutería, dos fruterías, una tienda de encurtidos, otra de vinos y una paragüería. En esos diez años han desaparecido doce puestos, «a seis puestos por cada lustro», se indicó en el Pleno. La mayor parte de ellos han cerrado o han salido a locales situados a pie de calle, vaciando poco a poco el equipamiento.

Iniciativas comerciales

Ante esta situación el Pleno del Ayuntamiento de Eibar aprobó «para su estudio» una moción de EAJ-PNV, con el apoyo de EH Bildu e Irabazi, relativa al impulso de la Plaza del Mercado, contándose con la abstención del PSE. Por medio de dicha moción se planteaba una batería de medidas para impulsar el mercado local. Como primera de ellas, el concejal nacionalista del PNV Josu Mendicute proponía levantar la actual restricción existente para la apertura de nuevos puestos o facilitar los traspasos de negocios. Además de los puestos tradicionales, el mismo edil consideraba que «la existencia de metros cuadrados en desuso permitía la concesión de espacios para personas emprendedoras que quieran».

El portavoz nacionalista abogaba también por iniciar la implantación de actividades que se prevén en el futuro Errebal. «Hay cosas que se planean para cuando la Plaza vaya a Errebal, y no tenemos por qué esperar. Ya tenemos espacios para poder modernizar la plaza en su actual ubicación», aseveraba. Desde el PNV también pedían campañas para la promoción de productos de kilómetro cero así como de apoyo al pequeño comercio. «En definitiva, tenemos que decidir si Eibar quiere o no tener una Plaza del Mercado moderna, que ofrezca productos de cercanía y de calidad, o tomar otras medidas como puestos rotatorios».

Por parte de EH Bildu, Igone Lamarain solicitó «definir los usos que va a tener Errebal, un aspecto que nos preocupa porque no sabemos qué se va instalar allí». Desde Irabazi, María Jesús Agirre dijo que «tenemos que buscar una solución porque si seguimos pagando el alquiler vamos a pagar medio millón de euros, que sería el valor del edificio. El interior de la plaza está muerto. Hay que echarle imaginación».

El alcalde, Miguel de los Toyos, recordó que «los municipios no tienen la obligación de tener una plaza de mercado. Sí se aprobó el contar con negocios de kilómetro cero en Errebal, pero no se han definido los negocios complementarios que se podrían instalar. No está definido, si se permitiría, en Errebal, vender los mismos productos alimenticios que están en las carnicerías, pescaderías y supermercados de Eibar». De los Toyos habló de «revitalizar Errebal dentro también de una enmienda de apoyar el comercio local, dentro del Perco (Plan Especial de Revitalización Comercial)». Sin embargo el edil del PNV Josu Mendicute cree que el Ayuntamiento «ha perdido toda una década de oportunidades para garantizar la superviviencia de la Plaza del Mercado», y lamenta que «se han cerrado 12 puestos sin que se haya hecho nada para remediarlo». Por todo ello, Mendicute consideraba que «ya hemos agotado la etapa en la que hablar de supervivencia, y no queda más remedio que hablar de reinventar la plaza. Es la hora de construir una plaza futura».

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