Los hogares del jubilado tratan de captar nuevos socios y ampliar sus actividades

Los hogares del jubilado se plantean incrementar el asociacionismo en sus centros, así como la organización de actividades formativas y lúdicas./FOTOS FÉLIX MORQUECHO
Los hogares del jubilado se plantean incrementar el asociacionismo en sus centros, así como la organización de actividades formativas y lúdicas. / FOTOS FÉLIX MORQUECHO

Pese a la baja captación de socios, se pretende conseguir el relevo y una mayor coordinación de las juntas directivas

ALBERTO ECHALUCEEIBAR.

Los cuatro hogares del jubilado de Eibar piensan coordinar mejor sus acciones y contar con nuevos socios más jóvenes, y poder así convivir juntas generaciones diferentes en el disfrute de las actividades que se organicen en un futuro.

De esta manera, se trata de conseguir una mayor implicación de los asociados, aún considerando que cada persona tenga diferente estado de salud, para que exista un mayor relevo en las juntas directivas.

En estos momentos, Eibar cuenta con cuatro hogares de jubilados que actualmente tienen entre todos 2.924 socios. No obstante nuestra ciudad cuenta con 6.463 personas mayores de 65 años, con lo que todavía existe un margen importante de personas que se podrían captar como socias de algún hogar. Esto plantea un desequilibrio en el número de socios de los hogares, puesto que en la mayoría la captación anual de socios es baja, ya que se asemeja el número de altas al de bajas.

El objetivo es poner en marcha acciones de tipo formativo y preventivo en los cuatro hogares

La media de edad de los socios está en la franja de entre 71 y 80 años

Además en un hogar en concreto el número de bajas es superior al número de altas, por lo que el número de socios va en descenso. Junto a ello, la media de edad de los socios en los hogares se encuentra en la franja de entre 71 y 80 años y el número de mujeres es prácticamente el doble que el de hombres, excepto en un centro social, donde el número de hombres y de mujeres se equipara.

No obstante, se aprecian diferencias importante en los hogares en cuanto a que tres de los ellos ofrecen instalaciones adaptadas para que puedan acceder personas con problemas de movilidad, pero no ofrecen actividades específicas de carácter permanente excepto el coro, en un hogar, y la quina, en tres de los centros sociales. Lo demás ofrecen actividades de tipo recreativo, como celebraciones, meriendas y comidas puntuales.

Los hogares, «a excepción de uno», no siguen una planificación estratégica con acciones a seguir para alcanzar objetivos con una perspectiva de futuro, según ha hecho ver un estudio realizado por Adindu. Según incidía la técnica de Servicios Sociales Jaione Azkue «se ha hecho un análisis de la situación de los hogares y se pretende que exista un relevo organizativo en las directivas, y que tengan cabida generaciones diferentes, desde los que pueden contar 65 años hasta los más frágiles de 90 años». Para ello se va a crear una comisión que estará formada por Ayuntamiento y responsables de los hogares, para adaptarse al futuro. «Cada vez es más normal ver a una madre mayor con su hija que se ha podido jubilar compartiendo espacios en nuestros hogares», dijo Azkue.

Para lograr una mayor atracción hacia los hogares se trata de garantizar el futuro de los cuatro hogares de jubilados partiendo de estrategias comunes para la gestión, organización, captación de socios, etc. «Para ello, se piensa estudiar la posibilidad de repartir Eibar en cuatro zonas geográficas y que las nuevas personas que se inscriban vayan al hogar según su proximidad geográfica, para que todos ellos puedan captar nuevos socios», expone Adindu.

Actos según los colectivos

Otro frente de actividad consistirá en garantizar la igualdad de oportunidades para todas las personas socias asegurando su derecho a disfrutar de los servicios y actividades de cualquier hogar. «Esto exige la organización de actos diferentes para cada uno de los colectivos». Todo ello parte de «lograr una mayor homogeneidad en el funcionamiento y gestión de los cuatro hogares con la implementación de un mismo programa informático y ofrecer formación a las juntas directivas para el uso de éste», según informa el estudio de Adindu

A modo de acción prioritaria, se trata de incidir en la creación y mantenimiento de los equipos de las juntas directivas a través de la distribución de funciones y responsabilidades y relevar al menos cada dos años uno de los puestos de la junta directiva. Asimismo se trataría de colaborar con otras asociaciones locales de personas mayores para complementarse y optimizar la oferta de actividades y servicios existentes y como posible vía de captación de nuevos socios.

Y un aspecto que se piensa ofrecer a los hogares es apoyo y asesoramiento profesional. Hay que partir de la base que, en general, se observa que el número de actividades de carácter formativo y preventivo con una duración permanente durante el año es mucho menor a las actividades recreativas y celebraciones. «Esto hace que no haya actividades específicas para personas frágiles y sean pocas las actividades generales que también están adaptadas para que puedan participar estos colectivos de mayores». Por ello, se pretende también trabajar en ampliar el número de actividades adaptadas a personas mayores frágiles o en situación de dependencia (excursiones adaptadas, talleres de lectura fácil, coro...)

Autonomía personal

Otro frente de acción es estudiar con Servicios Sociales la puesta en marcha de talleres de intervención psicosocial, para la prevención de la dependencia y el mantenimiento de la autonomía personal, a través de actividades de estimulación de las capacidades físicas, cognitivas y sociales. Igualmente, se quiere implantar talleres de intervención psicosocial en los hogares, y estudiar la creación en los hogares de una red de acompañamiento y apoyo para personas en situación de soledad en colaboración con voluntariado social.

Además, se crean muy pocas actividades nuevas. «En la mayoría de los hogares, el criterio a la hora de organizar las actividades es repetir lo de los años anteriores, sin innovar y sin adecuarse a las nuevas necesidades e intereses. Unido a esto, en la mayoría de los hogares tampoco tienen actividades nuevas previstas a corto plazo».

Sus actividades se dan a conocer en el tablón de anuncios del propio hogar y en la Prensa, pero carecen de un folleto informativo de servicios y actividades que ofrecen para entregar a los nuevos socios.

A nivel de actividades también «todos coinciden en la importancia de reforzar la fuerza de Biztu como coordinadora: seguir realizando las funciones que realiza actualmente, como la Quincena de los Mayores, la ciberaula y las clases de euskera, pero además también aumentar sus funciones coordinando las actividades y excursiones para que no se solapen y aumentar así la oferta de actividades», señala el estudio. Por ello, otro de los objetivos va a estar en dar respuesta a los intereses y necesidades de las personas jubiladas adaptándose e innovando para promover un envejecimiento saludable.

Por ello, el plan de actividades que se proponen seguir los hogares es aumentar el número de ellas de tipo preventivo y formativo en los centros sociales. «Todo ello parte de realizar de manera más coordinada la programación de actividades entre los centros para complementarse y mejorar así la oferta de actividades», dijo Azkue.

Igualmente, se trata de ofrecer a los hogares orientación profesional para programar actividades que se adecúen a las nuevas inquietudes y necesidades de las personas mayores, y también dar mayor difusión a las actividades y servicios que se ofrecen en los cuatro hogares mediante una guía de recursos y actividades, folletos informativos o una página web.

Un aspecto que se trata de abordar es también «el asegurar a las personas socias el derecho a disfrutar de los servicios y actividades de cualquier hogar sin preferencias o prioridades por ser socio del hogar que lo organiza», finalizó Azkue.

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