La historia postal de Eibar, al detalle

Luis María Domínguez ha recopilado cerca de 800 elementos de nuestra historial postal, algunos expuestos en Exfibar 2017. / FOTOS A.E.
Luis María Domínguez ha recopilado cerca de 800 elementos de nuestra historial postal, algunos expuestos en Exfibar 2017. / FOTOS A.E.

Luis María Domínguez ha conseguido recopilar cerca de 800 artículos de correspondencias. Las cartas se entregaban al Ayuntamiento y un correo-peatón se encargaba de llevarlas a Vitoria y después a Mondragón para su envío

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La Exfibar 2017, cuyo cierre tiene lugar hoy, ha contado como novedad importante con la exposición de un excelente trabajo de investigación y de sobres, marcas y sellos, recopilados por Luis María Domínguez sobre la historia postal de Eibar, íntimamente ligada a la de toda cuenca del río Deba. Su muestra contiene franquicias hasta incluso censuras militares que permiten conocer cómo fue desarrollándose el correo local, «no tanto respetando territorios políticos-geográficos, sino por cauces naturales», señala Domínguez.

Así, en su origen, el envío de cartas se realizaba a través de las oficinas de correos (CAXAS) en las principales poblaciones o en cruces estratégicos de los itinerarios existentes. Y la CAXA que se ocupó del servicio postal de toda la cuenca del Deba fue la de Vitoria, que después sería la administración principal del territorio. «Quiere esto decir que toda la correspondencia que salía de Eibar se llevaba a Vitoria, donde se sellaba (marca de origen) antes de proseguir viaje a su destino. Y viceversa, toda la correspondencia dirigida a Eibar llegaba antes a Vitoria, en donde se fijaba el precio que había de pagar el destinatario eibarrés, según peso y procedencia más o menos lejana», explicaba Domínguez.

Su afición a recopilar cartas y sellos recopilados le viene de hace años hasta el punto que los materiales habían sido objeto de compra a otos colecciones. «He tenido que pagar dinero por mucha de la correspondencia que se puede ver aquí»». La exposición recoge, especialmente, la correspondencia de empresas como Orbea, GAC, Víctor Sarasqueta, con sus números y marcas de porteo.

Inicialmente, el correo y su uso fue creciendo y perfeccionándose, y se crearon otras CAXAS dependientes de las principales para mejor cumplimiento del servicio postal. «Y es probablemente, en 1756, cuando se crea la CAXA o estafeta de Mondragón, dependiente de la principal de Vitoria, que había de ocuparse del trámite y conducción de la correspondencia de o para la cuenca del Deba. A partir de 1772 se empezó a usar la marca de Mondragón, de manera que en origen cualquier carta que saliera de Eibar llevaría la marcade Mondragón entre 1772 y 1839», algunos de cuyos ejemplares conserva.

Se conocen también datos curiosos como un memorial que remite el encargado de correos de Eibar, Juan de Olaizola, al Ayuntamiento de Eibar, el 26 de febrero de 1755, diciendo que llevaba 25 años trabajando como correo de la villa con un salario de 200 reales y que ese año no había podido completar su trabajo, todo el año, para lo que pidió que se le pagase el sueldo íntegro a lo que la villa accedió a su petición.

En 1756, Olaizola manifestaba que cuando él comenzó a prestar sus servicios tenía que ir a Vitoria para entregar la correspondencia como para recibirla, y que más tarde se modificó lo dispuesto y así la entrega como la recepción se verificaban en Mondragón a donde tenía él que trasladarse. Se le asignaron, para ese trabajo, 300 reales de sueldo anuales. «En 1760 se quejaba de lo exiguo de su remuneración que no correspondía al trabajo que sobre él pesaba y los gastos que se le originaban teniendo que hacer tres viajes a la semana a Mondragón pernoctando fuera de casay careciendo de dinero para hacer su cometido» con el sueldo asignado.

Por ello, solicitó 450 reales de sueldo, pero el Ayuntamiento en vez de acceder a la súplica le contestó que a fin de moderar los gastos que se le causaban hiciera dos viajes y no tres a la semana. «Nuevamente reclamó un aumento en 1779 porque para los dos viajes semanales que tenía que hacer a Mondragón y las dos noches que había que pasar fuera hacían insuficiente el salario, pero la final se decide pagarle 375 reales. Estos dos viajes semanales se hacían el jueves volviendo el viernes y saliendo de nuevo el domingo y regresando el lunes», explica.

En 1822 el correo-peatón de Eibar llegaba a hacer cuatro viajes semanales a la estafeta de Mondragón conduciendo no solo la correspondencia de Eibar sino también la de Elgoibar, Deba, Mutriku y Soraluze. El 2 de diciembre de 1832 se asignó al correo un sueldo de 900 reales.

En la calle Estación

Antes, en 1779 se habían dado una importante reclasificación postal en España, dividida en 31 demarcaciones, de las que 26 eran peninsulares y 5 insulares o de Ultramar. Y entre ellas, la demarcación Nº 10 - Vitoria, con las estafetas subalternas de Durango (solo hasta 1809), Mondragón y Villa-Real (de Urretxu). Al fin de la Guerra Carlista en 1839, se creó la estafeta de Bergara, con jurisdicción desgajada de la de Mondragón, que abarcaba la parte de la cuenca del Deba hacia su desembocadura, incluso Eibar. Así que, desde 1839 hasta 1885/87 todas las cartas eibarresas se conducían a Bergara para sellarse allí, hasta 1850, antes de proseguir viaje.

El crecimiento industrial eibarres comenzó a ser patente, a finales, en 1885 y 1887, momento que lleva a la creación de la estafeta de Correos. La primera oficina estuvo ubicada en la calle Estación. Previa a la de Eibar, ya se había puesto en servicio en 1859 la estafeta vecina de Elgoibar. Pero para la eibarresa fue determinante la llegada del tren de los Ferrocarriles Vascongados de vía estrecha.

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