Garazi Pablogorrán (Bailarina): «En la danza tienes que dar todo de sí para no quedarte atrás»

La bailarina Garazi Pablogorrán ha pasado del Club Ipurua de Gimnasia a trabajar en compañías de danza.
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La bailarina Garazi Pablogorrán ha pasado del Club Ipurua de Gimnasia a trabajar en compañías de danza.

Comenzó su actividad en el club de Ipurua de Gimnasia Rítmica y ahora es una afamada bailarina que trabaja para compañías de New York

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

Pasar del polideportivo de Ipurua, con el club de Gimnasia Rítimica, a bailar en New York es un viaje largo con un camino sufrido con un final feliz. Lo sabe bien Garazi Pablogorrán, a quien siempre le gustó la danza y tras las competiciones comenzó a recibir unas clases de danza clásica que le han llevado a profundizar estudios y compaginar la danza contemporánea, el jazz, el hip hop, hasta componer piezas y participar en compañías de prestigio.

-¿Qué recuerdos tiene de su paso por la gimnasia rítmica en Eibar, en los diez años en los que estuvo? En aquel periodo obtuvo un campeonato de España con el club Ipurua...

-Comencé en la gimnasia rítmica por elección propia cuando tenía 9 años, aunque no estaba segura de lo que trataba esta disciplina. Me llamó la atención este deporte. De esta manera empece a utilizar mi cuerpo como medio de expresión, aunque los ejercicios y los entrenamientos fuesen disciplinados y estrictos. Yo me sentía libre. Me pasaba las tardes y los fines de semana entrenando o participando en campeonatos. Había momentos duros también en los que las entrenadoras y uno mismo se exigía cada vez más, para mejorar y crecer; pero a la vez todo resultó muy satisfactorio.

«El baile tiene una inmensidad de posibilidades de expresión»«En el Club Ipurua de Gimnasia Rítmica crecí mucho»

-¿Qué ha supuso tomar parte en actividades de gimnasia rítmica para su carrera de bailarina?

-He conocido a gente maravillosa, con la que he podido compartir, disfrutar y aprender de cada experiencia y sobre todo el haber hecho amigas con las que hoy en día sigo en contacto. Por ello me siento tan contenta de haber pasado 10 años en esta modalidad con la que crecí mucho en Eibar

-Además siempre quiso ser bailarina desde muy joven. ¿No?

-Siempre me ha gustado bailar y moverme para sentirme bien y disfrutar. Los últimos años de mi carrera como gimnasta comencé a tomar unas pocas clases de danza clásica y al ver que me aportaba mucho más a los 18 años decidí cambiar y tomar un nuevo rumbo, aunque para mí, en cierta manera, no fue algo drástico porque estaba conectado así con mi día a día. Para mí, la danza o todo lo unido al l arte es un modo de vida.

-¿Qué ha supuesto pasar a estudiar por la Escuela de Danza y Coreografía de Igor Yebra?

-Siempre que me hacen una entrevista una de las preguntas más frecuentes es sobre la academia de Igor, pero a quien tengo que mencionar en los años que pase por esta escuela es a mi maestra Anna Generalova, que fue la persona que me trasmitió todos sus conocimientos y su amor a la danza clásica, gracias a ella me adentré en este mundo y descubrí que no quería parar de aprender y bailar.

-¿Compagina muchas modalidades artísticas; danza contemporánea, el jazz y el hip hop, sin dejar de lado el ballet?

-Si la verdad es que en un principio estaba muy enfocada sólo en el ballet, pero Rosa Rementeria que tiene una academia en Gernika, donde vivo, me sugirió que probara un cursillo de un fin de semana de danza contemporánea, que casualidad era con Vanessa Martínez de Baños y Ashley Carter. Gracias a este curso y a Rosa pude empezar a recibir clases de otras modalidades de danza en su escuela y así tuve la posibilidad de abrirme y descubrir todo lo que te puede aportar cada estilo y la inmensidad de posibilidades de expresión que hay dentro de la danza.

A día de hoy sigo descubriendo diferentes técnicas como el contact- improvisación, passing through, flying low... para que de todas ellas pueda coger lo que necesito y aprender a utilizarlo con mi cuerpo.

-¿Cuáles han sido los trabajos más importantes en los que ha participado, tanto en teatros vascos como del Estado y del ámbito internacional?

-Durante tres años he formado parte del grupo Divenire dirigido por Mari José Bayón bailando coreografías en certámenes de danza, con las que me sentía libre de ser yo misma porque fusionaba el hip hop y el contemporáneo, pero utilizando la esencia de cada bailarín. En 2016 conocí a Iratxe Ansa en la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Euskadi, con ella aprendí a ver de otra manera la improvisación, algo que a mí siempre me ha costado mucho, pero con las herramientas que me enseñó se me hacía más fácil descubrir nuevos caminos. Me brindó la oportunidad de tomar parte de Methamorfosis Dance Collective en México DF, colaborando con la compañía Ceprodac. En el Centro Cultural España tuvimos un encuentro de improvisación y mostramos parte de la pieza 'The body's Trilogy', que posteriormente estrenamos en el Teatro de la Ciudad. También participé en el Methamorfosis Summer Course de Donostia dirigido por Iratxe Ansa actuando en varios encuentros en Tabakalera, en el Museo San Telmo, en el Guggenheim Bilbao y mostrando la pieza final en el Teatro Vitoria Eugenia. En 2017 actué en el The Actors Fund de Nueva York con la compañía DoubleTake Dance, con las mismas directoras Vanessa Martínez de Baños y Ashley Carter, con las piezas 'Elements' y 'Tremors'. Con estas dos piezas diferentes y originales, me han enseñado y trasmitido la pasión con la que trabajan.

-¿Qué trabajos está haciendo en este momento? Siempre se dice que en este ámbito, siempre se está formando...

-Ahora estoy en Bologna (Italia) en el Art Factory International para seguir formándome y enriquecer mi lenguaje. Aquí estoy teniendo la oportunidad de seguir trabajando la técnica clásica y contemporánea, al igual que la creatividad y la improvisación. También ha sido muy enriquecedor para mi poder conocer y trabajar durante un mes con Eduardo Torroja y mostrar su trabajo con mis compañeros en el Teatro Comunale de Bologna.

En este mismo curso también estamos teniendo diferentes workshop con David Zambrano, danza con discapacitados, Erion Kruja... y un proyecto de vídeo danza llamado 'Crowds', que grababamos hace unas semanas. Esto es otra perspectiva diferente de vivir la danza.

Por otro lado, seis compañeros de este curso y yo nos hemos juntado para empezar a crear una pieza juntos y poder utilizar nuestros conocimientos hasta ahora y compartirlo, estamos empezando el proceso creativo y de momento en julio hemos conseguido una residencia artística, para trabajar la pieza.

La verdad es que en el arte siempre estas formándome y siempre hay algo nuevo que aprender, pero la realidad es que también hay que tener recursos económicos porque las formaciones o clases suponen mucho dinero y por ello a veces tengo que buscar otros trabajos como camarera para poder seguir adelante con la danza. Al igual que para este proyecto que está emergiendo estamos buscando recursos para que nos apoyen y seguramente tendremos que poner de nuestro bolsillo para sacarlo adelante

-¿El último trabajo en la compañía Double Take Dance en Nueva York, cómo transcurrió?

-En aquella compañía conocí a Vanessa Martínez de Baños y Ashley Cárter en mi primer cursillo de danza contemporánea y tras ese año han estado viniendo a dar cursillos a Gernika. En 2014 me dieron una beca para el Peridance Capezio Center de Nueva York al que asistí ese verano recibiendo clases con ellas y otros profesores durante tres semanas. Nos veíamos una vez al año y manteníamos el contacto. Para mi sorpresa, en agosto, recibí un mensaje en el que me ofrecían formar parte de la compañía Double Take Dance de la que son directoras y sin pensármelo dos veces les dije que sí. Gracias a Vanessa y Ashley; dos bailarinas, profesoras y coreografas importantes y reconocidas en el ámbito de la danza en Nueva York, ha cambiado mi vida, una experiencia que nunca se me olvidará me hizo muchísima ilusión poder trabajar con ellas. Me emocioné al saber que querían contar conmigo y tener la oportunidad de ser bailarina en una compañía por primera vez.

-Supongo que será un trabajo muy duro, en donde será muy difícil triunfar, ¿no?

-Sí, es muy duro, como tú bien has dicho. Es un trabajo como otro cualquiera, así que siempre tienes que dar lo máximo de tí para no quedarte nunca atrás, seguir al día de los trabajos que se están creando. Por otra parte para mí es la manera en la que tengo de vivir así que disfruto y me emociono al saber que me estoy dedicando a lo que más me gusta. En cuanto a si es difícil triunfar, yo no utilizaría esa palabra porque hay muchísimas maneras de hacerlo y para cada uno puede ser un destino diferente, como puede ser creando tus propias piezas, siendo parte de una pequeña o gran compañía, ser freelance formando parte de diferentes proyectos, siendo profesora, etcétera. Lo que sí diría es que es muy difícil vivir solamente de ello, porque por alguna razón este trabajo todavía no se valora igual que los demás y puedo asegurar que trabajamos las mismas horas y más.

-¿Qué recomienda a los que se inician en la danza, una vez que también eres profesora?

-Lo único que podría decir es que cada uno encuentra su camino y su manera de expresarse, que siempre se aprende algo nuevo de todo lo que te rodea, que hay que trabajar muy duro y ser constante pero sobre todo disfrutar de la danza en todos los aspectos.

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