Eibarreses con mucho peso en la Edad Moderna

Los Isasi promovieron el palacio de Markeskua.
Los Isasi promovieron el palacio de Markeskua. / MORQUECHO

Ignacio Mallea, Esteban Alzua, Andrés de Ubila, los Isasi, Orbea, Unzueta tuvieron importancia en los siglos XV al XVII

AINHOA GARCÍA MALLOEIBAR.

Cuna de pintores, escultores, escritores, empresarios, políticos, deportistas, Eibar contó con una serie de personajes ilustres, en los siglos XVI y XVII , y con una influencia indudable, en los Gobiernos de Madrid.

Entre ellos hubo obispos, exploradores, conquistadores y hasta secretarios del emperador Carlos V y del rey Felipe II. Muchos pertenecían a grandes sagas familiares de aventureros que se embarcaron en busca de nuevas colonias y zonas del mundo que se desconocían en la época.

Sin ir más lejos, Ignacio de Mallea, sobrino del patrón de Gipuzkoa, Ignacio de Loyola, era eibarrés, y un fraile católico perteneciente a la orden franciscana. Dio la vuelta al mundo en dos ocasiones, llegando a ser nombrado obispo de Paraguay y Río de la Plata en 1603. En las Américas convocó el Sínodo de Asunción, una serie de medidas que protegían a los indígenas y que son consideradas como la primera doctrina social de la Iglesia.

Los linajes de los Unzueta, Zumaran, Orbea e Isasi ocuparon las alcaldías de Eibar

Los Ibarra fueron grandes conquistadores de tierras mexicanas, y fundadores de villas

Siguiendo con la retaguardia de obispos eibarreses, Esteban de Alzua, franciscano igual que De Mallea, fue obispo de la isla de Cuba. Por otro lado, Andrés de Ubilla tomó los hábitos en México, ciudad en la que se crió. Poco después volvió a Eibar, por asuntos de religión, aunque decidió volver a la Centroamérica que le vio crecer. Allí gobernó al obispado desde 1592 hasta 1601.

Algo llamativo de ellos es que muchos de ellos pertenecían a una misma familia. Concretamente son tres núcleos familiares, los Orbea, los Ibarra y los Isasi, los que llegaron a dar la vuelta al mundo como exploradores y colonizadores de pueblos y ciudades sudamericanas.

La primera de ella son los Orbea, una de las familias más importantes del siglo XVII. Fueron dueños de los caseríos Orbe, cerca de Azitain, que en él consta como Orbea; y otro en el barrio de Aginaga. Entre sus miembros están los eibarreses Domingo de Orbea, caballero de la Orden de Santiago y consejero de guerra; y Juan Bautista de Orbea y Urquizo, secretario de su majestad Felipe II en el primer cuarteto del siglo XVII. Pero sin duda, el más popular fue Martín de Orbea, nacido el 20 de junio de 1591 en Eibar. Martín sirvió al rey de España en galeras, alcanzando el grado de alférez, y fue propuesto en las Juntas celebradas en Ordizia en 1619 para capitán de mar y guerra.

En las Juntas que tuvieron lugar en Getaria en 1626, también se barajó su nombre para el cargo de general de la escuadra de Gipuzkoa. Finalmente, fue nombrado caballero de la Orden de Santiago en 1627, en 1631 fue designado almirante de los cinco galeones de Tierra Firme y flota de Nueva España.

La segunda familia son los Ibarra, con Francisco de Ibarra, comendador de la Orden de Santa Cruz de la Zarza en Castilla y comisario general de las armadas y ejército del rey en Flandes en 1570. También fue miembro del Consejo de Guerra del rey Felipe II. Su hijo, Diego de Ibarra, fue un distinguido militar en la conquista de la provincia colonial Nueva Galicia, los actuales estados mexicanos de Nayarit, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas. Según se recoge en 'La sociedad de Zacatecas en los albores del Régimen Colonial', del escritor mexicano Ignacio Dávila Garibi; Diego de Ibarra «fue el promotor del culto mariano, en Zacatecas y perteneció a varias cofradías y hermandades, entre otras, a la del hospital de la Concepción y fue uno de los signatarios de las ordenanzas o constituciones de la del Santísimo Sacramento, suscritas el 22 de mayo de 1553. En repetidas ocasiones contribuyó con sus limosnas al esplendor del culto divino en Zacatecas».

Gobernadores

Sus sobrinos, Francisco y Martín López de Ibarra, fueron los conquistadores de Nueva Vizcaya, actualmente los estados de Durango, Chihuahua y Sinaloa. Sin embargo, de los dos hermanos, uno tuvo más éxito que el otro. Fue Francisco López de Ibarra, quien tras llegar a México, gracias al marido de su prima Ana de Velasco, Luis de Velasco, que era virrey del país norteamericano, fundó varias ciudades mexicanas como Durango, San Juan Bautista de Carapoa -su nombre actual es El Fuerte- y San Sebastián, la actual ciudad de Concordia.

Otro componente de la familia, Miguel de Ibarra, fue fundador del municipio colombiano de Fomequé, a 56 kilómetros de Bogotá, y a finales de 1599 fue nombrado gobernador y capitán del Reino de Quito. También es conocido como el primer gobernante de Ecuador, que hasta entonces había estado bajo las autoridades de Lima, Perú. Se dice que fue el primero en llegar a Nueva España. Junto a ellos, Esteban de Ibarra Zugadi fue secretario del Consejero de Guerra del emperador Carlos V y participó en la prisión Duque de Sajonia.

La tercera familia, los Isasi, fueron hombres gobernadores y militares que sirvieron a la casa real. Este linaje nobiliario de los Isasi tiene su origen en Eibar donde levantaron el palacio de Markeskua; morada que fue en mucho tiempo de dos hijos de Felipe IV, y que recibió las visitras de reyes y reinas de España: Isabel II en 1865, María Cristina en 1887 y 1908, y Alfonso XIII en 1905. Otro miembro del linaje, Juan de Isasi Idiaquez, fue servidor de la casa real del siglo XVII, del príncipe Baltasar Carlos, hijo de Carlos III. Tras enviudar dedicó el resto de su vida al sacerdocio, llegando a ser canónigo de Toledo y I Conde de Pie de Concha. Otro componente, Antonio Isasi Idiaquez, comenzó su carrera militar en 1603 en las galeras de Nápoles y llegó a capitán en 1616. Pertenecía a la Orden de Alcántara y fue consejero de guerra y general de los galeones de Indias. Por otro lado, José Idiaquez Isasi fue gobernador de la provincia peruana de Conchucos y también de las Indias. A su vez, fue caballero de la Orden de Calatrava.

Sirvientes del rey

Existieron otros ilustres como Martín de Iñarra, criado del rey en la Secretaría de Estado y secretario de la Cámara del cardenal Infante; o Pedro López de Iñarra, canónigo de Guadalajara y abad de Santa Leocadia en Toledo. Martín no fue el único secretario del rey, puesto que Juan de Larreategui también trabajó bajo las órdenes de su majestad. Un hermano de Juan, Martín de Larreategui, fue ministro del Consejo de Castilla.

Finalmente, otros ilustres eibarreses que no llegaron a ser tan importantes como los citados anteriormente, aunque gozaron de gran peso en la época, fueron el capitán Juan López de Arichulueta, general de la arma de Indias en tiempo de Carlos V; Lázaro de Eguiguren, que comenzó su carrera siendo militar en Flandes y acabó sargento de la Real Armada. Otro familiar, el capitán Albizuri, fue nombrado general de la Real Armada en los mares del Sur, nombre con el que se conocía al Océano Pacífico en la época de las primeras exploraciones españolas en América. Un aspecto que no pasó desapercibido es que estos ilustres de la Edad Moderna llevaron consigo el nombre de Eibar alrededor de todo el mundo.

Más

Fotos

Vídeos