Una eibarresa en la élite del balonmano

Birberg ha permanecido unos días de vacaciones en Eibar./ECHALUCE
Birberg ha permanecido unos días de vacaciones en Eibar. / ECHALUCE

Cyndi Birberg juega en la liga de honor de Suecia, en el IFK Kristianstad, tras haberse forjado en el Arrate y en el Elgoibar

ALBERTO ECHALUCEEIBAR.

Cyndi Birberg Murua lleva desde el año 2013 en Suecia, estudiando, trabajando y practicando su deporte favorito, el balonmano, pero lo que pocos eibarreses conocen es que forma parte de uno de los mejores equipos femeninos del país nórdico y del mundo. Se forjó en el Arrate, para después jugar en el Elgoibar. Una beca Erasmus para cursar estudios en Suecia le llevó a pedir permiso a un equipo de balonmano que estaba en la Tercera División sueca, el IFK Kristianstad, para celebrar los entrenamientos y poder mantenerse en forma.

Este equipo femenino es continuación del grande de la liga IFK Kristianstad que ha participado en varias ediciones de la Champions europea. Ésta va a ser su tercera temporada en la élite del balonmano sueco, tras haber participado en todos los grandes éxitos de este club, al ascender desde la Tercera División a Primera, un caso muy similar al Eibar, pero en otro deporte.

Equipos
Cyndi Birberg Murua tiene 27 años de edad. Comenzó jugando en el Arrate para después jugar en Elgoibar.
Suecia
En el 2013 marchó al país nórdico, para ampliar sus estudios gracias a una beca Erasmus y se integró en la plantilla del IFK Kristianstad, que estaba en la Tercera División. Este club ascendió después a Primera División, dentro de una liga en la que participan 12 equipos. La 2017-2018 será su tercera temporada en la élite.

Recientemente ha firmado la renovación. "Esta ha sido mi quinta temporada y tengo contrato por dos años más", afirma la jugadora de balonmano que lleva militando en las filas del Kristianstad desde los 23 años. Está contenta porque Suecia es uno de los países en el que el balonmano es el deporte que más se practica. "No hay comparación. Aquí se vuelcan más con las jugadoras y la afición apoya más", opina Birberg. Además, asegura que en España la calidad de este deporte ha disminuido a consecuencia de la crisis, y que los jugadoras españolas no tienen otra opción que moverse a otros países como Macedonia o Hungría.

También reconoce que ha tenido suerte. Llegó a Suecia como estudiante Erasmus y entonces pensó que su sueño de seguir con el balonmano había acabado. "¿Quién me iba a decir que iba a jugar en Suecia, donde el balonmano es deporte estrella?", añade y continúa diciendo que fue un amigo quien le animó a ir a entrenar un día al equipo y fue allí donde le comunicaron que la querían tener entre sus jugadoras. "El equipo masculino lleva dos años ganando la liga sueca y en los últimos años ha jugado la Champions League. Esto también hace que la sección femenina sea considerada como equipo estratégico. Se propusieron subir de Tercera a Primera y se consiguió", afirma. Ahora forma parte de una liga compuesta por doce equipos que le lleva a jugar por todo el país. "Hay un equipo de Laponia a 2.500 kilómetros de donde vivo al que tenemos que visitar para enfrentarnos".

Exigente vida

Por otro lado, Birberg habla de los duros entrenamientos que tiene que seguir para jugar en un equipo así. "Son muy exigentes. Intento entrenar todos los días dos veces al día, teniendo descanso una vez a la semana", señala. Ese día de descanso lo aprovecha para ir a nadar y darse unos masajes, ya que asegura que "son buenos para la recuperación".

Se inició en el multikirolak en Eibar y desde muy pequeña su deporte favorito es el balonmano. "Al principio me quería dedicar al fútbol pero luego empezó a interesarme el mundo del balonmano", afirma. La jugadora, también seguidora del antiguo equipo de balonmano eibarrés, el Arrate, asegura que siempre que podía iba a ver los partidos. El equipo femenino fue cuna de la jugadora Eli Pinedo, una de las mujeres que más han destacado en el balomano español. "Sé que comenzó en el Arrate, y estoy muy enterada porque veo mucho balonmano y, por tanto, me conozco la trayectoria de varias jugadoras y de sus equipos", reconoce.

Ha realizado estudios de Biología y ha estudiado dos másteres en Suecia: uno en Water Managament (Calidad de las Aguas); el segundo, en Zoecología. Hasta ahora ha trabajado en un laboratorio. "Trabajé durante un año y medio en ese mismo laboratorio mientras hacia mi tesis y los investigadores me dijeron para continuar con ellos", añade. Con lo que ganó en el laboratorio más lo que le dan por ser jugadora de balonmano, en uno de los equipos más importante del país, asegura que "me da para seguir adelante".

No ha acusado la diferente vida de Eibar a la de un país nórdico, como Suecia, aunque las diferencias en algunos aspectos son extremas. Así, comenta que "en Suecia la vida es más tranquila, no hay tanto ambiente social como en Eibar". Hay diferentes razones para que la forma de vida de Cyndi en Suecia sea distinta. "Me dedico al balonmano y no puedo tener la vida que tenía en Eibar. Aquí tengo unos hábitos de vida diferentes, tengo que cumplir con mi equipo", argumenta.

Aunque sabe que el balonmano no va a durar toda una vida, asegura que es algo que ella ha elegido. "Ésta ha sido mi elección. Me gusta dedicarme al balonmano y a los entrenamientos", finaliza.

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