«Aunque duela, lo bueno del deporte es que te caes muchas veces»

Desde Leitza. El periodista Joseba Urkiola con el protagonista Abel Barriola, en última fila antes del inicio.
Desde Leitza. El periodista Joseba Urkiola con el protagonista Abel Barriola, en última fila antes del inicio. / FOTOS: FÉLIX MORQUECHO

El pelotari Abel Barriola participó en el programa 'Ondo egindako lana' haciendo un repaso a su trayectoria profesional

FÉLIX MORQUECHO EIBAR.

El deporte es una escuela de vida y por ese motivo el ciclo 'Ondo egindako lana' (trabajo bien hecho) que organiza Armeria Eskola tuvo como invitado esta semana al pelotari Abel Barriola. El campeón de Leitza conoce bien el camino a Eibar pero esta vez no acudió al frontón Astelena, sino a ofrecer una charla sobre su experiencia y sus valores en un momento que reconoció «difícil», tras el colofón a su carrera deportiva.

Joxe Mari Ulazia presentó una charla conducida por el periodista Joseba Urkiola. Su primera pregunta se refirió a lo que Barriola ve como trabajo bien hecho. «Mi punto de vista de la vida lo tengo desde la pelota, es lo que me ha ocupado, pero creo que el camino es similar en cualquier oficio. Mi objetivo ha sido ser mejor pelotari cada día, superarme, y para eso he tratado de ser recto, formal... Creo que ese es el camino y cuando ves que ese trabajo te lleva a conseguir resultados eso te da satisfacción».

Los propósitos son sencillos de describir y el pelotari reconocía que las personas tendemos a buscar el camino fácil, «a decir 'hoy no salgo de casa porque está lloviendo', pero el deporte te pide que vayas por un camino recto», señaló, lanzando además una pregunta que se hacía a sí mismo, «¿qué le puedo ofrecer yo a la pelota?».

Coincidió que los dos ocupantes del escenario son de la localidad navarra de Leitza, pero por sus trabajos ambos conocen bien Eibar. Urkiola le preguntó a Barriola sobre su concepto de la ciudad armera. «Creo que es un pueblo con casta, trabajador, y el frontón es un reflejo de ese carácter». El pelotari recordó el ambiente de fiesta, incluso de juerga que se respira en algunos festivales en el Labrit de Pamplona. «En el Astelena hay otra seriedad, no se aplaude por inercia ni se pita por cualquier cosa. El espectador siempre agradece el esfuerzo, la técnica, reconoce la dificultad... En Eibar no se quedan con los fuegos artificiales, ven lo que hay detrás» señaló. Abel Barriola se despedía del frontón Astelena el 1 de mayo, y reconocía esta semana que «ver el Astelena lleno te da una sensación que se produce en muy pocos frontones. La gente está muy encima y se oye todo... cuando es para mal también», rió.

Culto a los campeones

Llegar a destacar en cualquier aspecto de la vida no es fácil. Hay condicionantes difíciles de calibrar y preguntado por la profusión de deportistas punteros en una localidad del tamaño de Leitza Abel Barriola recordaba los valores que le inculcaron desde niño. «La generación anterior, mi padre, mi tío... tenían a los campeones en un altar. En Lei-tza hay una especie de culto, una gran admiración. Por eso cuando eres un niño quieres ser uno de ellos, es un sueño».

Los tiempos cambian y el frontón o la plaza no están ocupados todo el tiempo por la chavalería. «No sé si seremos capaces de transmitir eso a las siguientes generaciones» señaló. Pero a la hora de competir Barriola reconocía el plus que le suponía el sentimiento de pertenencia a una comunidad. «Cuando ganas te alegras por ti, pero también por tu pueblo porque sabes que es un orgullo. Tenemos un sentimiento de pertenencia muy arraigado».

Con la sonrisa en el rostro reconocía también que eso mismo hacía más duras las derrotas, «por el pueblo ni aparecer».

Abel Barriola forma parte de un grupo de solo siete pelotaris que han conseguido los tres títulos principales, manomanista, parejas y cuatro y medio. «Ganar una txapela es maravilloso, pero es verdad que cuando pasa el tiempo piensas poco en ellas. La pelota me ha hecho feliz y valoro los momentos que he vivido hasta llegar ahí, han sido algo muy enriquecedor».

Volver más fuerte

En un programa que hace énfasis en los valores necesarios para llegar al triunfo profesional, el pelotari reconocía que «hay lecciones en todas partes, en las victorias y en las derrotas. Aunque duela, lo bueno del deporte es que te caes muchas veces. Pierdes, estás lesionado y no quieres salir por el pueblo, pero cada momento de esos es una oportunidad para darle la vuelta. Cada vez que te caes tienes una nueva oportunidad para volver con más fuerza».

Barriola ha conocido los éxitos pero también largas lesiones en las que ha aprendido algo más que remedios. «No hay mejor medicina que unas palabras de cariño, que venga un aficionado y te diga que está deseando verte jugar».

Después de ser aplaudido en todos los frontones por los que pasó en los últimos meses el 7 de mayo Abel Barriola disputaba su partido de despedida en el Atano III de San Sebastián. Ganó 22-21 y suyo fue el espectacular tanto final.

«Es algo que coges como un regalo. Si hubiera tenido la oportunidad de escribir cómo quería el final lo hubiera elegido así», señaló, aunque lamentó que le quedaron espinas como su actuación en el último campeonato.

No obstante tuvo un recuerdo para otros pelotaris que se han tenido que retirar recientemente por una lesión como Martínez de Irujo, Zubieta o Idoate. «Creo que hay que dejar la pelota antes de que la pelota te deje a ti, hay que empezar bien y acabar bien. Y poder hacerlo es un privilegio».

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