Dantzaris eibarreses al celuloide

Grupo. Los dantzaris eibarreses, vestidos y preparados para participar en las sesiones de rodaje celebradas en Leitza. / KEZKA DANTZA TALDEA
Grupo. Los dantzaris eibarreses, vestidos y preparados para participar en las sesiones de rodaje celebradas en Leitza. / KEZKA DANTZA TALDEA

Una veintena de integrantes de Kezka actúan en una película de Telmo Esnal

FÉLIX MORQUECHO EIBAR.

El grupo de danzas Kezka acumula experiencias muy variadas en los últimos años. Ha bailado para niños de la guerra en Inglaterra, ha tomado parte en festivales de distintos puntos de Europa y sus integrantes han bailado en los teatros más importantes en colaboración con otras compañías. Solo les quedaba dar el salto al cine, y ya lo han hecho.

Una veintena de integrantes del grupo eibarrés de danza tradicional han participado en el rodaje de la película 'Dantza' dirigida por Telmo Esnal. La cinta es una película musical que a través de danzas vascas y toda la simbología que estas recogen compone una historia sobre el ciclo de la vida y la evolución del ser humano. Su proceso está siendo largo ya que la primera escena se grabó hace tres años como material para conseguir la financiación. En este 2017 se ha realizado el rodaje y a falta de alguna escena el Festival de Cine de San Sebastián incluye la película en su sección 'Glocal in progress'. Es un apartado dirigido a productores, distribuidores, agentes de ventas y programadores. La película estará completa para su estreno en 2018.

El papel protagonista de la danza tradicional en la película ha hecho necesaria la participación de muchos dantzaris de distintos grupos. En Leitza se grabó una escena con más de 200 de los que una veintena fueron integrantes de Kezka. Sin embargo a lo largo de la historia hay escenas más íntimas en las que dantzaris del grupo eibarrés han tenido protagonismo.

Un regalo

Desde Kezka reconocen la oportunidad de participar en una película como «un regalo, una oportunidad para hacer lo que nos gusta en un contexto diferente». La experiencia ha sido positiva a pesar de las largas esperas que requiere una producción de este tipo. «A la hora de bailar ha sido igual que siempre. Lo que cambian son los ritmos, la preparación de cada escena...».

El hecho de contar con una gran mayoría de bailarines amateur ha hecho que el rodaje de 'Dantza' haya sido diferente a lo habitual. En lugar de concentrar el trabajo en dos meses se ha tenido que programar en fines de semana y días festivos. Sin embargo desde Kezka destacan la cercanía con el director Telmo Esnal, un profesional del celuloide «al que conocíamos como dantzari antes que como director de cine». El anhelo del zarautztarra por combinar afición y profesión se materializarán en este trabajo.

La fotografía que ilustra esta noticia permite ver que el atuendo de los dantzaris se sale de lo que se acostumbra a ver hoy en día en las fiestas de los pueblos. El artista Koldobika Jauregi participa en el proyecto diseñando el vestuario y atrezzo, mientras que el investigador Juan Antonio Urbeltz también ha aportado su conocimiento en torno a la danza tradicional vasca.

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