Coplas de Arrate, una transmisión de siglos

La tradición, reflejada en las antiguas coplas, habla de la necesidad de dar tres vueltas a la Cruz de Arrate para encontrar cónyuge. / FÉLIX MORQUECHO

Se basaban en leyendas y ritos tradicionales, pero la pérdida de su uso las lleva al olvido

AINHOA GARCÍA MALLOEIBAR.

Arrate es uno de los santuarios más conocidos del País Vasco. En él se venera a la Virgen de Arrate, representativa del misterio de la Purísima Concepción, que recibe culto desde la segunda mitad del siglo XIII. El 8 de septiembre es el día de Nuestra Señora de Arrate, y miles de eibarreses se acercan hasta allí para homenajear a la Virgen con comidas populares, actividades deportivas tradicionales y sobre todo antes, con coplas tradicionales que se transmitían boca a boca y de generación en generación, pero con el paso del tiempo, tristemente, han quedado en desuso.

Antiguamente, la devoción por la 'amatxo' de Arrate hizo que abundaran las canciones populares que después se esparcieron por el resto de Gipuzkoa, e incluso por Bizkaia. Las canciones van dirigidas a la Virgen, y todas ellas cuentan las leyendas y creencias sobre ella. La primera de ella tiene que ver con su aparición. Se dice que la Virgen se le apareció a un pastor en Arrate y que deseaba construir una iglesia allí, encima de la colina. Pero los vecinos de Azitain no estaban convencidos, pues preferían que el templo se construyera en el barrio, ya que era la única manera de que tuvieran a la Virgen cerca.

La leyenda indica que esto no le gustó a la Virgen, por lo que cada noche recolectaba piedras y las subía hasta el lugar de la aparición. De esta leyenda viene la conocida estrofa de 'Aida txuri ta belio', que se remonta a época precristiana y que describe el castigo dado a los guardianes puestos para impedir el traslado.

Leyendas y ritos

También, existen otras costumbres relacionadas con ritos paganos. En otras partes del mundo los niños vienen de París, pero según la creencia en Eibar proceden de Arrate. En el techo de la iglesia hay un barco regalado a la Virgen por los marineros vascos como señal de protección a todos los marinos y del que, según la leyenda popular, provienen todos los eibarreses, siendo el lugar que da origen a la vida. Aunque esta creencia se va transmitiendo menos entre las nuevas generaciones.

Las coplas tradicionales se transmitían boca a boca y de generación en generación

Las canciones más antiguas son más ingenuas por sus procedencias populares

Pero sin duda alguna, una de las coplas más antiguas y especiales de Arrate es la conocida 'Arrateko zelaiko/bai floridadea;/ handizek gora dago/zerura bidea', del siglo XVI. Una balada que se ha cantado durante siglos y siglos, y que cuenta que después de Arrate solo existe el cielo, y que para llegar a él hay que volar con las alas de un ángel. Con este tipo de coplas subían los eibarreses a Arrate. Todas ellas se han conservado por vía oral, y en la mayoría de ellas se han encontrado variantes de letra y hasta cinco melodías musicales diferentes.

Siguiendo a la viejas creencias, es obligatorio acudir a Arrate y dar tres vueltas a la cruz de piedra que se halla en los alto del cerro en petición del cónyuge. Por ello, se dice que la vida comienza en Arrate y, sin duda, esta tradición también aparece en una de las coplas dedicadas a la virgen. A esta leyenda hay que añadir al rito de las doce doncellas, encargadas de vestirla y adornarla con ornamentos para el día de la gran fiesta de Arrate. Si es verdad que las canciones más antiguas son más ingenuas por sus procedencias populares, hay que reconocer que al mismo tiempo conservan un encanto poético difícil de superar por sus composiciones más cultas.

Himno 'Arrateko Ama'

Sin embargo, hay tres canciones del siglo XX que siempre quedarán en la memoria de los eibarreses. La primera de ella se ha convertido en el himno de la Virgen de Arrate, 'Arrateko Ama'. Fue compuesta el año 1933 por el párroco de Eibar Policarpo Larrañaga y el músico eibarrés Juan Bautista Gisasola. Hoy en día se canta una versión reducida y modificada del primer párrafo y del estribillo de aquella primera obra. Existen otros dos cantos de gran relevancia, también compuestos por Larrañaga y Gisasola: 'Agur ene Ama', canción con la que trasladaron a la virgen a la ciudad; y 'Guazen Arratera', copla con la que subían a la virgen al barrio eibarrés.

La Virgen de Arrate fue proclamada patrona de Eibar el 25 de abril de 1928 por Pío XI, aunque también figura como patrona de los txistularis.

Fotos

Vídeos