La construcción del ascensor a Jardines se iniciará el próximo mes de abril

El ascensor va del callejón de Telefónica a Aldatze./FÉLIX MORQUECHO
El ascensor va del callejón de Telefónica a Aldatze. / FÉLIX MORQUECHO

El proyecto, que contó en una consulta con el apoyo del 76% de los vecinos, tiene 875.590 euros de presupuesto

ALBERTO ECHALUCEEIBAR.

El procedimiento para la contratación de la construcción del ascensor público que unirá la céntrica calle Julián Etxeberria con el barrio de Jardiñeta ya está en marcha. El anuncio de licitación será publicado en unos días y, según las previsiones actuales, en marzo se adjudicará la obra, que comenzará en abril. El proyecto sale a licitación con un presupuesto de ejecución de 875.590,27 euros.

El ascensor, que tendrá una capacidad para trece personas, se situará en el callejón entre los números 1 (edificio de Telefónica) y 3 de Julián Etxeberria y salvará una altura de 26,34 metros hasta Aldatze. El espacio sobre la vía del ferrocarril entre el ascensor y Aldatze se afronta por medio de una pasarela metálica de 11,50 metros.

La decisión de construir el ascensor entre las calles Julián Etxeberria y Aldatze fue adoptada después de que, en un proceso de participación ciudadana impulsado por el Ayuntamiento de Eibar el pasado mes de junio, el 76% de las personas que participaron en el mismo eligiese dicha ubicación, en vez de la otra opción, basada en la conexión entre Muzategi y Jardines.

Con esta obra, el Ayuntamiento de Eibar «da respuesta a una petición de los vecinos del barrio de Jardiñeta, lo que, al mismo tiempo, permite seguir avanzando en el plan de mejora de la accesibilidad a los diferentes barrios de la ciudad que los responsables municipales vienen impulsado en los últimos años mediante escaleras y rampas mecánicas, así como con ascensores en la vía pública, un plan en el que Eibar sigue siendo una ciudad pionera», señalaban desde fuentes municipales.

Por otro lado, las obras del ascensor vendrán acompañadas también de una potente obra de urbanización de toda el área más próxima al colegio Aldatze. Desde este centro, en mayo de 2016 se pidió la mejora de los accesos con la creación de una zona de coexistencia peatonal, una vía que no había sido objeto de ninguna inversión.

Este proyecto de urbanización tiene como objeto facilitar el tránsito peatonal existente en la zona baja, dado que la citada calle se encuentra en las inmediaciones de varios centros escolares, con la creación de un paso de peatones y el ensanchamiento de una acera, así como mejorar las condiciones estéticas de la zona. Por ello, aprovechando los trabajos del ascensor se habilitará un nuevo acceso al centro, mediante una rampa, de manera que se garantiza la accesibilidad al centro educativo.

Igualmente, la propuesta recoge también la creación de una pequeña zona cubierta. En total está previsto actuar sobre 160 metros de carretera, justo desde los aledaños del centro hasta el centro de Itzio, una vía frecuentada por muchos estudiantes que se dirigen a los centros. «La obra del ascensor va a exigir anclar la estructura sobre la zona que nos pedían actuar, vamos a aprovechar el momento para llevar a cabo toda la mejora. Este aspecto y la compra de unos terrenos ha conllevado un retraso en la construcción del equipamiento», explicó el presidente de la comisión de Obras, Arcadio Benítez.

Rampa peatonal

Las mejoras de las comunicaciones con Jardiñeta experimentarán una mejora sustancial con la construcción de un ascensor a la parte alta de Jardines, números 29-31-33-35, en las casas más próximas a la variante. Otra de las acciones que trata de acometerse en Jardines es la mejora de la cuesta de entrada desde Paguey, a Jardines, frente a El Casco, con la construcción de una rampa peatonal. No obstante, entre las intenciones del Ayuntamiento está suprimir la doble dirección actual para pasar a ser únicamente en sentido de subida.

No obstante, la ejecución de este proyecto ha estado llena de críticas, especialmente por su tardanza. Aunque en un principio se pensó que su inicio podría acometerse a partir del pasado verano, diversas circunstancias han desembocado en que hasta después de la adjudicación no puedan iniciarse las obras, sobre el mes de abril. Igualmente, desde el PNV se criticó que al organizarse una consulta, con dos alternativas, una por Julián Etxebarria (callejón de Telefónica) y otra por Muzategi, «esta última sería de imposible realización en este momento tras quedar paralizadas las obras de Errebal».

De esta manera, la consulta quedaba «viciada», de antemano, una vez que sabiendo «los problemas de incumplimiento» de los trabajos de Errebal «no se puso en conocimiento de la ciudadanía que en Muzategi podrían existir problemas en su ubicación», al tiempo que solicitaron una mayor celeridad para hacer posible las obras.

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