Una congregación muy adaptada al mundo actual

La directora, Marisabel Albizu, muestra un panel informativo de los 200 años de la fundación de la Congregación de Santa María de la Providencia.
La directora, Marisabel Albizu, muestra un panel informativo de los 200 años de la fundación de la Congregación de Santa María de la Providencia. / FOTOS FÉLIX MORQUECHO

Aldatze celebra este mes 200 años de la fundación de la Congregación de las Hijas de Santa María de la Providencia

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

La Congregación de Hijas de Santa María de la Providencia cumple este mes 200 años de su fundación. En Eibar tiene más de cien años de andadura, a partir de las primeras religiosas que extendieron la llama de los fundadores de la orden en Francia, Sigisberto de Rupt (1774-1819) y Elisabeth Vassal (1738-1883). La efeméride en Eibar se celebrará, el día 29 de septiembre con una misa a las 12.30 horas.

Cerca de 570 alumnos están matriculados en Aldatze, en donde trabaja un personal de 45 personas. «Llevamos más de un siglo educando, haciéndolo con el convencimiento de que esta labor sólo se puede llevar a cabo con un sistema educativo bien estructurado y en un ambiente de respeto y compromiso», expresaba la directora Marisabel Albizu. Junto a ello, daba cuenta Albizu de que «desde Aldatze contamos con un proyecto educativo, y al igual que nuestra Congregación hemos hecho el esfuerzo para actualizarlo». Y una de las expresiones más evidentes es la implicación del personal docente y no docente en una trasformación en la gestión y en la metodología que tiene su cara más visible en la paulatina implantación de medios informáticos hasta la sustitución de los libros de texto por dispositivos informáticos. «Renovar el proyecto educativo en Aldatze nos ha llevado a formular el perfil de salida de nuestro alumnado al acabar su itinerario en nuestro colegio. Esto ha posibilitado ejecutar cambios de carácter pedagógico y metodológico a partir de la formación que el profesorado ha ido recibiendo». Por ello, los avances en materia neurológica y pedagógica han permitido «acercarnos a nuevos modos de programar, de enseñar-aprender, y de evaluar, el proceso de enseñanza y aprendizaje». Cuentan con un grupo de voluntariado con una gran labor solidaria en Perú que «para el centro es el remate a este engranaje amplio de acciones que se desarrollan», explicó Albizu.

Educación y atención

Desde su fundación, la Congregación ha tenido una especial dedicación a la educación y a la atención a las personas desfavorecidas. Según comentaba, la director del centro Aldatze, Albizu, «en cada lugar y en cada época se ha buscado responder a las necesidades del entorno, sostenida siempre por una espiritualidad de la esperanza, que se enraíza en la confianza puesta en que Dios acompaña el caminar de la humanidad»

La llegada de la Congregación a Eibar estuvo provocada por la publicación de las leyes de secularización en Francia, entre 1901 y 1905. Estas leyes obligaron a las religiosas a buscar otros lugares, tal como padecieron lasalianos y corazonistas para seguir con su labor educadora en la misma época. El caso es que una esperanza sin límites y una generosidad y audacia evangélicas movieron a aquellas religiosas intrépidas que sin conocer el país, ni la lengua, ni donde se iban a situar, a emprender el viaje a Eibar.

Inicialmente quienes realizaron un viaje de prospectiva fueron Mère Saint-Henri y S. Marie Suzanne. Tras recorrer Irun, San Sebastián y Zarautz recibiron una recomendación para presentarse ante el arcipreste de la parroquía San Andrés, Agustín Embil, el 13 de febrero de 1904, quien les recibió amablemente en un Eibar que contaba como órdenes las de las Franciscanas de la Inmaculada y las Agustinas. Enbil deseaba una «comunidad apostólica abierta que colaborase en la tarea evangelizadora». Ante la respuesta positiva de las religiosas recibieron el visto bueno para quedarse. El 10 de abril de 1904 se creó así la primera comunidad, compuesta por María Rosa, la primera superiora, María Suzanne, Elisabeth, y Lyde. Al final, Enbil llegó a decir que «admitir en Eibar a esta Congregación fue la mejor acción de su vida, la que le redimiría de las lagunas de su ministerio».

Pero en su implantación se produjeron varias dificultades. No pudieron alquilar el Palacio de Azitain. A partir de aquí impartieron, primero lecciones de francés en Bidebarrieta, en la antigua calle María Angela, en Paguey, hasta que encontraron acomodo en Aldatze, en donde imparten las clases hoy.

Aunque se desconoce el origen del Palacio de Aldatze se sabe que es anterior al siglo XVII ya que en ese siglo el que fue su dueño, Juan López de Iñarra, lo reedificó y amplió.

A principios del siglo XX, sobre 1914, se establecieron en el edificio las monjas de Santa María de la Providencia que hicieron de él su colegio para niñas llamado colegio de Santa María de la Providencia de Eibar, siendo mixto en la actualidad.

Fotos

Vídeos