Las comidas del programa Bizilagunak reunieron a 40 participantes en Eibar

Participación. Eibarreses de distinta edad y origen, juntos en Unzaga antes de ir a comer. /  MIKEL ASKASIBAR
Participación. Eibarreses de distinta edad y origen, juntos en Unzaga antes de ir a comer. / MIKEL ASKASIBAR

F.M. EIBAR.

El programa Bizilagunak trata de establecer lazos entre población de distintos orígenes y acabar con los estereotipos que muchas veces salpican a las personas extranjeras. El domingo se celebró una nueva edición con la celebración de comidas en distintas localidades vascas entre las que estuvo Eibar, donde fueron 40 personas las que disfrutaron de la iniciativa.

Eibarreses nacidos en la ciudad o llegados desde Marruecos o Senegal compartieron mantel en casas particulares y sociedades. En total se celebraron cuatro comidas, algunas más multitudinarias y otras más recogidas. El pasado año Bizilagunak contó con tres comidas y en esta edición se ha celebrado una más. Lo más positivo fue el ambiente vivido, en algunos casos acompañando la sobremesa con música, tanto vasca como de los países de origen de los participantes. SOS Racismo y Mugak impulsan este programa que cuenta en Eibar con la colaboración de Eta Kitto a través del programa Ongi etorri Berbetanera. Su objetivo es fomentar la convivencia entre vecinos con distinto origen y mostrar lo que une a las personas. Compartir una comida es suficiente para encontrar muchos puntos comunes entre vecinos y ayuda a eliminar ideas prefijadas sobre un colectivo tan amplio como variado.

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