El Ayuntamiento rescinde el contrato con Dragados para la obra de Errebal

Las obras de Errebal sufrirán un largo parón al rescindirse el contrato con la adjudicataria.
/MORQUECHO
Las obras de Errebal sufrirán un largo parón al rescindirse el contrato con la adjudicataria. / MORQUECHO

Los trabajos quedan paralizados hasta verano de 2018, y se espera que una nueva empresa finalice la parte no ejecutada para 2019

ALBERTO ECHALUCE EIBAR.

El solar de Errebal o tiene un maleficio o prima más la responsabilidad de un Ayuntamiento que no quiere que las constructoras hagan lo que les plazca.

El caso es que durante el día de ayer se escribió un nuevo capítulo de la historia de este espacio con la rescisión del contrato a la firma Dragados que venía construyendo el espacio multiusos «por el incumplimiento de los plazos parciales» en la ejecución de este céntrico proyecto. «La estructura de hormigón y metálica debía haberse terminado hace tres meses, pero aún no ha acabado, por lo que el Ayuntamiento ha decidido acogerse a la cláusula que le permite rescindir el contrato», señaló el presidente del área de Obras, Arcadio Benítez.

Las relaciones entre Dragados y el Ayuntamiento siempre fueron difíciles, desde casi la llegada de la constructora a Eibar. «Todas las semanas se giraba visita a la obra y siempre existía alguna petición para pervertir el contrato -refiriéndose a Dragados- que habían firmado tratando de modificarlo». Y es que las obras fueron licitadas en cerca de 8,3 millones de euros y adjudicadas a esta firma en la cantidad de 4.952.683 euros, con una baja del 40 por ciento y un plazo de ejecución de 30 meses.

Se presentará demanda por daños y perjuicios y se recuperará la fianza, de 220.000 eurosLa estructura de hormigón y metálica debía estar acabada para el 1 de septiembre«Dijeron que llevaban perdido un millón de euros y que si seguían perderían dos millones»

Los trabajos arrancaron el 1 de febrero de 2016 y deberían concluir el 31 de julio de 2018. Ya desde el principio, las obras han ido transcurriendo a diferentes ritmos, «incluso estuvieron paradas durante seis semanas entre mediados de febrero y finales de marzo de este año por problemas entre Dragados y alguna de las subcontratas».

Así, en la firma del contrato se establecieron tres plazos parciales. Según esos plazos, la cimentación y los muros de contención debían estar terminados el 1 de diciembre de 2016. La estructura de hormigón, incluida la metálica de cubierta de la plaza, para el 31 de agosto de 2017. Y la impermeabilización se debía acabar el 1 de febrero de 2018.

Junto a ello, se daba el imponderable de que Dragados no habría comunicado que hubiese subcontratado todavía la fabricación de la estructura metálica de la cubierta de la plaza, por lo que desde la dirección de obra no resultaba posible establecer una fecha previsible de terminación de dicha estructura, que de acuerdo con el pliego del contrato debía haber estado concluida para el pasado 31 de agosto. «Ante el incumplimiento de los plazos y la falta de comunicación de la forma de recuperación de los trabajos que estaban pendientes por ejecutar hemos entendido que no quieren seguir haciendo la obra, con lo que hemos decidido rescindir el contrato», explicó el responsable municipal de obras.

Al mismo tiempo se incidió en que «una vez que hemos visto que los retrasos se seguían acumulando», y como consecuencia de estos incumplimientos, el Ayuntamiento ha decidido acogerse a una de las cláusulas suscritas por ambas partes en el contrato según la cual «será causa potestativa de resolución del contrato el incumplimiento de los plazos de ejecución parciales, cuando el retraso en cualquiera de esos plazos parciales sea superior a tres meses».

En el caso del segundo plazo, el correspondiente a la finalización de la estructura de hormigón y metálica, concluía el 1 de septiembre, sin que a fecha de 1 de diciembre, es decir, tres meses después, haya terminado esa parte de la obra. Por tanto, todo ello ha conducido a que el Ayuntamiento inicie ya los trámites para la rescisión del contrato.

En este momento, se considera que «se lleva ejecutado un tercio de los trabajos, en base a que en la última certificación de obra se llevaban abonados dos millones de euros de los 4,9 con los que se habían adjudicado». Entre las conversaciones que el Ayuntamiento había girado con Dragados ya se presagiaba este final, «desde el momento que nos decían que llevaban perdido un millón de euros, y que en el caso de proseguir con los trabajos iban a perder dos millones. Nos temíamos que no iban a seguir, pero hemos preferido rescindir el contrato ante los incumplimientos reiterados que se estaban produciendo».

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