El Ayuntamiento de Eibar rescinde el contrato de construcción de las obras de Errebal

Estado de las obras de Errebal, este verano. /F. MORQUECHO
Estado de las obras de Errebal, este verano. / F. MORQUECHO

El Consistorio ha tomado esta decisión «por el incumplimiento de los plazos parciales» en la ejecución de este céntrico proyecto

ALBERTO ECHALUCE

El solar de Errebal o tiene un maleficio o prima más la responsabilidad de un Ayuntamiento que no quiere que las constructoras hagan lo que les plazca. El caso es que durante este martes se ha escrito un nuevo capítulo de la historia de este espacio con la resolución del contrato a la firma Dragados que venía construyendo el espacio multiusos «por el incumplimiento de los plazos parciales» en la ejecución de este céntrico proyecto. «La estructura de hormigón y metal debía de haberse terminado hace tres meses, pero aún no ha acabado, por lo que el Ayuntamiento ha decidido acogerse a la cláusula que le permite rescindir el contrato», señaló el presidente del área de Obras, Arcadio Benitez.

Las relaciones entre Dragados y el Ayuntamiento siempre fueron difíciles, desde casi la llegada de la constructora a Eibar. «Todas las semanas se giraba visita a la obra y siempre existía alguna petición a la dirección de Obra para vertir el contrato que Dragados había firmado por medio de la modificación del proyecto». Y es que las obras fueron licitadas en cerca de 8 millones de euros y adjudicadas a esta firma en la cantidad de 4.952.683 euros, con una baja del 40%, y un plazo de ejecución de 30 meses.

Los trabajos arrancaron el 1 de febrero de 2016 y deberían concluir el 31 de julio de 2018. Ya desde el principio, las obras han ido transcurriendo a diferentes ritmos, incluso estuvieron paradas durante seis semanas entre mediados de febrero y finales de marzo de este año por problemas entre Dragados y alguna de las subcontratas.

En la firma del contrato se establecieron tres plazos parciales. Según esos plazos, la cimentación y los muros de contención debían terminar el 31 de diciembre de 2016. La estructura de hormigón, incluida la metálica de cubierta de la plaza, para el 31 de agosto de 2017. Y la impermeabilización debía acabar el 1 de febrero de 2018. El informe elaborado por la dirección de Obra señalaba que, «sin embargo, la cimentación y los muros se finalizaron el 18 de agosto pasado, mientras que el hormigonado de la losa de la planta baja se ha terminado el 29 de noviembre, es decir, con muchos meses de retraso. Al ritmo actual, señala la Dirección de Obra, se supone que la estructura de hormigón no se terminaría antes del mes de febrero del próximo año 2018», explicaron los corporativos municipales

Por otra parte, la empresa Dragados no había comunicado que haya subcontratado todavía la fabricación de la estructura metálica de la cubierta de la plaza, por lo que desde la dirección de Obra no resulta posible señalar una fecha previsible de terminación de dicha estructura, que de acuerdo con el pliego del contrato debía haber estado concluida para el pasado 31 de agosto. «Ante la falta de comunicación de los plazos que estaban pendientes por ejecutar hemos entendido que no quieren seguir haciendo la obra, con lo que hemos decidido rescindir el contrato».

Es decir, los plazos se siguen incumpliendo de forma reiterada y los retrasos se siguen acumulando. Y como consecuencia de estos incumplimientos, el Ayuntamiento ha decidido acogerse a una de las cláusulas suscritas por ambas partes en el contrato según la cual «será causa potestativa de resolución del contrato el incumplimiento de los plazos de ejecución parciales, cuando el retraso en cualquiera de esos plazos parciales sea superior a tres meses».

En el caso del plazo segundo, el correspondiente a la finalización de la estructura de hormigón y metálica, concluía el 1 de septiembre, sin que a fecha de 1 de diciembre, es decir, tres meses después, haya terminado esa parte de la obra. Por tanto, el Ayuntamiento ha iniciado ya los trámites para la rescisión del contrato.

Posteriores trámites

A partir de ahora, se abre un plazo de quince días, para que la constructora rescindida pueda presentar alegaciones. En el caso de no presentar alegaciones, se abrirá el proceso de contratación a una nueva empresa. Junto a ello, el Ayuntamiento ha comunicado a Kutxabank que tratará de hacerse con la fianza depositada por la empresa, 220.000 euros, al tiempo que piensa exigirle daños y perjuicios «por haber incumplido los plazos y desistido de su ejecución. En el caso que Dragados presente alegaciones sería un órgano consultivo del Gobierno Vasco el que dictaminase sobre la rescinsión, «con lo que nos iríamos a febrero del 2018, momento en el que el contrato quedaría resuelto».

En este momento, se considera que se «lleva ejecutado un tercio de los trabajos, en base a que en la última certificación de obra se llevaban abonados 2 millones de euros de los 4,9 con los que se habían adjudicado».

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