Diario Vasco

«La insolidaridad propicia las crisis»

Iza Goñola. Habló en Eibar de las diferentes crisis vividas a lo largo de la historia.
Iza Goñola. Habló en Eibar de las diferentes crisis vividas a lo largo de la historia. / MORQUECHO
  • El historiador habló de las crisis de la empresa Alfa, la del petróleo de 1973 así como el 'crack' de 1929

  • Iza Goñola apoya la llegada de trabajadores extranjeros jóvenes «para crecer»

El historiador Javier Iza Goñola intervino esta semana, en el Día Internacional de los Museos, impartiendo la conferencia 'Las crisis económicas a lo largo de la historia'. Iza Goñola, autor de la tesis de 'Alfa SA cooperativa', subrayó que «la insolidaridad propicia las crisis», en un momento en el que «la mayor riqueza del mundo es la demografía. Europa es vieja y estamos cerrando nuestras fronteras. Tenemos que facilitar la llegada de trabajadores jóvenes extranjeros. No podemos dejarles morir en pateras».

El profesor de historia agradeció a los rectores de Alfa la amplia documentación que le facilitaron para realizar su trabajo que se plasmó en un libro, publicado por Ego-Ibarra. Iza Goñola reveló que «gracias a aquella documentación pude estudiar una historia apasionante de trasvases tecnológicos, de riesgos inversores, de búsqueda de mercados, de reconstrucciones y ampliaciones, de innovaciones (patentes), buscando y luchando para que Alfa fuese una empresa en su tiempo». También explicó las crisis de la empresa eibarresa. «La primera llegó por los problemas con el revólver y la legislación de armas. Inventaron así la máquina de coser. Después padecieron otra crisis de carácter financiero, con la acumulación de ventas a plazos. Les obligaron a montar una financiera y la Lambretta fue una experiencia ruinosa».

Sobre los orígenes de la crisis a nivel mundial dijo que «ya en la Biblia nos hablan de la palabra crisis, con la existencia de siete años de vacas gordas y flacas». También apuntó que se solaparon la crisis del Antiguo Régimen con las industriales, «aunque inicialmente se le llamó pánicos y después depresión y más tarde recesión y decrecimiento. Las crisis económicas eran quiebras, cierres de bancos y paro». Iza Goñola explicó que después de la Primera Guerra Mundial en Europa se produjo una situación muy conflictiva, en parte por las destrucciones de la guerra, en parte por unas economías muy endeudadas a causa de la guerra, especialmente la de Alemania, «sobre la que los vencedores impusieron unas penas económicas muy duras, que llegaron incluso al impago».

Asimismo Gran Bretaña y Francia también son deudoras de Estados Unidos. «Esta situación produce grandes tensiones en Europa que tratarán de solventarse en 1925, en Locarno, donde se acuerda equilibrar la deuda alemana, que de este modo puede empezar a cumplir con sus compromisos». No obstante, en los primeros años 20 se produjeron «grandes cosechas, pero precios y beneficios bajos, con una gran producción industrial en Estados Unidos».

Así, centró su intervención en la crisis económica del 29 que «casi acabó con el sistema capitalista». Este proceso crítico partía en un escenario «en el que las acciones no valían nada. Los trabajadores pedían créditos a los bancos para actuar en Bolsa. La banca, que los había concedido, a bajo interés para la compra de acciones a personas que no ofrecían grandes garantías, se encuentran con que no pueden cobrar. La banca, que también ha invertido en la compra de acciones, las tiene que vender, porque los ahorradores quieren retirar sus fondos. Se producía la adquisición de opciones de compra, en una espiral de crecimiento. Sin embargo, el valor de las acciones no alcanzó para cubrir el valor de los fondos que se quisieron retirar y los bancos quebraron en Estados Unidos». Junto a ello, se produjo un stock de la industria con todos sus productos. Este 'crack' del 29 produjo la llegada del fascismo y nazismo y la II Guerra Mundial».

La crisis del petróleo

Otra crisis analizada, muy dañina también en el País Vasco, fue la del 73, la llamada 'del petróleo', la crisis de la guerra de Yom Kippur. «Ésta afectó al sistema industrial capitalista. No tan grave como la del 29, pero también muy fuerte. Sin embargo, en el País Vasco se encontró con una industria muy obsoleta. También fue una crisis de superproducción después del crecimiento en espiral de la economía del mundo occidental tras la reconstrucción europea en la que a España le alcanzó en un momento sumamente delicado y complejo: el final del franquismo, sin capacidad política y sin fuerzas para poder tomar medidas de carácter impopular. Por ejemplo, en otros países como Gran Bretaña o Francia, se trató de reducir el consumo energético y se encareció esa factura. Aquí el Estado optó por «absorber» el encarecimiento del crudo y no repercutirlo en los ciudadanos, mientras en otros, la energía se incrementó en un 300%».

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