Diario Vasco

El número de nacimientos es cuatro veces menor que hace cincuenta años

El número de nacimientos sigue estabilizado en Eibar en torno a los 240-250 al año.
El número de nacimientos sigue estabilizado en Eibar en torno a los 240-250 al año. / FÉLIX MORQUECHO
  • El crecimiento vegetativo sigue siendo negativo en Eibar. Los nacimientos en 2016 fueron 235 mientras que los fallecimientos superaron los 310

La sociedad eibarresa envejece cada año más y el crecimiento vegetativo sigue siendo negativo al ser superior el número fallecimiento sobre el de los nacimientos. La pérdida de población es uno de los principales problemas, y retos, de futuro a nivel social a los que se enfrenta Eibar. Los nacimientos siguen bajando. En el 2016, los natalicios fueron 235 (130 niños y 105 niñas), frente a los 248 del 2015 y los 240 en el 2014. Muy atrás quedan los años en el que el número de nacimientos, en 1960, alcanzaban los 803, o en 1965 supusieron los 913, cuatro veces más que los que se producen ahora. Después, en 1975 bajaron a 658, en 1976 a 657, y fueron 633 en 1977, décadas de los sesenta y setenta que vivieron el fenómeno del 'baby boom'. A partir de esos años, con la crisis económica y el éxodo de población, los nacimientos bajaron sustancialmente hasta pasar a ser de 375 en 1981, 362 en 1982 y 323 en 1983.

Posteriormente, en el periodo 1998-2007, la disminución de la población se situó en el 7,8%, registrando en términos absolutos una pérdida de 2.308 personas. Sus causas fueron el retorno de parte de la población inmigrante que llegó al municipio durante la década de los 60 y 70, y que después de alcanzar la jubilación regresaron a sus puntos de origen. Por otro, el objetivo de los habitantes jóvenes de Eibar de buscar una mejor calidad de vida marcharon a Donostia, Zarautz o Deba; hecho que produjo una pérdida de población, con un ritmo de nacimientos menor. A partir del año 2000, se instalaron los nacimientos, entre 220 y 240 criaturas. Y eso que en la década anterior, 1990-2000, el número de alumbramientos se mantuvo en general por debajo de los 200 anuales. Los datos más bajos fueron los de 1991 (183 nacimientos) y 1992 (175). El Ayuntamiento tuvo que instaurar la concesión de una medalla, en 1998, para todos los niños nacidos en aquella época. Este obsequio municipal fue recibido por casi 3.000 niños y niñas que nacieron en Eibar, siendo entendido como un premio que se otorgaba por darse de alta en el censo eibarrés.

Pérdida de población

Todo ello ha llevado a que el crecimiento vegetativo sea negativo claramente. En este momento, en Eibar muere un mayor número de eibarreses de los que nacen. En el 2015 y 2016, el número de fallecimientos superó los 310 y en el 2014 alcanzó los 331. El año con más bajo número de fallecimientos, según la estadística que ha publicado el Eustat, fue de 144.Junto a todo ello, este fenómeno tiene su causa también en una pérdida notable de la población en Eibar en progresivo descenso. En 1850, contaba con 3.500 habitantes; en 1900, con 6.500; en 1940, 11.800 habitantes, momento en el que se inicia el boom del desarrollo industrial. En 1960, pasó a 31.700 habitantes y en 1965 tenía on 35.617 habitantes. Siguió el aumento de la población hasta que en 1978 alcanzó la cima con 39.561 habitantes, el mayor censo de Eibar.

A partir de aquí, se inician los descensos. Un período muy significativo fue entre 1980 y 1986, cuando la población eibarresa descendió a un ritmo anual de mil personas hasta quedarse en los últimos años en 27.400 habitantes.

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