Diario Vasco

La magia salió de cabalgata

Baltasar señala el recorrido de la cabalgata desde lo alto de su carroza. El desfile fue seguido por personas de todas las edades que no quisieron perderse la cita que pone fin a las fiestas      navideñas.
Baltasar señala el recorrido de la cabalgata desde lo alto de su carroza. El desfile fue seguido por personas de todas las edades que no quisieron perderse la cita que pone fin a las fiestas navideñas. / FOTOS: FÉLIX MORQUECHO
  • La visita de los Reyes Magos llenó las calles de ilusión y ambiente navideño en una tarde con un espectáculo de danza y una lucida cabalgata

Muchos dicen que están cansados de tanta fiesta y que anhelan los días de normalidad, pero llega la cabalgata de Reyes Magos y las calles se llenan de gente de todas las edades dispuesta a ser niño o niña por un momento. Dice el dicho que de ilusión también se vive, y Melchor, Gaspar y Baltasar se encargaron de repartir ilusión a raudales por las calles de Eibar desde su carroza, sabedores de que siempre son bienvenidos.

Era larga la noche que les esperaba a los Magos de Oriente y por eso comenzaron su visita a los pequeños eibarreses a todo ritmo. El polideportivo Ipurua acogió un espectáculo con la participación de más de 200 bailarines. El Ballet Eibarrés, Danza Contemporánea Ipurua y el Club Ipurua de gimnasia rítmica desplegaron coreografías de todo tipo para hacer disfrutar a los tres visitantes y también al público. Hubo ritmos de moda, nervios e ilusión por igual entre las más pequeñas, alguna caída sin consecuencias y la magia (y mucho de entrenamiento) hicieron que alguna incluso consiguiera volar. Por haber hubo hasta un momento 'mannequin challenge' de gimnasta paralizadas y cámara circulante. Los Reyes Magos aplaudieron cada una de las actuaciones y al final bajaron a la pista para ofrecer un regalo a cada uno de los grupos participantes. Foto de grupo rapidita y en marcha, Melchor, Gaspar y Baltasar no tuvieron tiempo para mucho más ya que la hora de la cabalgata es importante.

A las puertas del polideportivo Ipurua ya les esperaba el grupo del Club Lambretta con las motocicletas más eibarresas preparadas. Cada uno montó de 'paquete' en uno de los bólidos y en un par de minutos se plantaban en la plaza de Unzaga. Allí les esperaba una multitud dispuesta a disfrutar de la magia de una representación que ha hecho disfrutar a los niños generación tras generación. Los miembros de la Brigada Municipal tenían ya preparado el todoterreno con el camello montado cómodamente encima, y la carroza decorada desde la Escuela municipal de Dibujo aguardaba cargada de caramelos.

Desde las alturas

Los antorcheros, escolares de sexto curso de los distintos centros de la ciudad, fueron los encargados de abrir la comitiva. No fue fácil encender cada una de las antorchas y recordar las precauciones a tomar, pero lo consiguieron. Tras ellos hicieron el recorrido unos llamativos personajes de luz que fueron novedad el año pasado. Las hadas desplegaron sus alas por las calles y los flamencos supieron inclinarse desde las alturas para saludar con su pico a los pequeños. Más problemas tuvo un hombretón luminoso de unos cuatro metros de altura que tuvo que incorporarse al recorrido una vez iniciada la cabalgata. Problemas del directo. Sin embargo, logró unirse al grupo de mágicas figuras para anunciar la llegada de los Reyes Magos.

Los que nunca fallan son los músicos de la Banda de Música Cielito que, acostumbrados a las gélidas temperaturas de su local de ensayos, no tuvieron problema en interpretar las partituras en una noche de termómetros desplomados. Tras ellos llegaban los reyes de la fiesta, los más aclamados, las estrellas de la noche. Melchor, Gaspar y Baltasar no dejaron de lanzar caramelos llenos de buena intención (aunque más de uno se llevó un caramelazo, y sí que estaban duros) y de saludar a todos los eibarreses. Horas más tarde llegaría el momento de los regalos, ¿han mirado ya bajo el árbol?

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