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Alumnos de la Ikastola Juan Antonio Mogel.
Alumnos de la Ikastola Juan Antonio Mogel. / MORQUECHO

La caldera de biomasa de la Ikastola de Iturburu, lista para final de año

  • Este sistema energético sustituirá al de gasóleo que el centro viene empleando hasta el momento; se calcula que los costes se reducirán a la mitad

Los trabajos de puesta en funcionamientos de la nueva caldera de biomasa de la Ikastola Juan Antonio Mogel, en Iturburu, estarán finalizados antes de que termine el año. El centro educativo se convertirá, así, en el primero en contar con este sistema de energía que sustituirá al gasóleo que viene empleando hasta el momento. Este nuevo abastecimiento está dirigido a modernizar la calefacción y agua caliente de las instalaciones.

El pasado verano, tras la finalización de las clases, se llevó a cabo la instalación de unos termostatos en cada aula y salas, para poder llevar a cabo la optimización del sistema de calefacción. Esta primera fase contó con un coste de 47.382 euros.

A lo largo de este mes, está previsto que se lleve a cabo la instalación de la propia caldera de biomasa, con un importe de 204.354 euros, incluido el IVA, con objeto de tener en funcionamiento el conjunto de la instalación en diciembre. La puesta en marcha de este proyecto de eficiencia energética es consecuencia de una enmienda presentada por EH Bildu a los presupuestos municipales de Eibar de este año y consensuada y aceptada por el equipo de gobierno socialista.

La ikastola de Iturburu dispone actualmente de un edificio cuyas instalaciones de calefacción y agua caliente sanitaria se encuentran abastecidas desde una sala de máquinas de gasóleo ubicada en la planta baja del edificio. El combustible utilizado es el gasóleo C, que se almacena en un depósito enterrado.

Dada la antigüedad de parte de la instalación, el estado deficiente de algunos equipos que la componen y el elevado coste del combustible utilizado frente a otros existentes en el mercado, el Ayuntamiento de Eibar tomó la decisión de modificar el sistema de producción de calor, implantando una nueva producción que se abastecerá de biomasa. No obstante, se mantendrá la producción existente de gasóleo C para las puntas de demanda, así como la instalación de agua caliente sanitaria en su totalidad.

El presidente de la comisión de Obras, Arcadio Benítez, indicaba que «en base a un cálculo aproximado si la ikastola gasta con las calderas de gasóleo 15.000 euros al año ahora con las de biomasa va a suponer 7.000 euros, con lo que el ahorro es considerable».

La nueva sala de máquinas se ubicará dentro de una cabina energética prefabricada y homologada para dicho fin, realizada con hormigón armado e impermeabilizado con un grosor de 11,5 centímetros, con unas dimensiones de 9,80 metros de largo, 4,90 de ancho y 4,12 de alto. Estará preparada para su colocación a la intemperie en el patio trasero del centro educativo. En el seno del ayuntamiento se quiere comprobar el funcionamiento de este sistema energético para después ampliar su instalación a otros puntos. En este sentido, se había barajado la posibilidad de sustituir también las calderas de gasóleo de las instalaciones del polideportivo y de algún otro centro escolar, en vista de los previsibles ahorros energéticos.

'Pellet' como combustible

El combustible que se utilizará será la biomasa, más concretamente el 'pellet', y se proyecta la colocación de una caldera que se ajuste a este tipo de combustible. La caldera de biomasa, con una potencia nominal de 250 kw, producirá el calor necesario para que conjuntamente con la caldera existente puedan abastecer a la instalación de calefacción.

La energía, a través de la biomasa, consiste básicamente en utilizar la materia orgánica como fuente energética. Esta materia orgánica es heterogénea. Pueden ser desde desechos de agricultura a restos de madera, como 'pellets' o serrín. Se trata de un tipo de producción de energía más barata, renovable y con menos emisiones por su forma de combustión. Además, ayuda a mantener limpios los bosques. Para procesar estos productos se utilizan calderas donde el material se quema poco a poco, lo que genera también cenizas que pueden ser usadas posteriormente como abono. Si se instala un acumulador, se puede almacenar el calor sobrante generado. El combustible de biomasa se utiliza generalmente para generar calor, y a nivel industrial en ocasiones para electricidad. La biomasa resulta una fuente de energía renovable más barata, segura y eficiente, con menos emisiones y que contribuye al mantenimiento de los bosques o al reciclaje de residuos agrícolas. El empleo de la biomasa como fuente alternativa de energía limpia se ha visto considerablemente ayudado por una serie de factores como la subida del precio del petróleo.

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