Diario Vasco

Nerea del Campo Aguirre (Ganadora del premio Gure Balioak 2016): «Que salgan de casa las mujeres que tienen miedo»

Nerea del Campo junto a la fuente de Ibarrecruz.
Nerea del Campo junto a la fuente de Ibarrecruz. / FÉLIX MORQUECHO
  • El premio Gure Balioak reconoce este año el trabajo de la fundadora de la asociación Mujeres al Cuadrado

Los premios Gure Balioak se pusieron en marcha en 2010 con el objetivo de reconocer a aquellas personas que han destacado por promover valores sociales en el ámbito del Bajo Deba. La agencia comarcal Debegesa coordina un jurado que este año ha otorgado el premio a Nerea del Campo Aguirre (Eibar, 1971). Es la más joven de quienes han recibido este galardón hasta ahora, y también es joven su asociación Mujeres al Cuadrado. Es un colectivo de mujeres víctimas del maltrato machista, un problema que hasta hace poco se sufría en silencio pero que tristemente existe de forma notoria en nuestra sociedad. Contra ello luchan cada día y por ese motivo su fundadora recibirá el premio mañana jueves a las 18.30 en el Herriko Antzokia de Soraluze, en un acto público con entrada libre.

-Es la ganadora más joven de este premio. ¿Qué pensó cuando le dieron la noticia?

-No me lo creía. Cuando vi lo que era el premio y lo que significaba volví a llamar para confirmar si era cierto. Tengo 45 años y no tengo la carrera vital que han tenido otras personas que han sido premiadas, pensaba que no me correspondía.

-Pero le explicaron los motivos...

-Entonces entendí que sí, vi el porqué.

-Es un premio a los valores. ¿Qué aspectos cree que han destacado desde el jurado?

-El dictamen que han redactado desde Debegesa me abruma más todavía porque no me reconozco, pero recalcan que soy valiente, que tengo iniciativa, que le ha dado la vuelta a la tortilla...

-Valiente sí, lo es y lo reivindica.

-Sí, hay que ser valiente porque nosotras no hemos hecho nada. No tenemos que escondernos.

-¿Cuándo vio la necesidad de trabajar el maltrato de género en colectivo?

-Fue al poco de denunciar mi caso. Las personas que me atendieron lo hicieron muy bien pero no eran mujeres como yo. Pensaba que si hubiera una Nerea enfrente de mí que compartiera haber pasado por esto sabría que hablamos el mismo idioma y que nos entendemos perfectamente. Igual que entré en Andretxea y vi que había asociaciones que compartían, por qué no íbamos a hacer una asociación de mujeres que compartamos esto.

-¿Crear una asociación de mujeres víctimas de maltrato fue una novedad?

-Tanto que llevamos desde 2010 en funcionamiento y no hay otra en toda Gipuzkoa, somos las únicas. Pensé que surgirían más, porque veía tan mágico que a la hora de denunciar hubiera un grupo de mujeres que han estado como tú y que te van a escuchar, que pensaba que se iba a reproducir en otras poblaciones. Pero de momento no es así.

-Dice «no somos las culpables», pero dar la cara cuesta mucho.

-Sí que cuesta. Mientras tienes miedo lo vives de una forma distinta. Recuerdo que cuando me hicieron la primera entrevista en Radio Eibar pedí que me cambiaran la voz, no quería que me sacaran fotos, siempre estábamos por detrás... Es más, cuando se hizo pública la existencia de la asociación fue el alcalde el que dio la cara por nosotras. Acudieron mujeres de otras asociaciones de Andretxea pero nosotras no acudimos al acto, no estábamos allí. En esos primeros años estábamos en la sombra, Mujeres al Cuadrado nos enmarcábamos siempre dentro del movimiento feminista eibarrés, por ejemplo en la organización de actos del 25 de noviembre. Pero desde hace unos años dije «yo soy Nerea y estoy aquí, no tengo nada que esconder».

-Complicado pero a partir de ahí se afronta la vida de una manera distinta.

-Sí, sobre todo porque pienso en las mujeres que están en casa, pensando que tendrían que estar en la sombra... pues no, tienen que salir.

-¿Nota que esa visibilidad ha animado a otras mujeres maltratadas a buscar el apoyo de quien ha pasado por lo mismo?

-Sí, hoy en día las mujeres que llegan vienen directamente preguntando por Mujeres al Cuadrado, no lo ven como algo oscuro, es algo que está cambiando.

-Son cambios importantes pero es poco el tiempo que lleva en marcha la asociación. ¿Ve cambios en la percepción de la violencia machista en nuestro entorno?

-Sí, además creo que fue muy positiva la creación del protocolo local de atención a las víctimas. Nació en 2010, al mismo tiempo que Mujeres al Cuadrado. Creo que las mujeres ahora están más protegidas, no hay que pasar por varios sitios contando lo mismo, hay un código de atención y va mejorando poco a poco.

-¿Y socialmente se asume que la víctima no tiene culpa o se tiene que seguir justificando?

-Sí, todavía parece que se tiene que justificar. Hay gente que sí que empatiza con nosotras, pero el patriarcado y la cultura que vivimos es machista, y por eso nos encontramos con situaciones que no son como nos gustarían.

-Hay palabras que han tomado presencia desde el seno del movimiento feminista como empoderamiento, y usted ha creado otra.

-Sí, el empalabramiento. Se trata de empoderar a las mujeres a través de la palabra. Como damos clases de español como segunda lengua pensé que lo que estábamos haciendo era empoderar a través de la palabra.

-¿Algo más que añadir?

-Que salgan de casa las mujeres que tienen miedo, que el premio es para ellas.

-¿Se acordó de mucha gente a raíz del premio?

-Sí, me acuerdo de todas esas mujeres que han sufrido, y a todas con las que mantengo relación les he llamado personalmente para decirles que el premio es para todas.

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