Diario Vasco

José Antonio Fernández Pérez (Fotógrafo): «Lo que yo quería era sacar lo más guapa posible a cada flor»

Flores, cardos y también algunos insectos aparecen en las coloridas fotografías de Fernández Pérez.
Flores, cardos y también algunos insectos aparecen en las coloridas fotografías de Fernández Pérez. / FÉLIX MORQUECHO
  • El salón de actos de El Corte Inglés presenta una exposición de fotografías sobre flores de la comarca de las Merindades

'Flores de las Merindades. Un año de fotografía' es el título de la exposición que se puede ver en el salón de actos de El Corte Inglés hasta el 29 de octubre (de 11.00 a 21.00 horas). José Antonio Fernández Pérez es un autor de Barakaldo residente en Bilbao que decidió iniciar un proyecto en la tierra de sus padres. Durante un año fotografió la naturaleza de la comarca burgalesa de las Merindades y eso se plasma en una colección de unas 70 fotografías macro, un término que hace referencia a la fotografía de aproximación.

-El título 'Flores de las Merindades. Un año de fotografía' dice mucho de la exposición.

-Tal cual. El origen de la exposición es un libro que lleva el mismo nombre. Lo autoedité y a partir de él pensé en hacer unas exposiciones con una selección de fotos del libro. Ahora está en Eibar y ha estado también en Burgos, en Villarcayo, en Barakaldo...

-Habrá sido complicado elegir las fotos para la exposición.

-Sí, en el libro se recogen 200 fotos y para elegir unas 70 me costó. Incluso cuando en alguna sala no entran todas y hay que dejar alguna fuera la elección no es sencilla. Al final haces una mezcla entre los temas que más te gustan a tí y los que ves que más le llaman la atención al público.

-¿Cómo arrancó este proyecto?

-Un fin de semana estaba en el pueblo de mis padres, en Valle de Manzanedo. Estaba con la cámara y empecé a hacer fotos de flores sin mayores pretensiones. Quería hacer una pequeña colección de fotografía macro, y ese mismo día me planteé ¿por qué no hacer fotos durante un año entero? Quería hacer un pequeño catálogo floral de las especies que iban saliendo en la comarca, no solo las de primavera que es cuando más hay. Además, como fotógrafo quería darle una visión más artística, buscar un punto de vista diferente.

-Y se aplicó para conocer las flores.

-Sí, iba haciendo las fotografías sobre la marcha pero a la hora de identificarlas y ponerles nombre conté con la ayuda de un amigo que es biólogo. Los libros que él me dejó y otros que conseguí me sirvieron para poder identificar las flores de la forma más fiel posible. Es un trabajo muy satisfactorio y me ha servido para aprender sobre las flores, que es algo que siempre me había gustado.

-Las flores son un tema llamativo, ¿son complicadas a la hora de fotografiar?

-No es algo fácil pero tampoco especialmente difícil, a fin de cuentas las tienes ahí esperándote. Uno de los principales problemas es el viento ya que a la hora de hacer fotografía macro cualquier movimiento hace que las imágenes salgan trepidadas. Es una cuestión de paciencia y de cuidado. Por otra parte, había que buscar a cada flor ese rasgo que la define, lo que la diferencia del resto. Lo que yo quería era sacar lo más guapa posible a cada flor y eso hacía que le diera vueltas a la cabeza para localizar qué rasgo es el más llamativo o cuál es el punto de vista que más me gusta.

-¿Se arrastró mucho por el suelo?

-(Ríe) Sí, sí. No sé cuántas horas me he pasado tumbado porque la mayoría de las fotos están hechas a ras de suelo, en el lugar en el que encontraba cada flor. Es lo que hay que hacer para buscar el punto de vista más atractivo.

-¿Tuvo claro desde el principio que era un tema en color?

-Así es. Tenía que ser una imagen muy visual, la flor es color y no tuve dudas.

-Se dice que la fotografía de naturaleza le obliga a uno a madrugar, a encontrar el momento. ¿Hay alguna foto que le costase especialmente?

-Sí que ha habido alguna que ha dado más guerra, pero yo creo que en todas he seguido una misma línea. Ha habido momentos en que quería captar las gotitas del rocío o esa escarcha de la noche y entonces sí que toca madrugar. En otras ocasiones prefería momentos de luz más bonitos, son cosas que vas planificando pero después merecen la pena.

-¿Cómo llega a esta exposición?

-Conocía a los responsables de la sala a través de algunos eventos de fotografía y me propusieron la posibilidad de exponer. Yo he acudido encantado de que se hayan acordando de mí, y deseando que las fotografías gusten al público.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate