Diario Vasco

Trabajo de manzana y disfrute de sidra

Brindis. Poco después del comienzo de la fiesta la plaza de Unzaga mostraba un gran aspecto, momento para el brindis del Sagardo Eguna.
Brindis. Poco después del comienzo de la fiesta la plaza de Unzaga mostraba un gran aspecto, momento para el brindis del Sagardo Eguna. / FOTOS: FÉLIX MORQUECHO
  • El Sagardo Eguna ofreció ayer la posibilidad de probar la bebida y ver cómo se hace desde antaño

Cruzaban los dedos los integrantes del amplio equipo de trabajo del Sagardo Eguna porque los pronósticos meteorológicos anunciaban lluvia, y está claro que la sidra aguada no es lo mismo. Pero la mañana aguantó para que el arranque de la fiesta estuviese animado. Así, gente de todas las edades se acercó para disfrutar, cada uno a su estilo.

La asociación promotora del euskera Eta Kitto organizaba esta jornada en su edición número 23. Los últimos años habían sido un éxito acompañados por el sol, pero a pesar del cielo plomizo la plaza de Unzaga presentó de nuevo un gran aspecto. Muchos iban de fiesta pero a los que les tocó trabajar fue a los encargados de la 'kirikoketa', un sistema que al parecer se empleaba antiguamente para machacar las manzanas. Armados con unas largas mazas verticales se pusieron a la faena ante la atenta mirada del público. Romper las manzanas las rompieron, aunque lograr un ritmo acompasado se queda para los artistas. Para eso estaba la txalaparta, sonido que puso banda sonora a la fiesta junto a la trikitixa.

Muchas familias se quedaron a ver el trabajo que se desarrolla con la manzana, desde que se rompe hasta que se prensa. De esta forma pequeños y mayores pudieron probar el zumo sin fermentar, con un color marcadamente diferente al de la sidra que se servía a pocos metros. Trece mesas se dispusieron en el contorno de la plaza del Ayuntamiento, cada una con el distintivo de cada una de las sidrerías participantes, todas ellas dentro del colectivo Gorenak.

Si las que más atentas estuvieron al trabajo de la manzana fueron las familias, el disfrute de la sidra quedó sobre todo para las cuadrillas. Sin aglomeraciones, los voluntarios surtieron a grupos de jóvenes dispuestos a disfrutar de una jornada de fiesta. El pañuelo a cuadros ya se ha convertido en distintivo de Sagardo Eguna. Así arrancó un animado inicio de fiesta. ¿Y por la tarde? Era turno de volver a cruzar los dedos.

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